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Zapico y Villaverde escenifican sintonía para impulsar el Plan Especial del viejo HUCA de Oviedo, que el PP califica de "propaganda"

El Rector destaca que el PERI es crucial para construir el "Campus B", ya que sin él la institución académica no puede solicitar licencias ni licitar proyectos.

La reunión de Ovidio Zapico e Ignacio Villaverde en el Rectorado.

La reunión de Ovidio Zapico e Ignacio Villaverde en el Rectorado.

Lucas Blanco

Lucas Blanco

Paso al frente administrativo, pero con el cronómetro de la calle y de la oposición en contra. El futuro de los terrenos del antiguo HUCA vivió ayer un nuevo capítulo en los despachos del Rectorado, donde el consejero de Ordenación del Territorio, Ovidio Zapico, y el rector de la Universidad de Oviedo, Ignacio Villaverde, escenificaron una sintonía total para tratar de sacar del coma urbanístico a la barriada de El Cristo. El mensaje oficial: la licitación del Plan Especial de Reforma Interior (PERI) ya es una realidad que «gana tiempo», en concreto "semanas" al calendario. El mensaje de la acera de enfrente, el del PP: es «pura propaganda» y un «insulto» a unos vecinos que solo ven degradación.

La reunión, calificada de «muy agradable» por ambas partes, sirvió para que Zapico sacara pecho de su compromiso personal con un asunto que calificó de «situación injusta que debemos superar». Para el líder de IU, el hecho de haber arañado unas semanas al Boletín Oficial es un triunfo que debe mantener el «impulso» para que el ambicioso plan de 152.000 metros cuadrados deje de ser una entelequia. «Me he comprometido personalmente a implicarme; es un problema importante para la Universidad, los ayuntamientos y los vecinos», subrayó el Consejero tras el encuentro.

La «pieza maestra» del campus

Para Ignacio Villaverde, el PERI no es un trámite más, sino la «pieza imprescindible» para que el «Campus B» pase del papel al ladrillo. El Rector fue pedagógico al explicar por qué no hay obreros aún en la zona: sin este plan que defina volumetrías, viales y usos, la institución académica tiene las manos atadas. «No podemos solicitar licencias urbanísticas ni licitar proyectos de obra sin este documento», recordó, agradeciendo el «esfuerzo» de la Consejería por agilizar un proceso que, por su propia naturaleza técnica, suele ser un laberinto de meses y años.

Además del urbanismo, la cita sirvió para sintonizar frecuencias respecto a la futura Ley de Universidades del Principado. Villaverde dio el visto bueno al planteamiento de Zapico para ordenar un escenario que ya no es de «universidad única», ante la irrupción de centros privados en la región.

El PP: «Otra patada adelante»

Sin embargo, el optimismo del Rectorado no cruzó la calle hacia la Junta General. Los diputados populares Manuel Cifuentes y José Cuervas-Mons no ahorraron calificativos para definir el anuncio como una maniobra de distracción del Ejecutivo de Adrián Barbón. «Es otra patada hacia adelante; la legislatura terminará el año que viene sin que se haya hecho absolutamente nada en El Cristo», sentenció Cifuentes, quien lamentó que, tras doce años de abandono, la «gran noticia» sea un adelanto de una semana en una licitación.

El PP puso el dedo en la llaga de los plazos y la financiación. Cuervas-Mons incidió en que el plan especial tardará tres años en pagarse, mientras que la obra real «costará cientos de millones de los que nada se sabe». Los populares insistieron en que el barrio presenta un aspecto de «bombardeo» y criticaron que los derribos sigan condicionados por el traslado del Centro de Tejidos.

Mientras Zapico y Villaverde confían en que el «efecto dominó» —que debe liberar Llamaquique para la Justicia y llevar las facultades a El Cristo— empiece a rodar, el PP advierte de que el Gobierno «no sabe lo que quiere» y que la falta de acuerdo con la Seguridad Social por la antigua Residencia sigue lastrando la operación.

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