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El viejo HUCA abre una crisis entre el PSOE y IU: "No se debe utilizar el proyecto para sacar un rédito político torticero"

El secretario de organización de la FSA pide que todos los agentes "remen a favor" para sacar adelante una operación clave para la capital asturiana

El antiguo edificio de Maternidad.

El antiguo edificio de Maternidad. / Mario Canteli / LNE

Rosalía Agudín

Rosalía Agudín

La crisis entre IU y el PSOE se agranda por días por culpa del viejo HUCA. Si el miércoles el concejal Alejandro Suárez acusaba al presidente, Adrián Barbón, de inacción; este jueves es el secretario de Organización de la FSA, Luis Ramón Fernández Huerga, quien apela a que el proyecto del Cristo no se utilice para «sacar un rédito político torticero». Así lo explicó a través de una nota de prensa en la que puso de manifiesto el «intenso trabajo» que están desempeñando las diferentes consejerías del Principado para «llevar a buen puerto el desarrollo urbanístico». «Hablamos de una operación compleja en la que no se lleva trabajando un mes ni mucho menos; es necesario que todo el mundo reme a favor y estamos para aportar y no generar ruido».

Una de las mayores incógnitas es qué pasará con la antigua Residencia de Nuestra Señora de Covadonga, el edificio más grande del viejo HUCA y que es propiedad de la Seguridad Social. Su futuro no está nada claro, más allá de que se demolerá. El consejero de Hacienda, Guillermo Peláez, anunció hace dos semanas que «más pronto que tarde» se cerrará un acuerdo con el Ministerio de Elma Saiz por el que se decidirá si el Estado se decanta por la construcción de vivienda o pedirá una compensación económica por los terrenos. Sin embargo, las palabras de Fernández Huerga enfrían las esperanzas. «Es necesario que se involucre en la operación y el Gobierno debe ser consciente de la responsabilidad que tiene sobre este inmueble y el propio terreno, por lo que debe volcarse en contribuir para dar una salida a esta situación».

Mientras tanto, los vecinos del viejo HUCA llevan doce años esperando un futuro para estos 230.000 metros cuadrados. Fue en junio de 2014 cuando los servicios sanitarios se trasladaron a La Cadellada y parecía que el año pasado se iba a solucionar el derribo de los edificios que no tendrían una segunda vida y que son propiedad del Principado. Sin embargo, hace ocho meses que los trabajos se paralizaron y no volverán a reanudarse, al menos, hasta el verano. Además, la consejería de Ordenación del Territoroi acaba de sacar a licitación la redacción del plan especial. Se espera que la aprobación inicial del documento sea el próximo año y que la Universidad pueda solicitar entonces licencia para la reforma de los viejos edificios de Maternidad, Consultas Externas y Silicosis en facultades. El objetivo del rector, Ignacio Villaverde, es trasladar Ciencias al último inmueble antes de 2030.

El debate político sobre el futuro del viejo HUCA se produce mientras continúan los robos en los edificios expoliados, que en los últimos meses han sido vallados después de que los ladrones se hayan llevado todo tipo de materiales que, posteriormente, han vendido.

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