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Pedro Zaidman, creador de CantaJuego: "Nos sentimos parte de la familia de nuestro público"

"No somos educadores ni psicólogos, somos artistas, pero trabajamos desde unos principios muy claros", confesó

"Las familias son quienes deciden qué contenidos son adecuados para los niños, nuestra responsabilidad es mantenernos fieles a nuestros principios", explicó

Pedro Zaidman en una imagen promocional.

Pedro Zaidman en una imagen promocional. / Divermusic

Oviedo

Pedro Zaidman (Buenos Aires, 1955) es el creador de CantaJuego, uno de los proyectos de entretenimiento infantil más exitosos en España, con más de dos décadas de trayectoria combinando música, educación y espectáculo para varias generaciones. Bajo su dirección, la compañía celebra su 20º aniversario con una gira especial que llegará a Oviedo el próximo domingo 12 de abril, con dos funciones en el Teatro Campoamor, a las 12.30 y a las 17.00 horas.

-¿Qué tiene de especial este espectáculo de 20 aniversario?

-Es un espectáculo con muchas aristas y propuestas: hay mucha música, humor y canciones. En el fondo es una revisión de los 20 años de historia de CantaJuego en España. Hemos construido un show muy completo y entretenido, que está gustando mucho al público y que afrontamos con mucha ilusión.

-¿Qué dificultades encuentran al convertir un contenido pensado para pantalla en una experiencia escénica?

-Tiene que ver con cómo surgió todo. En 2007, cuando trabajábamos con Sony, hicimos una pequeña presentación en el Teatro Circo Price de algo que ni siquiera era aún un espectáculo como tal. Esperábamos unas 300 o 400 personas y acudieron más de 2.000; incluso se quedaron 600 fuera. Aquello nos hizo ver que había una demanda real y nos empujó a crear un show en directo para el que, en ese momento, no estábamos preparados. Fue un reto enorme, pero nos pusimos a trabajar con un equipo muy talentoso y así comenzó la gira.

-¿Cómo ha evolucionado el grupo en este tiempo?

-Cada integrante ha ido creciendo en su especialidad y, además, aprendiendo otras. Quien no cantaba empezó a cantar, el acróbata también actúa… Los roles se han ido mezclando para bien. Hoy todos pueden hacer de todo y, sobre todo, comparten un enorme cariño por los niños. Eso se nota especialmente cuando, al final del espectáculo, se reencuentran con muchas caras conocidas. Nos sentimos parte de sus familias.

-¿Cuál cree que ha sido la clave de su éxito?

-Ha sido una suma de muchos factores: aprender de los errores, el talento del equipo, el compromiso y también haber ofrecido algo que no existía en ese momento en el mercado. Recuperamos canciones, creamos nuevas y, sobre todo, trabajamos con valores como la igualdad, la empatía y el respeto. Esa manera de entender el contenido ha sido fundamental.

-Fueron pioneros en YouTube, ¿se adaptan bien al nuevo contexto digital?

-Somos un equipo amplio y contamos con profesionales dedicados al entorno digital. Supimos ver a tiempo que el DVD iba a desaparecer y que el futuro estaba en otras plataformas. Eso nos obligó a adaptarnos, a producir nuevos contenidos y a aprender a trabajar en distintos formatos. Hoy seguimos explorando y estamos satisfechos con el camino recorrido.

-¿Cómo gestionaron el crecimiento internacional?

-Hemos estado en varios países de Latinoamérica —México, Colombia, Ecuador, Argentina— en más de una ocasión, y también en Italia, donde incluso valoramos crear un grupo propio, aunque finalmente no continuamos. Al ser un equipo numeroso, las giras internacionales requieren mucha organización y también implican dejar temporalmente a nuestro público en España, donde afortunadamente tenemos demanda prácticamente todo el año.

-¿Siguen triunfando entre las nuevas generaciones de niños?

-Nosotros seguimos poniendo lo mejor de nosotros: mucho cariño, respeto por los niños y sus familias, y cuidado por la música, la interpretación y los textos. Eso ha generado un vínculo muy fuerte con el público, casi familiar, que va más allá del producto. Los niños y sus familias se sienten queridos y respetados, y ese vínculo es clave.

-¿Qué papel tiene la parte educativa en el proyecto?

-No somos educadores ni psicólogos, somos artistas. Pero trabajamos desde unos principios muy claros: la amistad, el respeto, la defensa de los derechos de los demás. Todo lo que hacemos pasa por ese filtro. Si además el contenido resulta educativo o estimulante, mejor, pero lo entendemos como parte de un todo que también debe entretener.

-¿Tres canciones de CantaJuegos que no pueden faltar en un show?

-Ese es uno de nuestros mayores dilemas: no queremos quitar ninguna. Canciones como "La Mané", "El Chuchuá", "La taza" o "Cosquillas" son imprescindibles porque el público viene a verlas. El reto no es qué incluir, sino qué dejar fuera para que el espectáculo no dure cuatro horas.

-Los intereses de los más pequeños han cambiado, ¿tiene futuro el entretenimiento infantil?

-Creo que sí. Al final, las familias son quienes deciden qué contenidos son adecuados para los niños. Nuestra responsabilidad es mantenernos fieles a nuestros principios y ofrecer contenidos de calidad. El mundo cambia muy rápido, pero mientras sigamos en esa línea, creemos que hay futuro.

-¿Qué le gustaría mejorar del proyecto?

-Todo.

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