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El Sanatorio Miñor, sede de la Fundación Gustavo Bueno, será reformado de forma integral para reparar todos sus daños exteriores

Los aleros y la cubierta requieren de una mejora urgente ante los problemas que presenta

El Ayuntamiento intervendrá en el Sanatorio Miñor ante el estado de deterioro que presentan algunas partes del edificio como el alero y la cubierta

Rosalía Agudín

Rosalía Agudín

Rosalía Agudín

El mal estado en el que se encuentra el antiguo Sanatorio Miñor, sede de la Fundación Gustavo Bueno, obliga al Ayuntamiento a realizar una reforma integral de su exterior. Los trabajos, dependientes de la concejalía de Edificios y Patrimonio, liderada por Nacho Cuesta, comenzaron con la instalación de un andamio para que los operarios puedan acceder con facilidad al alero y la cubierta. Ambas partes requieren de una actuación urgente para garantizar la seguridad del inmueble después de la caída de cascotes a la plaza que lleva el nombre del padre del materialismo filosófico.

La señal de alarma saltó a finales del pasado año en este centenario edificio diseñado por Julio Galán Carvajal, que se terminó de construir en 1913 como chalé de José María Vázquez. Fue una de las primeras casas erigidas sobre un paseo que daba acceso a la carretera de Galicia y que de aquella se consideraba que estaba a las afueras de la ciudad. Diez años después se convirtió en un sanatorio impulsado por los doctores Carlos López Fanjul, Pedro Miñor Rivas, Julián Clavería y Francisco Martínez. En esta etapa el edificio vio nacer a personalidades como Carmen Polo y la Reina Letizia.

El Ayuntamiento compró el inmueble y enero de 1998 se aprobó una cesión de 50 años a la Fundación Gustavo Bueno. Desde entonces, han pasado 28 años de continua actividad que en la actualidad se limitan al salón de actos debido al mal estado del resto de las instalaciones. Los técnicos advirtieron hace unas semanas que el edificio requería de una intervención «importante» y «urgente». En estos meses, han revisado cada esquina para elaborar un informe en el que detallan cada uno de los problemas.

En concreto, el alero presenta un estado de deterioro muy avanzado que impide su reparación parcial y que hace necesaria su reposición completa. Además, hay partes de la cubierta requieren de una reparación integral. Y es necesario el retejo y la renovación de todos los elementos para que quede garantizada su seguridad, durabilidad y correcta evacuación de aguas. No será lo único. El equipo de gobierno liderado por Alfredo Canteli estudia aprovechar esta obra para sustituir las carpinterías, reparar las vidrieras y las barandillas, realizar labores de limpieza y pintar la característica fachada.

Mejoras que se suman a las ya realizadas. El Ayuntamiento ya ha quitado toda la suciedad de los canalones para eliminar los atascos que estaban contribuyendo a la acumulación de humedad y a la degradación de los elementos de madera y de elementos con riesgo de caída, especialmente fragmentos del alero. Todas estas mejoras se acometerán sin perjuicio de una posterior determinación de responsabilidades contractuales y de las condiciones de uso actual del inmueble, según especificaron desde la concejalía de Edificios y Patrimonio.

La Fundación Gustavo ya ha mostrado al Ayuntamiento su deseo de continuar su actividad en el emblemático edificio hasta agotar la cesión de medio siglo. Entre los planes de la institución está la creación del primer Museo de la Filosofía en español (MUFES) con salas de exposiciones temporales, de carácter histórico, bibliográfico y pedagógico.

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