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Oviedo, a pie de calle: El álbum del centro (II)

El boom de Galerías Preciados con sus escaleras mecánicas y el impacto de Salesas: el centro de Oviedo que se convirtió en el motor de la actividad comercial de toda Asturias

El primer punto neurálgico estuvo entorno a Cimadevilla, pero igual que la ciudad creció y se desplazó hacia la estación del Norte, la actividad comercial también viró su eje al entorno de Uría.

Zona de General Elorza y el antiguo convento de las Salesas

Zona de General Elorza y el antiguo convento de las Salesas / A. C. C.

Oviedo

El centro de Oviedo emergió como el motor de la actividad comercial no solo de la ciudad sino de toda Asturias desde finales del siglo XIX. El primer punto neurálgico estuvo entorno a Cimadevilla, la gran calle comercial del Oviedo antiguo, pero igual que la ciudad creció y se desplazó hacia la estación del Norte, la actividad comercial también viró su eje al entorno de Uría.

Las mejores tiendas de telas, sastrerías y relojerías estaban primero en el casco antiguo. A 1890 se remonta el origen del almacén de tejidos Botas, en Martínez Marina. La Casa Masaveu inauguraba su Gran Salón Bazar en la calle Cimadevilla en 1904, mientras Al Pelayo había iniciado su actividad apenas cinco años antes en la calle Altamirano, con venta de ropa tanto para la curia local como para adultos y niños, hasta que en 1911 se trasladó a la calle Uría, según recogió José María Rodríguez-Vigil en un artículo sobre los grandes almacenes de Oviedo. También de 1903 data la fundación de El Mundo, que nació como tienda de tela para ropa en la calle Fruela y permanece vigente, con sede en la calle Rosal, y una diversificación con especialidades en textil tanto para la hostelería como para el turismo.

Vista aárea del entorno del Campo San Francisco y la calle Santa Susana.

Vista aérea del entorno del Campo San Francisco y la calle Santa Susana. / A. C. C.

Los tiempos de la Guerra Civil y la dura posguerra marcaron un ineludible parón comercial en un día a día donde se imponía comer y sobrevivir.Pero en la década de los años cuarenta Al Pelayo y Botas, ya en Uría, iniciaron un despegue que les convertiría en firmas de referencia para sucesivas generaciones de familias asturianas. Almacenes Botas ya se anunciaba en 1943 como «la casa más importante de España» y en 1945 situaban a Asturias «a la altura de las grandes capitales europeas», apuntaba Rodríguez-Vigil en su artículo. Al Pelayo se hizo célebre por su fórmula de venta 2x1.

Oviedo crecía con nuevos barrios conforme avanzaba la segunda mitad del siglo XX y a más presión demográfica, mayor consumo en los comercios, que tenían en el centro sus principales escaparates, tanto para los vecinos de la ciudad como para los de otros municipios.

Cuando Galerías Preciados, los grandes almacenes creados por el asturiano Pepín Fernández, se instala en la calle Uría, en el solar donde antes había estado el chalé de los Tartiere, Botas tenía más de trescientos empleados y Al Pelayo pasaba de los ciento cincuenta. Sin ser conscientes de la realidad que se les avecinaba, ya habían tocado techo: Botas cerraría finales de 1987 y Al Pelayo justo un año después. El estreno de Galerías Preciados , el 16 de mayo de 1975, causó impacto en Asturias, con una inversión estimada en la época en mil millones de pesetas (6 millones de euros) y seiscientos empleos. El mismo edificio donde ahora está El Corte Inglés llamaba la atención de las familias setenteras porque era el primero de Oviedo con escaleras mecánicas para moverse por sus seis plantas, con visita obligada a la cafetería, arriba del todo, para probar las tortitas americanas que causaron furor en aquellos años; luego habría también un buffet libre a precio fijo, que gozó igualmente de gran popularidad.

Acto de inauguración del centro comercial Salesas, en octubre de 1984.

Acto de inauguración del centro comercial Salesas, en octubre de 1984. / Archivo LNE

El siguiente hito comercial en el corazón de Oviedo llegó en octubre de 1982 de la mano de un constructor. Laureano Fernández promovió el primer centro regional urbano en el gran solar donde estuvo hasta 1977 el convento de la Visitación de Santa María, las Salesas. Las religiosas se fueron al Naranco y en el solar se construyó un centro comercial que en sus inicios contaba con un supermercado en la planta baja (a la altura de General Elorza), mientras en el resto de niveles había tiendas de diferentes especialidades, además de varios portales con cientos de viviendas, tanto en Nueve de Mayo como en General Elorza y un macroparking, un concepto hasta entonces inédito.

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