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La Universidad sustituye los dos monolitos en Minas por la escultura de una guitarra cubista del premio Príncipe de las Artes de 1982

"Tiene enorme valor simbólico y cultural", afirma el Rector sobre la obra del aragonés Pablo Serrano, que será presentada el día 28

Operarios trabajando este lunes en el lugar del que fueron retirados los monolitos.

Operarios trabajando este lunes en el lugar del que fueron retirados los monolitos. / LNE

Oviedo

Los jardines del edificio de la antigua Escuela de Minas son el lugar elegido por la Universidad de Oviedo para instalar una escultura del aragonés Pablo Serrano (1908–1985), primer artista plástico en recibir el Premio Príncipe de Asturias de las Artes (1982) y uno de los grandes renovadores de la escultura española del siglo XX. De esta zona se retiraron días atrás dos monolitos, que fueron traslados al campus de Mieres, que alberga desde hace dos años y medio la actividad docente que antes se impartía en el inmueble de la calle Independencia.

Esta construcción inicia ahora una nueva etapa como centro neurálgico administrativo de la Universidad de Oviedo. Días después de que se llevasen los monolitos, actuación que fue contestada por antiguos alumnos y docentes por su impacto en la memoria histórica del centro, la institución académica asturiana anuncia que su lugar será ocupado por la escultura “Guitarra nº 21”, realizada en acero oxi-cortén a partir de una maqueta original de 1985 y donada por la Fundación Azcona.

La obra pertenece a la serie Divertimentos con Picasso, la guitarra y el cubismo, en la que Pablo Serrano, una de las figuras clave del arte español contemporáneo, reflexiona sobre la construcción y destrucción de la forma desde el lenguaje cubista. Será la primera escultura del artista que se ubicará en un espacio público de la capital asturiana.

La escultura se presentará en un acto que se celebrará el martes 28 de abril, a las 12:00 horas, en el edificio de la calle Independencia y en el que participarán Ignacio Villaverde, rector de la Universidad de Oviedo, Ladislao Azcona, presidente de la fundación, y Susana Spadoni, nuera de Pablo Serrano y directora honorífica del Instituto de Arte y Cultura Contemporáneos (IAACC) Pablo Serrano.

Al día siguiente, a las 12.00 horas, la Universidad de Oviedo ha organizado en el Campus de El Milán, un encuentro con estudiantes en torno a la figura de Pablo Serrano. En el acto participarán Lola Durán, historiadora de arte y experta en la obra de Pablo Serrano; y María Soledad Álvarez, catedrática jubilada de Historia del Arte de la institución académica asturiana. La incorporación de esta pieza “refuerza el compromiso de la universidad asturiana con la difusión del arte contemporáneo y el acceso de la ciudadanía a la cultura”, señalan desde la institución académica.

“Guitarra nº 21”, realizada en chapa de acero oxi-cortén, tiene unas dimensiones de 3,6 metros de altura por 1,5 metros de ancho y 1,6 metros de fondo. La obra se materializó en 2026 a partir de una maqueta original de 1985. La escultura está firmada y numerada como Serrano 1/3, lo que subraya su carácter singular dentro de una edición muy limitada.

“Guitarra nº 21” forma parte de la serie “Divertimentos con Picasso, la guitarra y el cubismo”, concebida por Pablo Serrano en los últimos años de su vida, entre 1984 y 1985. Esta serie representa un giro radical en su trayectoria, al alejarse de sus líneas anteriores para adentrarse en una reflexión plástica sobre el cubismo y su legado. A través de la figura de la guitarra —motivo central también en la obra de Pablo Picasso—, Serrano desarrolla una relectura personal de uno de los lenguajes más influyentes del siglo XX.

En estas esculturas, el artista explora la tensión entre destrucción y construcción de la forma, un principio fundamental del cubismo. La guitarra se convierte en un vehículo para investigar la descomposición del objeto y su reconstrucción en el espacio, en un proceso donde la luz desempeña un papel esencial. “Más que un homenaje literal, la serie constituye una interpretación madura, libre y profundamente reflexiva sobre la modernidad artística”, indican desde la Universidad.

Presentadas por primera vez en 1985 en Madrid y posteriormente en el Solomon R. Guggenheim Museum de Nueva York, estas obras adquirieron un significado especial al convertirse en el último gran proyecto del escultor. Pocos meses después de aquella exposición, Serrano falleció, dejando esta serie como una suerte de testamento artístico, en el que confluyen su compromiso ético, su inquietud intelectual y su constante búsqueda creativa.

Segunda donación de la Fundación Azcona

Ignacio Villaverde, rector de la Universidad de Oviedo, agradece la generosidad de la Fundación Azcona y subraya que “la incorporación de esta escultura supone un hito para nuestra institución y para la ciudad. No solo enriquecemos nuestro patrimonio artístico, sino que acercamos a la ciudadanía una obra de enorme valor simbólico y cultural, reforzando el papel de nuestra universidad como espacio de encuentro entre conocimiento, arte y sociedad”.

Esta no es la primera donación de la Fundación Azcona a la Universidad de Oviedo, ya que en 2021, la institución académica incorporó a su patrimonio artístico la imponente escultura de Canogar "Greco II". La obra, una pieza de acero corten de 2,40 por 1,57 por 1,30 centímetros, está ubicada en la Facultad de Ciencias. El jurado del Premio Príncipe de las Artes en 1982 destacó de Pablo Serrano, cuya trayectoria está marcada por una profunda dimensión humanista, “la trascendencia universal de su obra, así como la dimensión creadora y humanista de la misma”.

La Fundación Azcona, presidida por Ladislao Azcona, tiene entre sus fines la promoción y difusión del arte y la cultura en su sentido más amplio. En concreto, llevar a cabo el apoyo a la creación artística e impulso a la investigación científica relacionada con el mundo del arte. El espíritu de la fundación es apoyar el talento, impulsar la difusión de la cultura con criterios de libertad, estímulo de la innovación, de la búsqueda de la belleza, de reconocimiento del genio y de la imaginación. La Fundación Azcona tiene reconocidos por el Estado el interés general de sus fines, considerándose como una institución jurídica privada sin ánimo de lucro.

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