Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

La Filarmónica de Oviedo se conmueve con Beethoven

Codispoti y la sociedad musical rubrican un gran concierto en la séptima cita del año

Domenic o Codispoti durante el concierto.

Domenic o Codispoti durante el concierto. / Guillermo García

Jonathan Mallada Álvarez

Jonathan Mallada Álvarez

La Sociedad Filarmónica de Oviedo celebró la noche de este miércoles una velada musical -la séptima del presente año- sobresaliente gracias al nivel técnico del pianista Domenico Codispoti –habitual en las temporadas de la centenaria institución– y de la sonoridad exhibida por la Orquesta de la Fundación Filarmónica de Oviedo. Otro de los grandes alicientes de la noche era el programa: un monográfico de Beethoven que sedujo y convenció a los asistentes, más numerosos de lo habitual.

La cita, subvencionada por la Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Oviedo y que cuenta con el patrocinio de LA NUEVA ESPAÑA, se inició con la «sonata para piano número 21» del genio de Bonn, una pieza de gran exigencia que Codispoti supo ejecutar con maestría, plasmando el carácter beethoveniano que subyace en cada uno de los cambios de intensidad de los tres movimientos.

La «Obertura Coriolano» dejó una formación imponente sobre el escenario, bien comandada por Pedro Ordieres, cuidando los fraseos y luciendo unas secciones bien ensambladas.

La segunda mitad unió solista y orquesta para la interpretación del «Concierto para piano número 4 en Sol mayor», donde la orquesta arropó con mucho celo a Codispoti, muy seguro en cada una de sus intervenciones, perfilando cada melodía con detalle y elegancia destapando incluso algunos aplausos al término del «Allegro moderato» inicial.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents