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Cajas en los pasillos, ordenadores sin instalar y teléfonos descolgados: los sindicatos tildan de "caos" la entrada en funcionamiento de las nuevas oficinas judiciales en Oviedo

El 90% de los funcionarios han cambiado de sede, pero la falta de medios paraliza la atención al público en las nuevas oficinas

Caos en el primer día de las nuevas oficinas judiciales: cajas sin trasladar, ordenadores sin instalar, mesas sin sillas y llamadas que no pueden ser atendidas

Rosalía Agudín

Rosalía Agudín

Rosalía Agudín

Cajas con pleitos apiladas en pasillos, mesas sin sillas, ordenadores sin instalar y teléfonos que aún no han sido conectados a la red. Esta es la escena de «caos», según los sindicatos, que se vivió ayer durante la puesta en funcionamiento de las nuevas oficinas judiciales. La Administración de Justicia cuenta con 500 funcionarios en Oviedo y los sindicatos cifran en 450 los trabajadores que han cambiado de sitio, es decir, el 90%. Esta medida supone la unificación de los juzgados de la calle Rosal —Instancia 10 y 11— y de la avenida Pedro Masaveu —Instancia 12— entre el antiguo edificio de Telefónica y el edificio de Llamaquique. Además, han cambiado de ubicación otros trabajadores dentro de un mismo edificio para cumplir con la nueva Ley de Eficiencia de la Justicia.

Vanesa Expósito es tramitadora procesal y está destinada en el equipo número tres del grupo de ejecución penal. Ayer entró a trabajar y su sorpresa fue mayúscula. «No tenemos ordenadores ni sillas. No funciona nada y no podemos atender al público porque no tenemos acceso al expediente en papel ni tampoco podemos consultarlo en el ordenador. La gente está perdida y nosotros también», relató desde su antigua oficina del juzgado de Penal 3. Su puesto a partir de ahora está unos pocos metros más allá, en la sala que acogió hasta el viernes la sección de Instancia 8, y teme que esta situación de «caos» se prolongue en el tiempo. «Estamos diciendo a los afectados que vengan la próxima semana porque este martes seguramente estemos igual». En la mañana de ayer solo había cuatro informáticos conectando los ordenadores en Llamaquique. Cada cambio supone media hora de trabajo, que hay que multiplicar por 450 personas.

Por su parte, María Gómez es gestora de la sección Social y cuenta que hasta el viernes trabajaron con total normalidad. «Empaquetamos los pleitos que ahora no sabemos dónde están. Los armarios están completamente vacíos y estamos celebrando las conciliaciones de aquella manera». Tanto la Viceconsejería de Justicia como los sindicatos habían solicitado que la jornada de este lunes fuese inhábil, suspendiendo los juicios y otros procedimientos de cara al público para acometer la mudanza. La intención de las partes era replicar el traslado del juzgado de Langreo, pero el Consejo General del Poder Judicial «lo denegó», criticó la delegada sindical de SPJ-USO, Andrea Fernández. «Para el cambio de Langreo les dieron tres días inhábiles y aquí ninguno. Es un desastre», reprochó Cristina Esteban, vicepresidenta de CSIF Asturias.

Cajas sobre una de las oficinas del Palacio de Justicia.

Cajas sobre una de las oficinas del Palacio de Justicia. / Rosalía Agudín

El gran esfuerzo de los funcionarios permitió que ningún juicio fuese suspendido. Así lo transmitió la viceconsejera de Justicia, Encarnación Vicente, quien resaltó que estas mudanzas han supuesto un trabajo «muy intenso de muchísima gente» durante semanas para intentar minimizar los inconvenientes. También subrayó que los tiempos han sido sumamente ajustados. «Las oficinas judiciales funcionaron hasta el viernes a las dos de la tarde como juzgados tradicionales. El sábado y domingo se han hecho las mudanzas mientras el juzgado de guardia seguía funcionando. Hemos tenido muy poco margen para causar el menor perjuicio posible», detalló.

El cambio no solo es de mobiliario. Supone una nueva forma de trabajar con las nuevas oficinas judiciales. Antes, un funcionario dependía de un solo juez. Ahora, puede hacer frente a los casos dependientes de varios magistrados y hay funcionarios que se tienen que formar al cambiar de sección. «Este paso supone una serie de cambios informáticos importantes, pero el 70% de los funcionarios están trabajando con normalidad», resaltó Vicente. Jessica Ramos, de SPJ USO, calificó la primera jornada de las nuevas oficinas judiciales como «un caos absoluto», a pesar de que se logra una parte de la ansiada unificación de los juzgados de Llamaquique. «El problema que tuvo siempre Oviedo es que sus sedes están dispersas y ahora han hecho la fusión a costa de los funcionarios. Por ejemplo, no hay sitio suficiente para todos los trabajadores en el Contencioso», reprochó. Por su parte, Esteban adelantó que pedirá la creación de una comisión de seguimiento para analizar si estos cambios funcionan.

La nueva cartelería de papel  informando de los accesos al tribunal de instancia.

La nueva cartelería de papel informando de los accesos al tribunal de instancia. / Rosalía Agudín

Esta es la primera fase de las mudanzas, que comenzó hace un mes con el traslado del registro al EASMU. La siguiente se pondrá en marcha entre noviembre y diciembre con la mudanza del juzgado de Violencia sobre la Mujer. En la actualidad, se encuentra en la planta de acceso a la Audiencia y, a finales de año, pasará a ocupar un piso superior que ha quedado libre con la creación de las nuevas oficinas judiciales. Para este cambio, el Principado deberá hacer obras. El lugar que deje libre será ocupado por el juzgado de Vigilancia Penitenciaria, que se encuentra en La Corredoria. Esta sede también será sometida a cambios para crear una gran sala para acoger los cuerpos de múltiples víctimas en caso de catástrofes.

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