Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Trilogía de un espacio clave del concejo

Estreno de "la obra definitiva" sobre el monte totem de Oviedo: "Más de 30 años de investigación personal"

José Luis García López del Vallado presenta el primero de tres libros, en total más de mil páginas, sobre el Naranco «sin el que no se entiende la historia de esta ciudad, no se pueden separar"

La portada del primer libro de la trilogia sobre el Naranco

La portada del primer libro de la trilogia sobre el Naranco / LNE

Oviedo

«Es la obra definitiva sobre el Naranco», aseguran los que tan tenido ocasión de aproximarse y conocer «La sierra de Naranco: Territorio y ciudad. I Oviedo descubre el Naranco», el primer libro de una trilogía sobre el monte ovetense, que ha escrito José Luis García López del Vallado. Las primeras cuatrocientas y pico páginas de una obra que en su conjunto pasará de las mil doscientas cuando se complete la edición de los tres tomos. El resultado de más de treinta años de investigación que nació, sin pretenderlo, en los paseos que el autor intensificó, sobre todo, a partir de la década de los noventa. La puesta de largo de este primera entrega tendrá lugar esta tarde, a las siete, en la sede del Archivo Histórico de Asturias.

«Es el primero de tres, el segundo sale en octubre y el tercero, seguramente, en diciembre. Este es el calendario editorial previsto», detalla López del Vallado. Cada tomo, de más de cuatrocientas páginas, incluye «muchos planos, fotografías, tipográficamente hay que felicitar a la editorial», destaca el autor, al que siempre le gustó pasear por el Naranco «pero empecé a ir más a partir de la década de los noventa». Buena parte de la información que forma parte de esta prolija y extensa obra tiene su origen en «los diarios que hacía de cada salida, tomé muchas notas sin tener idea de que en el futuro escribiría un libro», confiesa el autor.

Diversidad de fuentes

«No se si es el libro definitivo o no sobre el Naranco, pero es un buen libro», afirma José Luis García López del Vallado, quien quiso mencionar otros «precedentes notables» en las que el monte de Oviedo goza de protagonismo. «José Enrique Menéndez publicó en 2001 un libro titulado ‘Naranco, andar y recordar’ y Carlos Fernández Llaneza, a finales de los noventa, creo que en 1998, habla mucho del Naranco en el libro que escribió sobre la parroquia de San Pedro de los Arcos».

¿Por qué decidió embarcarse en la aventura que suponen más de mil páginas? «Acopié tanta información que llegó un momento en el que me dije que todo lo que tenía y estaba viendo necesitaba una explicación. ¿Por qué este paisaje es así?, ¿por qué los caminos son de esta manera?, ¿por qué hay esta vegetación?» , cuenta el autor, que recurrió a diversidad fuentes, además de los diarios de sus paseos por el monte. «Empecé a investigar en el Archivo Municipal y en el Archivo Histórico, se te revela un mundo que estaba oculto y te cambia toda la visión. Son archivos riquísimos», abunda. Pero la labor de investigación tocó, además, otras fuentes. Libros parroquiales, los Archivos Diocesano, de Fomento y de la Junta General, el Registro de la Propiedad de Oviedo «a fondo» , escrituras notariales y «algo que no puedo olvidar, la colaboración de los vecinos de la sierra, hablé con mucha gente y me dieron una información complementaria muy necesaria». En un momento dado era tanto el volumen del material recopilado que incluso se barajó la posibilidad de hacer una Enciclopedia delNaranco, una idea que finalmente se desechó. «El Naranco es infinito, inagotable, empiezas y no acabas», sostiene José Luis García López del Vallado, que lleva en los genes la pasión por un monte «sin el que no se entiende Oviedo», afirma. Su madre, que vivía en lo alto de Gascona, era una de las jóvenes que «subía a la jira del Naranco, en 1933» y su tía abuela, Milagros Villanueva Muñiz, «era una apasionada del Naranco y cuando tuvo todo el tiempo del mundo iba mañana y tarde».

¿Qué se va a encontrar el lector en este primer tomo de la trilogía sobre el Naranco? Del Vallado empieza, curiosamente, por «una introducción muy larga en la que doy mi punto de vista sobre qué es el Naranco, cómo lo veo y qué perspectivas tiene, a mi juicio». Un diagnóstico «que no digo que sea el único o el mejor, pero que está muy fundamentado», añade. El autor evitar hacer espoiler pero adelanta algunas conclusiones, breves. «El futuro del Naranco lo veo más bien oscuro, pero si tenemos en cuenta la gente que lo frecuenta es un verdadero éxito. Recibe miles de visitantes, caminantes, ciclistas, turistas. El Naranco es un tesoro y la gente lo disfruta muchísimo, pero me gustaría ser un poco más optimista en cuanto a su futuro», sostiene José Luis García López del Vallado, que en esta primera aporta muchos datos nuevos. «A partir del siglo XIX la historia de Oviedo y del Naranco no pueden separarse, no se pueden estudiar el uno sin el otro», apunta.

La carretera, clave

El primer tomo aborda la importancia de la carretera desde San Lázaro, que se empezó a hacer a raíz de la declaración de monumento nacional, en 1885, para Santa María y San Miguel de Lillo, y se terminó en 1932. «La carretera se hizo para el turismo porque esa declaración dio una proyección enorme al Naranco», recalca Del Vallado. Otro dato rescatado de escrituras notariales da cuenta de «la existencia de bañistas en el Nora desde el siglo XVIII», mientras que en crónicas periodísticas halló otro llamativo: «Un domingo caluroso de 1900 se calcularon en mil los bañistas en la zona cercana a La Corredoria». Son apenas unos apuntes del libro que se presenta a las siete de la tarde de este jueves en el Archivo Histórico de Asturias, en un acto con su directora, Concepción Paredes; la que fue directora del Archivo Municipal, Ana Herrero, el geógrafo Felipe Fernández y el propio autor, José Luis García López del Vallado y en el que está prevista la asistencia de Ignacio Ruiz Latierro, director de Ordenación del Territorio.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents