Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

El plan definitivo para integrar La Vega en la trama urbana de Oviedo ya tiene fecha (y llegará antes de lo previsto)

Los estudios de de Rafael Moneo, Kengo Kuma, César Portela y Joan Busquets tienen tres meses para entregar sus proyectos al jurado del concurso de ideas

Una vista de la fábrica de La Vega desde el parque Ángel Cañedo.

Una vista de la fábrica de La Vega desde el parque Ángel Cañedo. / LNE

Lucas Blanco

Lucas Blanco

El dibujo del futuro del espacio de 120.000 metros cuadrados llamado a marcar un antes y un después en la historia de Oviedo se conocerá en septiembre. Ese es el horizonte temporal marcado por el Ayuntamiento para anunciar el ganador del concurso de ideas al que, tal y como adelantó LA NUEVA ESPAÑA, optan los estudios de los arquitectos de talla mundial Rafael Moneo, Kengo Kuma, César Portela y Joan Busquets. Un proceso que se ha visto acelerado al no ser necesaria una criba previa que las bases habían previsto para elegir cinco finalistas si las propuestas superaban ese número.

El concejal de Planeamiento, Nacho Cuesta, aseguró este viernes que los cuatro aspirantes solo deberán acreditar la solvencia exigida por las bases para pasar automáticamente a ser finalistas. A partir de ahí dispondrán de tres meses para presentar sus propuestas al jurado, que decidirá a la vuelta del verano.

En este momento, la Mesa de Contratación ya ha abierto los sobres y ha remitido toda la documentación al responsable del contrato. No será este órgano quien determine la admisión definitiva, puesto que los requisitos exigidos en los pliegos tienen un alto componente técnico. Según detalló el concejal, en esta fase «lo único que se ha presentado es la solicitud para participar en el concurso» junto con la documentación necesaria para acreditar solvencia profesional, económica y técnica.

Entre las condiciones recogidas en la memoria y en los pliegos figuran titulaciones específicas de arquitectura o ingeniería, experiencia institucional, pertenencia a organismos de prestigio, trayectoria académica y capacidad presupuestaria suficiente para afrontar un proyecto de elevada complejidad urbanística. «Son criterios muy específicos», insistió Cuesta, justificando que la valoración haya sido trasladada al responsable del contrato, encargado ahora de comprobar si las cuatro candidaturas cumplen con esos requisitos mínimos.

Si la revisión concluye favorablemente, los cuatro equipos quedarán automáticamente admitidos a la siguiente fase. «Se hará muy rápidamente esta comprobación de la solvencia», apuntó el edil, subrayando que el procedimiento gana agilidad al desaparecer la necesidad de comparar trayectorias para seleccionar a los finalistas.

La previsión municipal pasa por completar esta validación durante las próximas semanas e invitar acto seguido a los estudios a elaborar sus propuestas para la reordenación del antiguo complejo fabril. A partir de ahí se abrirá el plazo de tres meses para redactar las ideas. El calendario manejado por el Ayuntamiento sitúa ese periodo entre mayo, junio y julio. Después, durante julio y agosto, el jurado estará en disposición de analizar la documentación y elegir la propuesta ganadora.

Otro de los elementos centrales del procedimiento será el anonimato. Los proyectos deberán presentarse sin identificación visible para blindar la imparcialidad del proceso. «Las propuestas se tienen que evaluar sin saber de quién son», recordó Cuesta.

El jurado valorará aspectos como la ordenación urbanística y territorial, integración patrimonial, puesta en valor del recinto, accesibilidad, movilidad, tráfico, viabilidad técnica y económica, coherencia constructiva e interacción ambiental.

La propuesta seleccionada obtendrá 40.000 euros, cantidad que además se computará como anticipo del posterior encargo para redactar los documentos urbanísticos que marcarán la ordenación definitiva de La Vega. El concurso repartirá en total 80.000 euros entre premios y reconocimientos.

Cuesta admitió que hace meses la posibilidad de atraer estudios internacionales se planteaba «más como un deseo que como una certeza». Finalmente, el interés mostrado por figuras de primer nivel confirma la dimensión del proyecto. El hecho de contar con un Premio Principe de Asturias como Rafael Moneo, el autor del estadio olímpico de Tokio 2020, Kengo Kuma, y dos premios nacionales de arquitectura como César Portela –autor del plan para la Fábrica de Gas de 2012– o Joan Busquets –uno de los ideólogos de la Barcelona olímpica– entre los aspirantes ya es de por sí para el Ayuntamiento «una excelente noticia».

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents