Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

La ironía del alcalde de Oviedo ante las preguntas de Vox sobre su coche oficial: "No es cómodo atrás, pero usted no lo va a comprobar porque nunca va a gobernar"

Canteli niega que presionara a los técnicos para que el vehículo fuera a su gusto: "Solo pedí un coche de garantías"

Un instante del pleno de este martes.

Un instante del pleno de este martes. / Mario Canteli

Lucas Blanco

Lucas Blanco

El coche oficial del alcalde volvió a convertirse en protagonista del Pleno ordinario de mayo en el Ayuntamiento de Oviedo. Lo que comenzó como una pregunta de Vox sobre las condiciones del contrato del vehículo terminó con un intercambio cargado de ironía entre el regidor, Alfredo Canteli, y la portavoz del grupo municipal. Vox puso el foco en el nivel de detalle de los pliegos de contratación del coche oficial y deslizó posibles dudas sobre una supuesta influencia directa del alcalde en la elección del vehículo. Canteli rechazó cualquier insinuación y respondió con contundencia. «Ni sé quién vendió el coche ni cuánto costó. Pedí un coche de garantías para poder viajar a Madrid y volver en el día», aseguró el alcalde desde su asiento.

Pero el momento más comentado llegó después, cuando el regidor ironizó sobre el propio vehículo y su comodidad: «¿Es cómodo atrás? Pues no, yo prefiero conducir, pero no me dejan». Acto seguido lanzó una pulla directa a Vox que elevó aún más la tensión política del pleno: «Usted no lo va a comprobar porque nunca va a gobernar».

El debate sobre el vehículo de Alcaldía eclipsó parte de una sesión plenaria marcada por varios asuntos de peso político, como las acusaciones cruzadas entre PSOE y gobierno local por supuestas irregularidades en Urbanismo o la defensa municipal de la Zona de Bajas Emisiones.

Sin embargo, fue el rifirrafe por el coche oficial el que dejó una de las imágenes más virales de la jornada y uno de los titulares más llamativos del pleno.

La oposición cuestionó la transparencia del proceso de contratación, mientras el alcalde insistió en que su única exigencia fue contar con un coche fiable para desplazamientos institucionales de larga distancia, especialmente viajes de ida y vuelta a Madrid en el mismo día. En concreto puso de ejemplo cuando acudió al fallo del la primera fase de la carrera por ser Capital Europea de la Cultura de 2031. "Salimos a las tres y cuarto de la mañana y volvimos al terminar el acto", rememoró.

Más allá del episodio del coche, la sesión también estuvo marcada por el choque entre Canteli y el PSOE a cuenta de las investigaciones internas en Urbanismo. El alcalde acusó a los socialistas de actuar con «malicia y maldad» por insinuar irregularidades sin presentar denuncias formales. «Si hay irregularidades, denúncienlas», retó directamente al edil socialista Jorge García Monsalve.

Además, el concejal de Planeamiento, Nacho Cuesta, confirmó el interés del Ayuntamiento en adquirir la antigua fábrica de loza de San Claudio si la Agencia Tributaria decide finalmente sacar el complejo a subasta.

Aun así, el protagonismo político y mediático acabó recayendo en el coche oficial del alcalde, convertido inesperadamente en uno de los grandes temas del pleno.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents