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Bernardo Atxaga, en la feria del libro Ofelia: "Me aburre escribir de forma convencional"

El autor vasco charla en torno a su nueva novela en el último día del certamen, que acaba con balance positivo y buenas expectativas de futuro

Bernardo Atxaga, a la izquierda, junto a Chus Neira, durante la presentación de su novela "Golondrinas" en la carpa de la feria Ofelia.

Bernardo Atxaga, a la izquierda, junto a Chus Neira, durante la presentación de su novela "Golondrinas" en la carpa de la feria Ofelia. / Mario Canteli

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Elena Fernández-Pello

Elena Fernández-Pello

Oviedo

Bernardo Artxaga, Premio Nacional de Narrativa, de la Crítica, de las Letras Españolas y, sobre todas las cosas, autor del inolvidable universo mítico de "Obaba", visitó ayer la feria del libro de Oviedo, rebautizada en esta edición como Ofelia –acrónimo de Oviedo Feria del Libro–. Atxaga reflexionó sobre su literatura –y a ratos sobre la vida– durante la conversación que mantuvo, en la carpa del Campo San Francisco, con el periodista de LA NUEVA ESPAÑA, Chus Neira. "Me aburre escribir de forma convencional", le confesó, a él y al público que llenaba la carpa. "Me gusta dar pequeñas sorpresas a lo largo de la página, dar un corte, la disrupción", continuó explicándoles.

Atxaga llegaba a Oviedo con "Golondrinas" (Alfaguara), de la que ha dicho que es su última novela. También lo dijo de la anterior, así que ayer no le quedó más remedio que reconocer públicamente que tiende a hablar demasiado. Él, como uno de los personajes del libro, lleva en su interior, utilizando sus propias palabras, "la dinamo" que le hace vivir. Para él es la escritura: "No he querido hacer otra cosa desde los 14 años".

Bernardo Atxaga se paseó por la feria del libro de Oviedo en una jornada con una agenda intensa. Por la mañana el ovetense Paco Bescós había abierto la programación con la presentación de su thriller "Mantis" (Reservoir Books). Por la tarde, otros dos asturianos, Carolina Sarmiento y Ricardo Menéndez Salmón charlaron sobre sus libros recientes, "Las fronteras" (Siruela) y "Arca" (Seix Barral), repectivamente. Después, de la mano de la coordinadora de las bibliotecas de Oviedo, Chelo Veiga, Espido Freire hizo otro tanto con su libro "Guía de lugares que ya no existen" (RBA). Entre unos y otros se entretejieron más actividades.

La de este año era la primera edición de una feria ovetense renovada, enmarcada en la candidatura a la capitalidad europea que la ciudad aspira a ostentar en 2030. Jorge Salvador concurría como editor, con Pez de Plata, y como librero, con Matadero Uno, y para él "el balance general es muy positivo", con una feria en la que, por primera vez, coinciden libreros, editores y bibliotecas y con buenas ventas a pesar de la lluvia.

Enrique Maradona, presidente de la Asociación de Libreros de Oviedo, admitió sentirse cómodo con la nueva ubicación: "Es un sitio bonito, agradable, donde el posible comprador está tranquilo y relajado", aunque puntualizó que "comercialmente era mejor el emplazamiento del año pasado (la calle Pelayo), muy céntrico y de mucho tránsito". Sí tiene quejas sobre la gestión, por "falta de información, improvisación y mala gestión de las casetas".

Benito García Noriega, de la editorial KRK, coincide en que "es el primer año y evidentemente hay muchas cuestiones de organización que hay que revisar", pero en su opinión "el balance es muy positivo". "Llevamos toda la vida diciendo que la feria del libro de Oviedo era muy pobre porque faltaban los editores y otros sectores que ya se irán incorporando, por fin treinta y pico se ha organizado una feria como dios manda", sentenció.

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