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El plan estrella del Principado para reducir los atascos en Oviedo: un tercer carril y mejoras en los enlaces de la autovía

El Principado quiere ensanchar la calzada desde la incorporación a la Autovía desde la Ronda Sur hasta la glorieta del enlace con el HUCA de Cerdeño

La ronda exterior de Oviedo

La ronda exterior de Oviedo / M. G.

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Lucas Blanco

Lucas Blanco

La ronda exterior de Oviedo tendrá un tercer carril sentido Gijón de 2,5 kilómetros desde la incorporación a la autopista por la Ronda Sur hasta la salida a la glorieta de Cerdeño, junto al polígono del Espíritu Santo. Es la principal actuación de la propuesta que el Principado quiere incorporar como prioritaria para la Alianza por las Infraestructuras, el gran pacto social que impulsa inversiones estatales claves en la región creado en 2017. La actuación, enfocada a ampliar la capacidad de la autopista a su paso por la capital asturiana, incluye además obras de mejora en los enlaces de El Caleyo, La Manjoya, el acceso a Oviedo y la conexión con el HUCA para corregir «problemas de incorporaciones cortas y maniobras peligrosas en uno de los corredores con más tráfico del área central.

La iniciativa fue remitida en otoño pero ha recobrado protagonismo esta semana después de que el consejero de Movilidad, Alejandro Calvo, descartase de manera definitiva durante una sesión de control en la Junta General, la construcción de la Ronda Norte, una infraestructura reclamada desde hace décadas por el Ayuntamiento. «Ni está en la Alianza por las Infraestructuras, ni está en los planes del Gobierno del Principado», zanjó el dirigente autonómico al responder a una pregunta formulada por el diputado del PP Pedro de Rueda.

Frente a esa alternativa, el Ejecutivo regional defiende que la prioridad en materia de movilidad para el entorno de Oviedo pasa por actuar sobre infraestructuras ya existentes y, en particular, sobre la autovía «Y» a su paso por la capital. La actuación planteada busca prolongar y ampliar las mejoras realizadas en los últimos años entre Lugones y Matalablima, donde a finales de 2023 concluyeron las obras del tercer carril tras más de tres años de trabajos intermitentes y una inversión superior a los 23 millones de euros, en un tramo que soporta una intensidad media diaria superior a los 60.000 vehículos. No en vano, este corredor conecta accesos residenciales, zonas industriales, nodos logísticos, el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) y varias de las principales entradas a la ciudad.

La actuación todavía no está desarrollada a nivel de proyecto constructivo, pero el documento enviado a la Alianza por las Infraestructuras sí define las líneas maestras de la intervención. Una de las principales medidas sería la creación de un tercer carril en sentido Gijón entre la incorporación de la Ronda Sur a la autovía y la salida de la glorieta, uno de los puntos donde se producen mayores retenciones por la cercanía entre entradas y salidas y maniobras de cambio de carril.

La ampliación se concibe como una prolongación natural de los carriles de incorporación y salida, una configuración que genera embotellamientos recurrentes y situaciones de riesgo, especialmente en horas punta. El objetivo es ganar capacidad sin necesidad de abrir una nueva infraestructura.

Además del nuevo carril, el Principado plantea una actuación complementaria sobre el firme y distintos elementos de la carretera. Entre las mejoras previstas figuran la renovación de los sistemas de drenaje, señalización y alumbrado, la actualización de barreras de seguridad y la instalación de elementos fonoabsorbentes y tecnologías ITS, sistemas inteligentes de transporte orientados a mejorar la gestión del tráfico y reforzar la seguridad vial.

Otro de los grandes bloques del proyecto sería la reorganización integral de varios enlaces considerados problemáticos. El documento identifica como prioritarias actuaciones en las salidas 36 (El Caleyo), 35 (La Manjoya), 29 (acceso a Oviedo) y 27 (acceso al HUCA y N-634). Según el Principado, varios de estos puntos presentan limitaciones de capacidad, geometrías poco adaptadas al tráfico actual, incorporaciones demasiado cortas o trenzados peligrosos.

La intención es rediseñar estos nudos para adaptarlos a estándares propios de una autovía metropolitana de alta capacidad, una categoría que, a juicio del Gobierno regional, ya corresponde plenamente a este tramo de la «Y» por volumen de tráfico y relevancia estratégica.

El Principado aspira ahora a incorporar esta actuación formalmente al catálogo de prioridades de la Alianza por las Infraestructuras, el gran pacto político, económico y social para fijar las inversiones estatales consideradas estratégicas para Asturias. Un catálogo en el que actualmente ya no figura la Ronda Norte, defendida históricamente por el Alcalde, Alfredo Canteli, pese a que el PP forma parte del acuerdo. El Principado encuentra así un argumento para descartarla.

Pero el debate político sigue abierto. El PP insiste en que la Ronda Norte continúa siendo una necesidad estratégica para la ciudad, mientras el Principado apuesta por una vía más pragmática: reforzar la capacidad de la red existente. La ampliación entre Lugones y El Caleyo encaja en esa filosofía. El Gobierno asturiano la presenta como una inversión de alto impacto para reducir tiempos de viaje, disminuir la siniestralidad y garantizar la funcionalidad de uno de los corredores más sensibles del área central. Por ahora, el plan sigue sobre el papel y pendiente de su validación.

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