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Oviedo, a vista de bus

El relieve que Oviedo aprovechó para el escalonamiento social: en la parte alta la burguesía, en la baja los obreros

Un paseo en autobús articulado por Oviedo se convierte en un viaje a través de la memoria histórica y la identidad local

"La cometa", de Eduardo Úrculo.

"La cometa", de Eduardo Úrculo. / LNE

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Pepe Monteserín

Pepe Monteserín

Sábado, 18.00 horas, nublado, 14 ºC, siempre marzo, todos estos episodios los viajé y escribí hasta que, sin saber cómo, llegó la primavera. No pido riquezas ni esperanzas, tampoco amores ni amistades que me comprendan, sólo un techo sin goteras, asfalto a mis pies y bus con chófer. Hoy es un bus articulado y lo conduce Jairo.

-Serrano: calle de José María Serrano; ovetense, catedrático de Derecho Procesal en nuestra Universidad, o sea, eso del derecho de los ciudadanos a estrellarse en los tribunales.

-Fuertes Acevedo: el ovetense Máximo Fuertes Acevedo, además de la carrera de Ciencias Naturales, colaborador en la «Revista de Asturias» y «El Carbayón» como literato e historiador (pleonasmo), publicó un ensayo sobre escritores asturianos, premiado por la Biblioteca Nacional.

Muy cerca, al lado norte, el Parque Juan Mata y una escalerona medio abandonada que baja al Estadio Carlos Tartiere.

-Plaza de Toros: por la calle Juan Belmonte suelo entrar en Alimerka, mi supermercado preferido, que preside Alejandro Fernández, el hijo de Noé, su fundador. ¿Mi producto estrella? Salchichón de Ezequiel; colesterol de casa.

-Silla del Rey: el rey es Carlos III; en esa esquina luce uno de los primeros murales de Oviedo en medianeras: «La cometa», de Úrculo, inspirada en el Halley y en la cometa experimental de Benjamin Franklin.

En esa esquina el grupo de viviendas Virgen de Covadonga, de los arquitectos Somolinos Cuesta. La guerra civil arrasó esa parte de la ciudad y había que realojar a miles de ovetenses; de ahí esas 152 viviendas que se finalizaron en 1952. Se aprovechó el relieve de la urbe para el escalonamiento social: en la parte alta (Llamaquique, Buenavista...) la burguesía, en la baja (Teatinos, Pumarín, Fonzaneldi...) la clase obrera.

-Plaza de América: atrás la sede de la Fundación Gustavo Bueno. El edificio, del arquitecto Julio Galán Carvajal, se terminó en 1913 como chalé para José María Vázquez; Daniel Zuloaga diseñó el friso modernista de cerámica que representa cisnes; años después se tenían por cigüeñas, cuando el edificio se transformó en sanatorio donde nacieron cientos de ovetenses. A los diez años el chalé se convirtió en Sanatorio Quirúrgico Asturias, impulsado por los doctores Carlos López Fanjul, Pedro Miñor Rivas, Julián Clavería y Francisco Martínez; y cambió su nombre en 1946 por Sanatorio Miñor, al hacerse con toda la propiedad Pedro Miñor. Entonces, una de las cigüeñas del friso trajo de París a la que sería reina Letizia. En los 80 los Miñor llegaron a un acuerdo con el Ayuntamiento, que recalificó la mayor parte de la parcela para construirse otros edificios. En 1998 se cedió el uso del inmueble. con cigüeñas y todo (la cigüeña simboliza la Gran Sabiduría), a la Fundación Gustavo Bueno.

Sube muchísima gente joven en el bus; más que de París parece que vienen de Rumanía, Ucrania, Sudamérica, Senegal... ¡Qué bien que se mezclen con los astures y que las clases sociales se mezclen en la orografía de la capital!

-Cervantes: «El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho», dijo el Quijote, en el tomo II, capítulo 24.

-Independencia-Minas: la primera hornada de la Escuela de Minas salió en 1967; eran nueve hombres. La primera mujer, Mercedes Sáenz de Santa María Elizalde, obtuvo su título en la promoción de 1978.

-Uría Centro: hay en esta parada varios edificios interesantes, de José Miguel de la Guardia, el arquitecto municipal, los números 50, 52, 56 y 58 (este se incendió en 2016), en lo que fue eje de la expansión decimonónica. Arquitectura ecléctica, un punto isabelina, neoplateresca, neomudéjar, neorrenacentista y neoparisina.

-Argüelles: me quedo con Casa Conrado, para el plato primero y segundo, y con Camilo de Blas, casi enfrente, para los postres y para las fotos.

-Jovellanos: el monumento, de 1798, de Juan de Villanueva, recostado en el muro de las pelayas, celebra el nombramiento de Jovellanos como ministro de Gracia y Justicia, con Carlos IV, junto al desaparecido Arco de la Noceda, una de las puertas de la muralla. Cuando de algún lugar no sé qué decir, digo: «Por aquí pasó Jovellanos».

-Tenderina Alta: frente a la Fábrica de Armas de la Vega, antes monasterio fundado en 1153 por doña Gontrodo, sobre terrenos de Alfonso VII, y antes quizá palacio de Alfonso II.

-El Recreo: parque público histórico, cerca de la carretera del Rayo y la Fuente del Rayo. Algún rayo hizo de las suyas tiempo ha.

El bus va atiborrado de gente joven, exótica; viajan de pie y no cedo mi asiento ni de coña: soy el viejo.

-Cordero: cerca de Caleya del Cordero, ahora Río Dobra.

-Ventanielles: más que ventana viene de venta, de posada, en la Tenderina Baja. Tenderina porque se tendía ropa o porque había muchas tiendas en el camino hacia el Postigo, una de las puertas de la muralla.

-Palais: hubo un palacete afrancesado. Cerca Andamios, en ruinas, famosa discoteca de los 80 donde cantó Camilo Sexto y era jefe de seguridad el boxeador ovetense Gitano Jiménez, que encontró trabajo de lo suyo.

-Cerdeño: fue coto señorial, en el arroyo Cerdeño, hoy canalizado, hubo molinos; fundó el lugar un tal Cerdus. Hoy lo ocupan concesionarios de coches.

-La Bárcena: quizá por confusión de labiales, derivado del latín «marginem», margen, orilla.

-Cruce de las Matas: ¿qué decir de este cruce? No se me ocurre nada. ¡Ah, sí! Por aquí cruzó Jovellanos.

-Espíritu Santo: al lado del desvío al viejo Colloto. Polígono industrial.

-Roces: cerca del Llagar Herminio y de varias edificaciones con valor arquitectónico: la quinta Villa María, de Pepín Rodríguez; las Escuelas, hoy Centro de Estudios de Roces, financiada por indianos. Roces alude al lugar que se roza para limpiar la maleza, con el fin de cultivarlo.

-La Iglesia-Colloto: con vestigios románicos del siglo XII e intervenciones del arquitecto Francisco Casariego.

-Puente: puente medieval, tal vez romano (como la navaja de mi abuelo que le fue cambiando piezas y de la original no queda más que el nombre), sobre el Nora; marcaba la divisoria entre los concejos de Oviedo y Siero y era paso del Camino de Santiago, el de la costa.

-Colloto: aquí llegó El Águila Negra, fábrica de cerveza creada en 1898, que alcanzó su esplendor a mediados del siglo pasado. Se demolió la fábrica en favor de un polígono industrial aunque se conservó uno de los edificios, de ladrillo visto en fachadas y chimenea, dos torres almenadas y tejados afrancesados. Enfrente de la Clínica Élite, y su columna vertebral, el fisioterapeuta José María Platero Montes.

-Granda Muebles: damos la vuelta y volvemos por nuestras rodadas hasta entrar en la carretera de Viella o de la Estación.

El autobús sigue lleno; una joven a mi lado corteja; le cuenta al compañero que su padre trabaja en Química del Nalón y que gana mucho y que hace horas extras. «¿A ti qué te gustan más las rubias o las morenas?», le preguntaba yo a un amigo, en aquella época tan dura para ligar, y decía él, cayéndosele la baba: «Sí, sí».

-Estación de Viella: cerca, la Central Lechera Asturiana. Recoge al año 800 millones de litros de leche; medio lago Enol.

-Parque Principado: llegamos a la cabecera de Línea. Este Parque hizo temblar al centro comercial de Oviedo, que trata de sobrevivir a este crimen de las rentas ricardianas; lo conté a propósito del traslado del HUCA.

Fin de trayecto. Enorme cola de gente joven espera para subirse cuando se vacíe el bus. En el recorrido de vuelta repetimos las paradas, excepto:

-Adelantado de la Florida: al oeste de la Fábrica de Armas de la Vega; el Adelantado (por atrevido y anticipado) es Pedro Menéndez de Avilés.

-Víctor Chávarri: relacionado con Oviedo y al lado de la antigua Estación del Vasco porque impulsó este ferrocarril. En esta calle mola la Sidrería Noceda. Y el entronque con Gascona, cuyas sidrerías o los desagües de los aseos, llenarían al cabo de la jornada el embalse de Priañes.

-García Conde: fue alcalde de Oviedo tras la guerra civil hasta 1951, y se ocupó en la reconstrucción de la ciudad.

Subiendo por Toreno me acordé de los autobuses de Traval; tenían una caseta al principio de la calle y trabajaba ahí Jesús Martínez Corzo, de La Manjoya; pasó por cobrador e inspector y acabó organizando líneas en diferentes provincias españolas.

Terminé el recorrido en Serrano a las 19.25 horas.

No le doy más vueltas al artículo; dijo Jovellanos cuando pasó por el Cruce de las Matas: «Sabiendo y entendiendo bien las materias que abordo, estoy seguro de hacerlo bien siempre que no me empeñe en escribir mejor».

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