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El Filarmónica, como Buenos Aires

El Centro Argentino en Asturias celebra sus 40 años con un festival para que los recién llegados del otro lado del charco «no se sientan solos»

La representación de la obra "Arriba los bastones".

La representación de la obra "Arriba los bastones".

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Jorge Novo

La comunidad argentina en Asturias sopló este miércoles las 40 velas en una gala llena de cultura y folklore que cautivó a los espectadores procedentes de ambos lados del charco que llenaron el Teatro Filarmónica. «Este evento es una de las actividades que realizamos para que el argentino que llega a Asturias no se sienta solo», explicó Roberto Panetta, presidente del centro.

La asociación cumple cuatro décadas en Asturias ejerciendo la función de apoyo y acompañamiento a los argentinos que emigran a nuestra región, incluyendo labores de asesoramiento legal y administrativo, de refuerzo emocional para facilitar su adaptación y, en palabras de su presidente, «hacer todo lo posible para que los recién llegados se sientan como en casa, como yo me siento tras 20 años aquí».

El aniversario comenzó con una actuación de apertura a cargo del Ballet Viento Sur, cuyos bailarines interpretaron el Adiós Pampa Mía, uno de los tangos argentinos más populares. Tras la apertura tuvo lugar un momento muy emotivo en el que los asistentes cantaron tanto el himno de Argentina como el de Asturias, representando desde el patio de butacas el hermanamiento entre ambos pueblos que enarbola la asociación.

Tras los himnos se procedió con los formalismos propios del evento, incluyendo la entrega de placas conmemorativas a las autoridades, en concreto a Javier Batalla, directivo de la Sociedad Ovetense de Festejos; Adelina María Velasco, concejala delegada de Políticas Sociales; y Marcos Niño, Director General de Reto Demográfico del Principado. Al acto acudieron también personalidades de la política asturiana como María Celia Fernández, Vicepresidenta Primera de la Junta General, o Álvaro Queipo, presidente del PP asturiano. Tras la entrega, Roberto Panetta pronunció un discurso en el que reconoció que se siente «un asturiano de corazón». «La primera vez que me fui de sidras me transporté a cuando quedaba con mis amigos tomando mates», indicó.

La parte artística del festival comenzó con una obra de teatro, «Arriba los bastones», interpretada por el grupo La Velada. La comedia simulaba un noticiario que informaba de un robo bancario perpetrado por un grupo de jubilados, cuya condena será volver a sus puestos de trabajo, y terminó con la dimisión de un ministro que pasó la crisis metido en un búnker. «Cualquier parecido con la realidad es mera casualidad; todo el mundo sabe que los políticos no dimiten», concluyó con sorna Mario Candía, presentador de la gala, entre risas de los políticos (estos sí, reales) presentes en la primera fila del teatro.

La noche prosiguió con actuaciones de bailes tradicionales argentinos: una Zamba a cargo del Ballet Viento Sur y una Chacarera intepretada por Norma Vanini y Alejandro Hernández. Este último culminó con un espectáculo de Malambo, disciplina que combina el zapateo con las boleadoras para crear con el cuerpo un ritmo y coreografía que resultaron casi hipnóticos. El intérprete es un artista internacional de origen argentino venido de Francia específicamente para esta actuación.

El toque asturiano lo dio el grupo de folklore Compañeras. Acompañadas de panderos de peñaparda y pandereta entonaron dos cantares de boda tradicionales de Babia y Somiedo, a través de los cuales narraron la historia de dos prometidos que provienen de naciones diferentes, en homenaje a los migrantes. Finalizaron con canciones tradicionales del noroeste del país argentino y una tonada asturiana cantada y bailada.

El broche final lo pusieron Elisa Novo y Alberto Areces, de la academia Elisa Escuela de Danza, con un tango que varios de los asistentes disfrutaron visiblemente emocionados. Los bailarines fueron pioneros al iniciar hace más de 25 años la primera milonga de Asturias. «Las milongas son lugares donde la gente se junta a ‘sacarle viruta al piso’ bailando tango», explicó el presentador.

El presidente del centro argentino emplazó a los asistentes a la celebración del 80 aniversario, con el deseo de que la asociación siga acompañando a los argentinos emigrados a Asturias «durante al menos otros 40 años».

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