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La candidatura de Oviedo 2031 a Capital Europea de la Cultura plantea al sector convocatorias abiertas, capacitación y residencias a partir de 2027

La industria creativa asturiana pide a la candidatura atención a las empresas culturales, la diversidad, la educación, lo rural y una conexión más directa durante el encuentro con el tejido celebrado este viernes en LABoral Centro de Arte

Por la izquierda, Semíramis González, Zoe López, Paula Mota y Vanessa Gutiérrez, este viernes, al inicio del acto en LABoral.

Por la izquierda, Semíramis González, Zoe López, Paula Mota y Vanessa Gutiérrez, este viernes, al inicio del acto en LABoral. / Ángel González

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J. N.

Gijón

Ahora no es el momento de incorporar a todos los agentes culturales asturianos en el diseño del programa con el que la candidatura a Capital Europea de la Cultura de Oviedo 2031 pretende conseguir el título pero sí de escucharles. A partir de enero de 2027, con la competición ya ganada para una propuesta que representa a la región será el momento de comenzar a andar juntos mediante convocatorias abiertas pero enfocadas en cuestiones concretas, residencias de artistas extranjeros con locales o programas de capacitación. Ese fue el "contrato" que las directoras artísticas de Oviedo 2031, Paula Mota y Zoe López, pusieron ayer encima de la mesa al tejido artístico reunido en LABoral Centro de Arte, en un encuentro más orientado a la escucha que a la propuesta, más de recibir que de dar.

En ese proceso de escuchar, y ante un auditorio muy diverso en disciplinas y territorios, las codirectoras del programa recibieron críticas constructivas e incorporaron nuevos enfoques. "Por esto me gusta escuchar al sector, porque a veces se nos olvidan cosas que son importantes, y es en estos espacios donde nos damos cuenta", celebró Paula Mota durante las intervenciones del público.

Una de esas cuestiones pendientes fue la perspectiva de las empresas culturales, como incidió Luis Alija, presidente de EscenAstur, la idea de que tengan presentes que no son solo artistas y creadores, que las compañías escénicas, como es su caso, también tienen que constituirse en empresas y funcionar como tales. Una profesora de Avilés se preguntó por los vínculos educativos de la propuesta y pidió que también la Consejería deEducación estuviera presente, no solo la de Cultura, ayer representada por la consejera Vanessa Gutiérrez. Pola Canteli, directora de comunicación de la Fundación Municipal de Cultura de Gijón, reclamó una conexión más directa con los agentes para poder bien alineados en las propuestas, un canal específico para el sector más allá del que se dirige a la sociedad asturiana en general. Otro profesional del trabajo en diversidad pidió, también, que esa dimensión estuviera presente y una artista que trabaja en lo rural que se tuviera en cuenta a los pueblos.

Paula Mota y Zoe López insistieron, en la mayoría de los casos, en que todas esas cuestiones ya están en marcha. El equipo cuenta con una persona dedicada a trabajar la diversidad de forma transversal, hay proyectos educativos ya muy avanzados, la ruralidad está tan presentes como convencidas están las codirectoras de que "no hay sitios grandes ni pequeños y la perspectiva enseña que las repuestas hoy vienen de los sitios menos convencionales", y para la conexión directa y coordinada con todo el tejido, para eso, puntualizó Zoe López, "hay tiempo, el momento no es ahora".

Porque las codirectoras trataron de hacer ver los dos o tres tiempos que tiene la iniciativa. Uno, en el que el equipo está inmerso ahora, es el de redactar un nuevo dossier de candidatura con el que convencer al jurado, también con su visita a Asturias. "El reto es que esa gente que no conoce de nada Asturias ni tiene que tener ninguna simpatía a priori, entienda qué es lo que Asturias puede aportar", resumió. El segundo tiempo llegará con la consecución del título y el trabajo, ya sí, desde enero, con todo el tejido a través de propuestas concretas que acabarán llegando a su máximo desarrollo en 2031 pero que, así lo dijeron las codirectoras, lo ideal sería que siguieran desarrollándose hasta 2035. Y en ese sentido utilizaron la metáfora de las olimpiadas. "Todo este trabajo", ejemplificaron,"es en realidad como un entrenamiento, y luego llegarán los juegos olímpicos".

Zoe López y Paula Mota trataron de aclarar algunas cuestiones básicas sobre el programa de la capitalidad. Explicaron que la escucha es muy importante porque solo conociendo bien el sector se puede construir un programa coherente. "No es hacer de Asturias lo que no es. Todas las personas deberían de poder entender el dossier y sentir que está hablando de ellas, del territorio que habitan".

También, cuando hablaron de diversidad o de la forma en que la candidatura propugna en su lema la "amabilidá" como receta contra los discursos de odio y el tiempo de la polarización extrema que el programa de la capitalidad europea, tal y como está planteado "tiene la responsabilidad de impactar políticamente, en las políticas públicas ciudadanas".

El acto lo abrió la directora de LABoral centro de Arte, Semíramis González, quien habló de la capitalidad cultural europea como "una visión compartida de futuros comunes". Le siguió la consejera Vanessa Gutiérrez, que aplaudió el proceso antes que el resultado final, un camino del que, recalcó, "vamos a salir mejores".

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