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Hornos al rojo vivo para alimentar la fiesta en Oviedo: así trabajan las panaderías para tener listos los bollos preñaos del Martes de Campo

Las panaderías trabajan a contrarreloj, con 35 grados en la calle, para elaborar miles de piezas de pan con chorizo

Por la izquierda, Esther Casero, Patricia Adellán, Jennyfer Fernández, Mari Bolaños y Mara Suárez en la Panadería Casero.

Por la izquierda, Esther Casero, Patricia Adellán, Jennyfer Fernández, Mari Bolaños y Mara Suárez en la Panadería Casero. / Fernando Rodríguez / LNE

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Félix Vallina

Félix Vallina

Con Oviedo derritiéndose bajo un calor más propio de un agosto abrasador que de un mayo asturiano, este lunes hubo quienes sudaron la camiseta más que nunca. Mientras media ciudad buscaba desesperada la sombra y huía de la solana, los trabajadores de panaderías y obradores libraban su propia batalla contra el fuego: horas pegados a los hornos para sacar adelante los miles de bollos preñaos que van a comerse para celebrar el Martes de Campo. Un día de duro trabajo con los termómetros coqueteando con unos poco habituales 35 grados.

En la Panadería Casero de La Argañosa –la familia tiene otro negocio en San Lázaro– el ritmo de trabajo ya era desenfrenado a la una de la tarde. "Los trabajadores van a estar aquí durante todo el día y casi toda la noche. Evidentemente se harán turnos, pero el horno no va a parar", explica Esther Casero, una de las propietarias. "En teoría, admitíamos encargos hasta el pasado sábado, pero nos están llegando muchos de última hora y no queremos dejar a nadie sin bollo. Muchas son familias que son clientes de siempre y por ellas hacemos lo que sea", añade.

Pero no sólo de bollos se vive el Martes de Campo, y eso incrementa el trabajo. "La gente también se lleva muchas empanadas y casadiellas. Hace unos años también empezamos a hacer bollos de morcilla, que también tienen su público", señala la propietaria del negocio. "Además, también hay que hacer las labores de embalaje y tenemos que repartir los bollos por diferentes puntos del municipio. A las seis de la mañana ya estaremos funcionando de nuevo", señala Esther Casero.

En total, de la Panadería Casero saldrán alrededor de 1.500 bollos preñaos con motivo del Martes de Campo. Todos ellos elaborados con mimo y con una receta especial. "Para empezar, la materia prima es vital. Nosotros siempre trabajamos con el mismo carnicero de confianza y eso garantiza calidad. Después, como nos enseñó nuestro padre, nosotros dejamos macerar el chorizo envuelto en el bacon durante uno o dos días para aumentar el sabor de ambos productos. Buen pan, una hora de horno y listos para comer", remata Casero.

Carlos Sánchez, el encargado de la Panadería Mon, situada en el barrio de Vetusta, también andaba este lunes atareado. Entre pitos y flautas, sólo para clientes de la zona, tenía que elaborar alrededor de 600 bollos preñaos, un montón de empanadas y bastantes barras con chorizo, huevo y bacon. "Menos mal que el Martes de Campo, con el calor que se prevé, no va a ser día de pasteles", bromea Sánchez.

En su negocio, también estaba previsto trabajar día y noche. "A las cuatro de la mañana marchan los trabajadores y llego yo para organizarlo todo y procurar que salga bien", señala. Para Sánchez, la clave de un buen bollo también es el chorizo, el principal protagonista de este bocado tan asturiano. "También hay que hacerlos con cariño. Nosotros no sólo los vendemos para el Martes de Campo, salen a diario", subraya.

Donde se llevan la palma es en La Masera de Vetusta. Según explica el gerente, Marcos Tuero, de los obradores de sus cuatro negocios repartidos por Oviedo saldrán alrededor de 18.000 bollos de chorizo, que se dice pronto. No en vano, ellos son los encargados de elaborar los 4.500 que repartirá en el Campo San Francisco la Sociedad Protectora de La Balesquida. También hacen los 1.400 que entrega la Cofradía de La Balesquida. "Además hacemos otros 12.000 para los clientes y negocios de hostelería", dice Tuero.

Marcos Tuero está seguro de que este año batirán un récord. "No habíamos hecho tantos bollos preñaos nunca. Además, con el buen día que dan, estoy seguro de que se venderán todos", señala. "Empezaremos a trabajar a las diez de la noche con el pan del día y estaremos toda la noche", añade. Está claro que comida no va a faltar este Martes de Campo.

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