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Un joven sin carné siembra el caos al huir de la Policía Local por Oviedo y acaba detenido en Latores tras agredir a dos agentes

El conductor, de 27 años y vecino de Trubia, rechazó someterse a la prueba de alcoholemia y en el interior de su coche se encontró una bolsa que podría ser cocaína

Un vehículo de la Policía Local de Oviedo.

Un vehículo de la Policía Local de Oviedo. / LNE

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Félix Vallina

Félix Vallina

Oviedo vivió en la madrugada de este martes un suceso de los que obligan a releer unas cuantas veces el parte policial. Un joven de 27 años, vecino de Trubia y sin carnet de conducir, convirtió su Ford Focus en una amenaza durante casi media hora: escapó de la Policía Local a toda velocidad, se metió en sentido contrario, se saltó semáforos, golpeó señalización y acabó empotrado en una cuneta en Latores. Y cuando el coche ya no daba más de sí, tampoco terminó la historia: intentó huir a pie y, al ser alcanzado, se revolvió contra los agentes con patadas y cabezazos.

La intervención arrancó sobre las cuatro y media de la madrugada, cuando una patrulla vio circular de forma sospechosa a un Ford Focus rojo. El conductor mostraba una forma de conducir "claramente compatible con haber bebido". Los agentes le hicieron señales para que se detuviera en la calle Toreno, tanto con los rotativos del coche policial como con gestos, pero el joven no paró. Hizo justo lo contrario: pisó el acelerador y empezó la fuga. A partir de ahí, el coche fue enlazando calles y avenidas de Oviedo en una escapada cada vez más peligrosa. Pasó por la Avenida de Galicia, plaza de América, de nuevo avenida de Galicia y Fuertes Acevedo, antes de continuar por la N-634. En ese tramo, siempre según la versión policial, llegó a derrapar y a cruzar el vehículo para meterse hacia las carreteras de Latores.

Invadiendo el carril contrario

La huida no fue solo rápida. También obligó a otros conductores a apartarse como pudieron. El Focus invadió el carril contrario aunque venían vehículos de frente, que tuvieron que hacer maniobras evasivas para evitar el choque. Durante el trayecto, el conductor perdió varias veces el control del coche y fue golpeando mobiliario urbano y cunetas. El final llegó ya en Latores. En una de esas salidas de control, el turismo sufrió daños suficientes como para no poder seguir circulando. Pero el conductor tampoco se quedó allí esperando. Abandonó el coche y echó a correr hasta que se topó con una valla que le impidió continuar. Entonces se revolvió contra los policías.

Según la Policía Local, empezó a lanzar patadas, codazos y un cabezazo contra los agentes, que tuvieron que reducirlo. Dos policías acabaron con lesiones y realizaron parte judicial en la Clínica Asturias. Ese mismo indicativo compareció después ante la Policía Nacional por un presunto delito de atentado. Una vez detenido el conductor, los agentes intentaron someterlo a las pruebas de alcoholemia, pero se negó una y otra vez. Le advirtieron de que esa negativa podía suponer otro delito, pero mantuvo su rechazo. Además, la Policía Local comprobó que no había obtenido nunca el permiso de conducir.

El detenido pidió ser visto por un médico y también que se avisara a su madre para que contactara con el abogado que quería. Antes, durante la inspección del coche, los agentes encontraron una bolsa con polvo blanco que aparentaba poder ser cocaína, por lo que levantaron acta. El traslado al centro de salud de La Lila tampoco fue tranquilo. Durante el trayecto en el coche policial el joven fue golpeándose la cabeza contra la mampara y la puerta trasera izquierda. La médica que lo atendió decidió derivarlo después a Urgencias del HUCA para una revisión. El Ford Focus fue retirado por la Grúa Municipal y quedó a disposición judicial.

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