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Oviedo habilitará refugios climáticos en los patios de los centros educativos: el instituto de Trubia, primero en Asturias que cierra por el calor extremo

La suspensión de las clases llegó apenas un día después de que la consejería de Educación difundiera una guía orientativa para situaciones meteorológicas adversas

Un instituto de Oviedo, el primer centro educativo de Asturias en cancelar las clases presenciales por la ola de calor extremo: "Estamos en una zona con mucha humedad y el edificio es antiguo"

VIDEO: Amor Domínguez / Atlas News FOTO: Fernando Rodríguez

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Félix Vallina

Félix Vallina

Trubia

El Instituto Río Trubia se convirtió ayer en el primer centro educativo asturiano que suspende las clases presenciales por un episodio de calor extremo. Según los datos que maneja la consejería de Educación, es la primera vez en la historia de la región que se adopta una medida de este tipo. La decisión, autorizada por el Principado, se tomó a última hora de la tarde del martes ante la previsión de temperaturas próximas a los 35 grados –una predicción que no falló– y por las condiciones del instituto trubieco: un edificio antiguo, sin climatización adecuada y con zonas que, según la dirección del centro, se transforman estos días en una auténtica "caldera".

La suspensión afectó solo a la asistencia del alumnado. "No se ha suspendido la actividad lectiva, solo la presencial", recalca el director del centro, José Antonio Sieres. No en vano, los estudiantes recibieron tareas para hacer en casa y el profesorado acudió al instituto, que permaneció abierto. Sieres afirma que, si algún alumno no hubiese podido quedarse en su domicilio, por cualquier circunstancia, habría sido atendido. De hecho, hubo un caso: solo uno de los 220 alumnos del instituto que aún tienen clases —los 50 de Formación Profesional ya han terminado el curso— acudió al centro sin saber que no iba a encontrarse con ninguno de sus compañeros. "Tenemos un sistema de comunicación con las familias a través de SMS que funciona muy bien, pero parece ser que, por algún motivo, que puede pasar, en su casa no se enteraron", dice el director. No obstante, no hubo ningún problema. "Avisamos a la familia, lo vinieron a buscar y ya está", añade.

La suspensión de las clases llegó apenas un día después de que la consejería de Educación difundiera una guía orientativa para situaciones meteorológicas adversas, en la que se contempla la posibilidad de solicitar el cierre excepcional de los centros ante episodios de temperaturas muy elevadas o situaciones extremas. El equipo directivo del centro trubieco se acogió a esa medida para "garantizar la seguridad" de sus alumnos. La decisión fue consensuada con la comunidad educativa. La dirección se reunió con el profesorado, habló con la AMPA y trasladó después la petición a Educación. Las conversaciones con la consejería se prolongaron hasta la tarde-noche del martes. José Antonio Sieres destaca la implicación de la propia consejera, Eva Ledo, y la rapidez de la respuesta.

Ledo señaló ayer durante una visita a El Entrego que el Principado autorizó la petición del centro trubieco atendiendo a sus circunstancias. "Todos los ventanales del instituto están orientados al sur y en la zona norte tienen únicamente el salón de actos y el gimnasio. Además, los techos son metálicos, que absorben el calor", dijo. "Entendemos que hay que tener en cuenta estas circunstancias y prevenir situaciones", añadió. Otro de los factores decisivos para suspender las clases en Trubia fue el transporte escolar. Al IES Río Trubia acuden alumnos de Santo Adriano, Las Regueras, Proaza, Quirós, Teverga y Trubia. La dirección temía que, si la suspensión se decidía a mediodía en vez del día anterior, con el alumnado ya en el instituto, la vuelta a casa fuese complicada en plena alerta climática. Algunos estudiantes habrían tenido que esperar hasta las dos y cuarto de la tarde, pasar después hasta una hora en el autobús y, en determinados casos, completar el trayecto hasta su casa a pie. "El instituto está junto al río, en una zona de mucha humedad, y sus instalaciones no están preparadas para soportar episodios de calor intenso", señala el jefe de estudios del centro, Francisco Díaz de Otazu.

Actuación municipal

El episodio coincide con la nueva licitación del proyecto municipal para habilitar refugios climáticos en 35 centros educativos públicos de Oviedo, después de que el procedimiento anterior quedara desierto. El contrato, de 119.999,34 euros con IVA, tendrá dos meses de plazo desde la firma y busca crear espacios más frescos y habitables en los patios escolares.

Los trabajos previstos incluyen la plantación de arbolado alto de hoja caduca y arbustos, la instalación de setos y macizos, la colocación de mesas de picnic y mobiliario para alumnado de Primaria e Infantil, además de césped artificial en los casos en que se considere necesario. La planificación municipal prevé priorizar los colegios con mayor necesidad de sombra y de zonas de refugio frente al calor. "La generación de refugios climáticos en todos los centros escolares de nuestro municipio, instalando nuevo arbolado y mobiliario urbano, constituye una medida esencial dentro del Plan de Acción por el Clima que estamos impulsando desde la concejalía de Medio Ambiente", afirma el concejal del área, Nacho Cuesta. "Conformar espacios resilientes frente al cambio climático y reducir los niveles de contaminación acústica y ambiental en los espacios de convivencia de población vulnerable, menores y mayores básicamente, son compromisos irrenunciables de este equipo de gobierno y, en consecuencia, en ejercicios sucesivos iremos incrementando las actuaciones necesarias", subraya.

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