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Estreno en el Auditorio

«Ultreia» musical de Alfonso II a Santiago

El patio de butacas del Príncipe Felipe se llenó para la puesta de largo de «13 Reyes: El Camino Primitivo», la saga sinfónica sobre la monarquía astur

El escenario del Auditorio, a tope, durante el estreno de «13 Reyes: El Camino Primitivo», este sábado.

El escenario del Auditorio, a tope, durante el estreno de «13 Reyes: El Camino Primitivo», este sábado. / Irma Collín

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Oviedo

El patio de butacas del Auditorio Príncipe Felipe se llenó este sábado para el estreno de «13 Reyes: El Camino Primitivo», el segundo episodio de la saga sinfónica sobre la monarquía astur que reunió en el escenario a una banda sinfónica, otra de gaitas, coro y capilla polifónica, pandereteras, una soprano y hasta esgrima histórica.

Si el primer episodio, estrenado en el parque de Mieres, había sido solo musical, en esta ocasión la obra, que recrea la primera peregrinación de Alfonso II de Oviedo hasta la tumba del apóstol Santiago, contó como novedad con las voces de la soprano Inés Cortés, la Coral Cantares y la Capilla Musical Palacio de Meres.

El público, en el patio de butacas, durante el estreno de "13 Reyes: El Camino Primitivo"

El público, en el patio de butacas, durante el estreno de "13 Reyes: El Camino Primitivo" / Irma Collín

El escenario de la sala principal casi quedó pequeño desde los primeros compases del espectáculo sinfónico, compuesto por Yónatan Santianes y dirigido por su hermano, Iñaki Sánchez Santianes, con la presencia de la banda de gaitas La Laguna del Torollu, que se hizo notar casi desde los primeros compases que salían de los músicos de la Banda Sinfónica Ateneo de Mieres. El contexto corrió por cuenta de Celso Fernández, que puso voz en off al relato para imaginar las andanzas de aquella comitiva real por tierras astures y galaicas, de camino a postrarse ante los restos del apóstol.

«Ultreia», se escuchó repetidas veces por parte del coro, a lo largo de los dos libros del espectáculo sinfónico. Era el saludo medieval de los peregrinos, para seguir adelante y superar los obstáculos, por insalvables que parecieran, como el puerto del Palo. El contrapunto al coro y a la exhuberancia instrumental lo ponía la voz fina, de seda, de Inés Cortés. A todo ello respondió el público con cálidos aplausos, que ya había ensayado con la primera ovación de la tarde al comandante Pina, quien se jubilará próximamente y puso su grano de arena en un estreno patrocinado por la Delegación de Defensa en Asturias y la Fundación Municipal de Cultura de Oviedo. Ahora la ilusión es llevar esta obra a Santiago, con motivo de año jacobeo de 2027.

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