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Meditación en Latores mirando al Monsacro

Los depósitos.

Los depósitos.

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Pepe Monteserín

Pepe Monteserín

Viernes, a las 9:25 h., nublado, 7º C. Dejo mi Vespa en Casa Muñiz, Latores nº 43, con permiso de Muñiz, al lado de la parada cabecera.

Latores. La parada está en un cruce del caserío disperso. Subo al microbús, que conduce Alberto; en lugar del autobús estándar, de 12 metros, es uno diseñado para zonas periféricas y rurales con menor demanda de viajeros y para carreteras estrechas; su piso bajo facilita el acceso a personas con movilidad reducida, modelo TUA-Mercedes-Benz (tipo Sprinter adaptada).

Ctra. latores 27. Pasamos cerca de buenas fuentes, árboles de gran hechura. Latores viene de Latturus, fundador de la villae romana que habitó el lugar; las villaes eran una especie de quintanas; vienen de las villas griegas del siglo V a. C., pequeñas haciendas dependientes del trabajo familiar o grandes propiedades, explotadas con esclavos o mediante el colonato. De antes de Cristo acá aumentaron los barrios: El Trigal, La Verguera, El Charcón, La Canal, El Faedo, El Griego, El Robledo, Montaña y La Porreta, y destaca el palacio de Santa Cruz de Marcenado y su torre defensiva cuadrada, del XVII, su capilla de la Velilla, en lo que llaman Monte Palacio.

La iglesia del Cristo de las Cadenas.

La iglesia del Cristo de las Cadenas. / LNE

Ctra. latores 11. Casa de Espiritualidad Santa María del Aramo; una casa para ejercicios espirituales regentada por las Esclavas del Sagrado Corazón. Recuerdo los ejercicios con los padres escolapios, que nos llevaban asilvestrados a Covadonga, para meditar ante la Torre de Santa María y la Peña Santa de Castilla, o a Santo Toribio de Liébana, para contemplar el pico Sagrado Corazón; regresábamos buenos y hasta más guapos. Desde Latores se contempla el Aramo, que hoy cubre la nieve, y el Monsacro, a tono con la meditación. Dicen las Esclavas: «Desde el principio crear ambientes de encuentro con Dios ha sido uno de los objetivos de Sta. Rafaela Mª. En nuestras casas deseamos que todas las personas puedan vivir la experiencia de encuentro con Dios desde la propia vida y consigo mismo». ¿Cabe mayor aventura?

Colegio Ángel de la Guardia. En Latores nº 6, pertenece a ASPACE, Asociación de Ayuda a Personas con Parálisis Cerebral, y el CPEE, Centro de Educación Especial de Latores. Más arriba Deloya Gastronomía, en el nº 8, para bodas y eventos; antes Sidrería Latores. Un homenaje a José Silverio Álvarez (Latores, 1945), Pepe el Porretu porque nació en la casería La Porreta; jinete veloz en las carreras de Latores, San Claudio, La Tenderina y Llampaxuga, hizo su primera trashumancia con sus padres de Latores a Torrestío, dejó los caballos para abrir bar en el Rosal con su mujer y cerró en 1985. Cogió Casa Amparo en traspaso, con el menú tradicional: carne gobernada, uñas de cerdo... Y en 1994 abrió este de Latores, volvió a su raíz; se jubiló y continúan sus hijos al cargo: José Luis (presidente de la Asociación de Hostelería), Ignacio y Silverio.

Ctra. latores 47. En el cruce con la carretera que viene de la ermita de Santo Medero, a la izquierda dejamos otro buen restaurante, El Regueranu, con ganadería propia. Nos cruzamos con algún microbús de la empresa Mariano.

El Campón 7. Aldea del Campón, la cota más alta del recorrido, paramos metros antes de los nuevos depósitos de agua subterráneos, con respiraderos para que el agua no se ahogue, frente a la promoción de viviendas Altos de Montecerrao. Cerca, desaparecido en la maleza, un nido de ametralladora de la guerra civil,

Los Depósitos. Hay tres; el citado subterráneo, ruinoso, estilo catacumba, que tardó mil años en funcionar; los antiguos, cuatro depósitos cilíndricos en la Avenida del Cristo, nº 121, y los depósitos primitivos, algo más allá, también abandonado, una joya arquitectónica de 1924, del técnico municipal de Oviedo, Sánchez del Río, que diseñó el inmueble con alguna colaboración del entonces joven Vaquero Palacios.

Avda. Cristo-Facultades. Queda por abajo, por Julián Clavería, pero meto aquí, porque se ve, la Facultad de Medicina, de Ignacio Álvarez Castelao, tan mencionado en estas crónicas, edificio de 1974, con su vistoso gran cilindro del aulario y el hall y anexo el enorme cuerpo de departamentos y el volumen singular de la sala de disección, empericotada que parece un hórreo.

Avda. Cristo-J. Clavería. Escuela de Artes y Oficios, de los años 70, que ampliaron los arquitectos E. Iglesias García y G. García Suárez-Zarracina. Fueron profesores de esta Escuela: Paulino Vicente (el joven), Alfonso Granda García-Argüelles, Fernando Alba, Bernardo Sanjurjo, Eugenio Tamayo, Santiago Martínez, Lucas Rodríguez Pire, Mariano Monedero del Río...

Metidos en Montecerrao, un apunte a la promoción Residencial Monteserín, en la proa sur que forma la calle Rivera de Arriba con la calle Lena, dedicada a este modesto escritor, y los tres edificios Navascués, promociones de Goncesco.

Lena (Ovida). Residencia de Mayores y Centro de Día.

Aller. Desde la última década del siglo XX oíamos hablar de Montecerrao, y de cómo intereses particulares frenaban el desarrollo de esta urbanización en la zona alta de Oviedo, aireada y orientada al mediodía, llamada a ser un barrio chic, en favor del crecimiento de La Fresneda, Plan Parcial de 1983, urbanización de nuevo cuño para clase alta, en el concejo de Siero, que se convirtió en ciudad dormitorio de Oviedo. Hacia el año 2000, la junta de compensación de Montecerrao dio por concluida la urbanización de 61 nuevas hectáreas que cerraban el borde sur de la ciudad. El barrio nacía gracias, entre otros, al empeño del empresario Fernando Álvarez, fallecido poco antes de que acabaran los trabajos. Me consta, no obstante, que otro de los grandes impulsores fue el mierense Celestino González.

Plaza Fernando Álvarez. La familia de Fernando adquirió Monte Cerrao en la década de 1940. Él, con quince años comenzó a trabajar en transportes Hermanos Díaz Prieto, para pasar a la Joyería Solís. Pronto se encaminó a la promoción inmobiliaria de la finca familiar. Junto al abogado Juan Carlos Botas, el arquitecto Cándido Llaneza y el aparejador Canteli pusieron en marcha la empresa Astinsa (Asturiana de Terrenos e Inversiones); después crearía su propia empresa, Monte Cerrao. Al morir, el ayuntamiento de Oviedo le dedicó la escultura de Favila y la plaza.

Joaquín Villa Cañal. Barítono nacido en la calle Paraíso en 1895; cantó más en América del Sur que acá. Debutó en el Teatro de la Zarzuela de Madrid con «El Trovador» y dicen que fueron memorables sus interpretaciones de Rigoletto, de Verdi en el teatro Colón, de Buenos Aires, en 1956; qué curioso, siempre aludimos al autor de la música y nunca al de la letra, y bien sé por qué. ¿Quién escribió el texto de Rigoletto, Francesco Maria Piave, que ni Dios conoce; ¿por qué no? Porque importa muy poco el texto cuando compite con la música. El texto es el arriate por donde trepan las rosas. En verdad a Dylan no se le da el Nobel de Literatura por sus letras, bastante malas, sino por la trascendencia de su música. Algo así lo de Leonard Cohen.

Avenida del Cristo. En el Cristo, además de la romería famosa, había un cura famoso por su afán mercantil, José Luis García Vigón, que murió pobre. Por aquí había varios merenderos: Casa Fermín, hoy en la calle Principado, que tenía merendero al aire libre; el Benidorm, con baile; Casa Javier, con bolera.

Antes de Cristo de las Cadenas era Cristo del Camino, y lo recuerda la tonada: «Si no hablas con mi persona, / tiene mi padre ofrecido / una misa con tres curas / en el Cristo del Camino».

Plaza La Paz. Al lado, la escultura Afrodita II, de Esperanza D’Ors, desnuda, diosa del amor.

Hermanos Pidal. A la izquierda el interesante cubo de cristal de los Servicios Tributarios del Principado.

Plaza América-Iglesia. Fin de trayecto a las 9:40 h., que se repite casi idéntico a la vuelta.

Yo regresé en el microbús a Latores, claro, desanduve lo andado, lo repasé y recogí al final mi Vespa, pero los lectores pueden quedar acá y hacer ejercicios espirituales muy guapamente en la iglesia del Corazón de María, diseño, cómo no, de los hermanos Somolinos Cuesta, muy mentados en estas crónicas. Esta iglesia está regentada por claretianos, congregación católica fundada por Antonio María Claret con el fin de buscar la santidad. ¿Puedo dejaros en mejor lugar? Aunque me late que lo mejor de la santidad son las tentaciones.

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