Oviedo levanta el brazo para un escanciado popular con más de un millar de personas por el Día Mundial de la Sidra: "Es el símbolo de una cultura única"
El Ayuntamiento y la patronal Otea, que repartió 400 botellas en la plaza de la Catedral, impulsan por tercer año el acto que reivindica, además, la distinción de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad ganada por la bebida "por derecho propio" hace 18 meses

VÍDEO: Amor Domínguez/ FOTO: Irma Collín
El mediodía de este miércoles, cualquiera que transitase por el centro de Oviedo habrá escuchado el sonido de las gaitas que al más puro estilo Flautista de Hamelín llamaban a enfocar los pasos hacia la plaza de la Catedral. Así pasó con muchos; algunos espontáneos y otros tantos ya informados de lo que allí se cocía -o mejor dicho, se fermentaba- con el gran escanciado popular con el que la ciudad celebró el Día Mundial de la Sidra, que es el 3 de junio. El Ayuntamiento de Oviedo y Otea, Hostelería de Asturias impulsaron este acto, que se celebra por tercer año consecutivo y que esta vez congregó a más de un millar de personas a la vera del icónico templo y resistiendo un sol de justicia gracias a las 400 botellas de sidra DOP y cientos de vidrios repartidos por cortesía de la patronal.
"Este es el símbolo de una cultura única que nos hermana a todos los asturianos y nos identifica allá donde vamos", fue una de las consignas principales que lanzó el vicepresidente de Otea, Fernando Corral, para animar a los asistentes al ritual de "levantar el brazo para reivindicar el gesto que nos hace universales y diferentes" para conmemorar, además, los 18 meses transcurridos desde que la UNESCO nombras a la bebida regional por antonomasia como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad; una distinción que Corral considera ganada "por derecho propio".
Esa llamada musical citada al comienzo de estas líneas surtió efecto y con previsión. Veinte minutos antes de la hora señalada cientos de personas construían una kilométrica cola que arrancaba desde el flanco derecho de la plaza y que descendía como un arroyo hasta bien entrada la calle del Águila, en dirección Gascona. "A ver si corre rápido, que tenemos ganas de probar a echar un culín; esperamos que queden", afirmaron, animados por la fiesta y por el día de verano, Joaquín San Juan y Marisa Gutiérrez, una pareja de turistas procedentes de Murcia que en ese momento ocupaban el último lugar de los que esperaba. Su paciencia se recompensó y se hicieron con un vidrio verde.
En cuanto al epicentro de la celebración, en la explanada, cientos de personas ya se congregaban en ciernes del emocionante momento del escanciado; entre ellos, las autoridades, que ya habían llegado y se concentraban en un corrillo bastante nutrido en el que se juntaron desde el concejal de Turismo del Ayuntamiento de Oviedo, Alfredo García Quintana, y otros miembros del equipo de gobierno local y representación socialista de la corporación y del grupo parlamentario, hasta altos cargos del Gobierno del Principado, como la viceconsejera de Turismo, Lara Martínez; pasando por el líder de la oposición autonómica, el popular Álvaro Queipo, en compañía de varios de varios diputados de su color en la Junta del Principado.
Con todo a punto y los protocolarios prolegómenos finiquitados, llegó el momento de los discursos. Fernando Corral tomó el micrófono con una intervención en la que, además de lo resaltado anteriormente, reconoció el que el título de la UNESCO pertenece "a cada uno de los que hoy escanciáis: de los llagareros, de los cosecheros, de los productores, de los profesionales y de los hosteleros", reiterando también el empuje de la alianza entre Otea y el Ayuntamiento y la inminente Preba de la Sidra, que acoge este fin de semana la calle Gascona.
Martínez tiró de asturianía y del "orgullo" que genera en el Gobierno autonómico el reconocimiento a la Cultura Sidrera y poder enarbolarla por el mundo. Lanzó una petición para el próximo año: "Repetid con al menos dos personas más cada uno para multiplicar esta plaza y que el escanciado simultáneo siga creciendo".
Quintana incidió en que el compromiso de la capital de Asturias con el mundo de la sidra "es total". "Pocas tierras pueden presumir de un producto tan ligado a su historia, a sus costumbres y a su manera de relacionarse", elogió, para reseñar, asimismo, que en Oviedo "entendemos la sidra como un recurso gastronómico, turístico y cultural de primer nivel".
El cierre a los discursos lo puso la influencer estadounidense Coral Hadar, una "enamorada a primera vista" de la tierrina desde hace años, de la que ejerce de embajadora digital a través de sus perfiles sociales. "Muchas de mis primeras conversaciones, amistades y momentos especiales aquí fueron alrededor de una botella de sidra; entendí que no era solo algo que se bebía, sino una forma especial de conectar con las personas y con esta tierra única", manifestó, finalizando con un "¡Puxa la sidra y puxa Asturies!".
Tras sus palabras, llegó el momento clave: toda la plaza con los brazos en alto y botella en mano, vasos preparados con la inclinación óptima y la clásica cuenta atrás, que hizo romper la sidra en cientos de vasos en paralelo a las gaitas y la instrumental de la Real Banda de Gaitas Ciudad de Oviedo, que interpretó el "Asturias Patria Querida".
"Donde haya sidra, allá vamos"
Tras cumplir con el ritual de forma oficial, muchos grupos quedaron en la plaza de la Catedral para continuar con la tradición de forma más informal acercándose incluso desde otras localidades para disfrutar del evento. "Donde haya sidra, allá que vamos", declaró con entusiasmo el matrimonio formado por Marisa Fernández y Mino Junco, que se acercaron a la celebración desde la Cuenca -"hemos venido la tres veces"- y que escanciaban sonrientes en ese momento.
Aunque Gijón cuenta con su propio acto de celebración del Día Mundial de la Sidra, dos jóvenes decidieron acercarse a Oviedo "por cambiar un poco". Era Claudia Iglesiasy Lía Martínez, también pertrechadas con la botella y sus correspondientes vasos. Aunque reconocieron entre risas que "no se nos da muy bien escanciar", declararon haberlo pasado "genial" en el evento, tras el que se decidieron por continuar con la jornada en Oviedo tomando alguna otra sidra.
Por último, estaban Carmen Bru, Leticia Peña, Verónica Morales, Gloria Olivieri, Bárbara Rosales y Jaime Goytia, un nutrido grupo de mexicanos, asentados en Asturias desde hace muchos años y a los que les "encantan" las tradiciones regionales como esta. "Hay que decirle a la gente que Oviedo está muy mal, para que no vengan más, que ya hay demasiada gente", bromeó el grupo del país azteca, mientras algunos rezagados todavía apuraban sus botellas echando algún culín en la calle Eugenio González Abascal, una vez dispersada la multitud que celebró la existencia de la milenaria bebida asturiana un año más.
Suscríbete para seguir leyendo
- Ya no quedan muchos escanciadores como él': Oviedo llora a Elías, el popular camarero fallecido en el accidente de Siero
- Detenida una concejala de IU de Grado por enfrentarse a la Policía Local de Oviedo tras recibir un bofetón de su pareja: '¡Machirulos, payasos, chulos de mierda
- Revuelta en el centro de menores de Sograndio (Oviedo): tres vigilantes de seguridad al hospital y una educadora agredida tras una noche de caos y destrozos
- Dos heridos en un accidente en un accidente de tráfico en una de las calles con más tráfico de Oviedo
- Las piscinas de verano de Oviedo ya tienen fecha para su apertura: la entrada será gratuita
- “Pedimos a nuestros usuarios que cuiden el entorno y tomamos medidas restrictivas ante problemas de conducta”, asegura Caritas tras las quejas en San Lázaro
- Oviedo despide a Elías, el conocido escanciador fallecido en el accidente de Siero: “Siempre lo recordaré con una sonrisa en la cara”, dice su mujer
- La librería centenaria de Oviedo con la que no pudo la Guerra Civil, ni el libro electrónico