Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

El Puente de los Señores conectaba el núcleo urbano con las residencias de los ingenieros

Un recorrido por la línea L de TUA

Clientes de alimentación Prados

Clientes de alimentación Prados / LNE

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Pepe Monteserín

Pepe Monteserín

Orbaya. Manan fuentes y salen regueros por cualquier rendija; el Trubia pasa caudaloso bajo el puente. Salimos a las 9.00 h. en un bus estándar, conduce Alaia (Alegría en vascuence), de Bilbao, hija de leoneses de Veguellina de Órbigo.

San Andrés: en la AS-228, a quince kilómetros de Oviedo, al lado del lavadero, que aún utilizan para lavar alfombras; al inicio de una ruta a la cascada de Guanga.

Santiago: parada y capilla dedicada a Santiago, en la margen izquierda del Trubia. Antes El Casar y casona de los Arias de Velasco, con torre cuadrada.

VEGA: poco antes de llegar a Trubia por el barrio de El Campo, límite entre la Trubia industrial y la agrícola.

Santa María: de la Riera, iglesia de espadaña de tres arcos, barriada de Trubia, junto al bar La Senda.

Cataluña: barrio y parque de cinco mil metros cuadrados bien segado el verde; paramos frente al bar Casa Julia.

La Fábrica: su puerta en la fachada principal fue epicentro de la población. En 1794, bajo la dirección del coronel Elorza, instalaron esa factoría cerca de las materias primas para fabricar armas: madera, hierro y carbón, en la confluencia del Trubia y el Nalón, en un valle cerrado propicio para su defensa. Trubia, en el siglo XIX, contaba con teatro, casino, escuela de idiomas, coral polifónica y banda de música. En torno a Junigro, a la derecha del río, tres pabellones-fraguas ahora dedicados a vivienda, creció el pueblo.

La Iglesia: de la Fábrica, parroquia castrense de la Concepción, junto al Puente de los Señores, que conectaba el núcleo urbano con las residencias de los ingenieros y directivos de la Fábrica en el esplendor de Trubia durante la Primera Guerra Mundial, cuando en los talleres se fabricaba el Carro Ligero Trubia, la apuesta española.

Instituto: IES Río Trubia. Antes Escuela de Aprendices de la Real Fábrica.

Molina: frente a Casa Ramonín, a la vera del puente. Hubo aquí una instalación molinera. Cruzamos el Nalón, en la N-634 Santiago-Irún y comienza la subida a Oviedo.

Soto de Arriba: abajo la Química del Nalón; funciona desde 1943.

Los Gallegos: familias gallegas se afincaron aquí para trabajar en la Fábrica de Armas, diferenciadas del barrio de Cataluña.

Godos y Godos de Arriba: asentamiento de gentes godas, pueblo germánico que contribuyó a la caída del imperio romano; desde aquí controlaban el Nalón. Dedican su iglesia a San Tirso; es de Juan Vallaure, que también diseñó pilas de agua bendita, confesionario; la vidriera es de Antonio Suárez.

Sograndio de Abajo II y I: agrupa este pueblo muchos barrios, un área recreativa, la ermita de la Virgen del Carmen y restos arqueológicos del paleolítico, robles, castaños, fuente pública, y en la parte alta la iglesia parroquial de San Esteban, románica del siglo XII, conservada de aquella manera, con portada de triple arquivolta y buenos capiteles. ¿Qué significa Sograndio? Poblado a los pies de una iglesia grande.

Sograndio: donde el cruce y el bar De Sur a Norte, y el Centro Social; la Asociación de Vecinos convocaba un concurso de cuentos, Bilordios de Pinón.

Carretona: pasaban los carros a Sograndio, San Claudio, Priorio y Piñera.

Cantu Colorao: cerca de Lugar Piñera, el nº 40 de Santa Marina de Piedramuelle cerró Casa El Chato (Carlos). Pepita, Ester y Mercedes dieron de comer a Hemingway, a Jovellanos y hasta al mismo Alfonso II. Inolvidables pote de berzas con gochín, lombarda con almejas, congrio con patatas, fabes con setas...

Cruce Las Caldas-Santa Marina: y el vivero Monzó.

La Casuca: bar La Casuca de Tinín y parking diseminado donde se agrupan los trabajadores de medio Asturias para ahorrar combustible. Frente a La Pixarra se baja un padre y su hijo, africanos; el niño me dice que va a jugar al fútbol en el «campo de tenis»; se refiere al Campo de Tensi.

Pin de la Quinta: fue sidrería con meses de piedra al aire libre. Más tiempo pasa y mejores eran sus chorizos a la sidra.

Los Pinos: la estación de servicio anuncia el diésel a 2,11€. En 1970 llenábamos el tanque con 50 pesetas.

¡Qué nostalgia de aquella sidra y de aquella gasolina!

Plaza Occidente: al sustituir tranvías por autobuses, se hizo necesario en el alto de Buenavista una superficie para dar la vuelta, y un tal Manuel Fernández López cedió terrenos. Posterior fue la apertura del club de alterne en los bajos del edificio de quince pisos, hoy Gandhi La Mirada de Otro, un pub de nicho, sin reputación consolidada. Seguimos por algunas paradas comunes con otras líneas, que expliqué en capítulos anteriores: Fuertes Acevedo, Plaza de Toros, Silla del Rey, Plaza de América, Cervantes, Independencia, Uría, Marqués de Santa Cruz, Santa Susana, Arzobispo Guisasola y San Lázaro.

Cruce Villafría: al lado del Caño del Águila, casi pozo.

Cruce La Manjoya: atajo a Los Arenales.

Cementerio: floristerías, tanatorios y cementerio; cerca la tumba de Clarín. Orbaya y de ahí la hermosura de los prados. Decía Clarín en «La Regenta»: «El cielo o el suelo». La frasecita vale para la meteorología y para la filosofía.

Alto el Ferrador: Centro Territorial de RTVE.

Covadonga: desvío a Vidayán; capilla, con pórtico, de la Virgen de Covadonga; la GR-105 de senderismo llega al santuario de Covadonga, en Cangas de Onís.

El Caldero: el nombre lo da esta depresión del terreno; al lado el Núcleo Zoológico El Bosque. Desvíos a Pando y a Faro. Seguimos por la AS-242, antigua nacional a Castilla, y una pronunciada subida.

El Cruce: se desdoblaba la carretera nacional de Castilla (actual AS-242) para la llamada Carbonera, que comunicaba Oviedo con Langreo (actual AS-243).

San Esteban: de las Cruces; desde esta altura, 395 metros, adivino al oeste el valle de La Manjoya y el Aramo; al este el valle de Bendones, Oviedo y el Naranco. La iglesia parroquial de San Esteban, del siglo X. Bar Montes.

El Tornero: Sidrería. Una señal de tráfico advierte de que pueden atravesarse gamos. Alaia modera la velocidad, porsia.

Casa Adolfo: bar no hay; unos metros más allá la Parrilla El Parrau.

Pando: Iglesia de San Cipriano, con espadaña de dos huecos, no es el templo original que donó Ordoño II. Caserón del XVIII con panera.

Manzaneda: por la AS-242, fuente neoclásica, de González Reguera de 1780, con frontón semiovalado, por caño una cara leonada y una semiplazuela con banco corrido. Más allá la capilla de Santa Eulalia y dos esculturas de Urrusti, «Calamón», Manzaneda fue Pueblo Ejemplar, y «Homenaje a Marino Lejarreta», ciclista que ganó la subida a La Manzaneda desde Olloniego.

El Portazgo: casa de buenos sillares con esta inscripción: «Exacción el real», para el cobro del portazgo por cruzar el río, vigente hasta finales del XIX. Puente de tres arcos sobre el Nalón, de Manuel Reguera, rematando un proyecto anterior de Marcos de Vierna, de la carretera a Castilla impulsada por Jovellanos; se conserva un mojón de la distancia a Oviedo, legua y media.

Olloniego: casas blasonadas, una panera del XVII, con escudo heráldico nada menos; hasta los gatos quieren zapatos. La iglesia de San Pelayo; el primitivo templo, románico del siglo XII, conserva el ábside, junto al cementerio. Queda el torreón circular, del siglo XIV, el palacio de los Quirós, con otra torre cuadrada, y al lado el puente medieval (sobre otro de factura romana), en seco, tras el guiño de una riada.

Polígono Santianes: vega que ocupa el polígono industrial Olloniego-Tudela; con Escuela de Hostelería.

Santa Olaya: entre los regueros del Castro y del Molinucu, donde un molino harinero de piedra que aprovechaba estas aguas, y un lavadero cubierto, de 1956.

Tudela Agüeria: la iglesia de Santiago, del siglo XV, en un alto, con buena portada y anchas dovelas, enmarcada con un alfiz, o sea una moldura mozárabe.

Anieves: Casa Camacho a la izquierda, en el nº 23; huele a callos, cebollas rellenas, cabrito guisado...

Tudela Veguín Renfe: Alaia me dice asombrada que suena en la radio «Eloíse», de Tino Casal, a quien al punto vi en una medianera. 

San Julián del Box: barrio obrero de Tudela Veguín. Pasamos ante la moderna iglesia de la que hablaré en otra entrega.

Entrepeñas: en la zona se encontró un hacha de la era del bronce (1500 a. C.); se conserva en el Tabularium de Joaquín Manzanares, hoy custodiado por su hijo Paco.

Llegamos a las 10:31 h. Regresamos por las mismas paradas de la ida, y bajo el orbayo rendimos viaje en San Andrés a las 11:50 h. Alaia me habló de la tiendina-bar de Elena, unos metros más allá, en la AS-228, Alimentación Prados. Y fui para brindar por los viajes. Decía Unamuno en sus «Andanzas», que hay que viajar por topofobia, para huir de cada lugar; en mi caso no huyo de Oviedo, al contrario, quiero acercarme a sus luces y a sus nubes.

Tracking Pixel Contents