Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Vetusta cierra sus fiestas con el reparto de más de 750 bollos y consolida su nuevo modelo

"La valoración de las fiestas es positiva, aunque los datos son peores. Al final tuvimos que adaptarnos a lo que hay con los medios que tenemos", afirma Fernando Marrón, organizador de los festejos

Raul Jaquez entregando la bolsa con el bollo y una botella de vino a Fernando Alonso, vecino del barrio

Raul Jaquez entregando la bolsa con el bollo y una botella de vino a Fernando Alonso, vecino del barrio / Fernando Rodríguez

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Oviedo

La entrega de más de 750 bollos puso hoy el punto final a las renovadas fiestas de Vetusta. El tradicional reparto popular congregó a socios de la comisión de fiestas, comercios colaboradores y vecinos para clausurar unos festejos más familiares y menos multitudinarios que en ediciones pasadas. La nueva propuesta, sin orquestas, ni atracciones y con una carpa infantil, busca atraer a las familias y responde a las denuncias que algunos vecinos interpusieron el año pasado por exceso de ruido.

"La valoración de las fiestas es positiva, aunque es cierto que en este nuevo formato se adapta menos a lo que busca la gente más joven. Al final tuvimos que adaptarnos a lo que hay con los medios que tenemos", afirma Fernando Marrón, presidente de la sociedad de festejos Quinta del Alba, organizadora de las fiestas. La celebración ha atraído a un mayor número de asistentes durante el día, pero la ausencia de orquestas se ha dejado notar por la noche y en los números totales. "Otros años en el momento de la orquesta podíamos reunir en el recinto a cerca de 4.000 personas, en cambio este año no creo que hayamos llegado a juntar 1.500. Eso sí, el público que viene ahora consume en la barra en un 90 %, mientras que el de otros años era alrededor del 10 %", afirma el organizador.

Eva Marina Fernández y Mari Carmen Fernández son hermanas y llevan más de 40 años celebrando sus cumpleaños en las fiestas de Vetusta. Son las precursoras de los festejos del barrio, fundadas en el año 1982: "Las fiestas nacieron como fruto de la comunión total que había entre los vecinos del barrio. Ahora se ha perdido ese espíritu popular y también esa convivencia entre los que vivimos aquí", explican las hermanas. Aunque echan de menos las orquestas y las tradiciones populares, como la carroza que repartía sidra a los asistentes o la elección de la xana de las fiestas, ponen en valor el modelo actual: "A falta de un espectáculo mayor como en años anteriores, al menos este formato nos da la posibilidad de seguir viviendo en comunidad el festejo. Nosotras lo que queremos es que no se pierdan las fiestas", añaden.

Héctor Laiz es vecino de Pola de Siero y es el primer año que asiste a las fiestas de Vetusta, acompañado de su familia. Confiesa que lo que le atrajo a venir fue precisamente el ambiente familiar: "Ahora ya no encuentras colchonetas para los niños en ninguna fiesta. Recuerdo que cuando yo era joven era habitual encontrar hinchables, pero ahora ya nada. Es algo muy positivo, sobre todo para los que tenemos hijos, porque así podemos disfrutar también de los festejos", explica.

A pesar del nuevo modelo de fiesta, algunos siguen denunciando un exceso de ruido: "El nuevo formato es incluso peor que el antiguo. Durante la actuación del DJ temblaban las ventanas y los niños pequeños y animales se asustan", afirma un vecino de la zona, quien asegura que este año irán hasta el final en su reclamación. "Queremos fiestas de prao, yo soy el primero en disfrutarlas. Nuestro problema es con el ruido", añade. Por su parte, la organización afirma que este año las quejas han disminuido al mínimo y que este formato "concilia con el 99 % de la gente, pero es imposible contentar a todos". Añaden, además, que están hablando con el Ayuntamiento de Oviedo para el cambio de una normativa de ruido que consideran "obsoleta". Las nuevas fiestas de Vetusta ponen fin así a una nueva edición con un formato que, si nada cambia, ha venido para quedarse.

Tracking Pixel Contents