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"Asturias, negra y criminal": la región explora el crimen literario con un libro que reúne a 39 autores

«El carbón es a esta región lo que el alcohol a Chicago en los años de la Ley Seca», asegura Armando Murias, que basa su relato en la mina de La Camocha

Los autores presentes en el Club. En la fila inferior, de izquierda a derecha, Susana del Llano, Rubén Rodríguez, Leopoldo Tolivar Alas, Martín Castro  Masaveu, Virginia Gil Torrijos y Armando Murias. Arriba, Ángel García Prieto, Paula Expósito, Juan Carlos Suárez, Dani Tritón, Iván de Santiago, Manolo Abad y Manuel Herrero Montoto.

Los autores presentes en el Club. En la fila inferior, de izquierda a derecha, Susana del Llano, Rubén Rodríguez, Leopoldo Tolivar Alas, Martín Castro Masaveu, Virginia Gil Torrijos y Armando Murias. Arriba, Ángel García Prieto, Paula Expósito, Juan Carlos Suárez, Dani Tritón, Iván de Santiago, Manolo Abad y Manuel Herrero Montoto. / Luisma Murias

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María José Iglesias

María José Iglesias

«Asturias, negra y criminal» (Más Madera), es una ambiciosa antología de relatos policíacos y oscuros que reúne a 39 autores vinculados a la región. Coordinada por la escritora Virginia Gil Torrijos, la obra propone una inmersión en los rincones más sombríos de Asturias a través de historias de misterio, crimen y suspense, un género que vive uno de sus mejores momentos de popularidad y prestigio. Así lo explicó ayer en el Club Gil Torrijos, que estuvo acompañada por Leopoldo Tolivar Alas, Armando Murias e Iván de Santiago, quienes ofrecieron distintas perspectivas sobre una publicación coral que ha logrado reunir a escritores de perfiles muy diversos. La coordinadora destacó el carácter colectivo del proyecto, en el que también han colaborado figuras como Pedro de Silva y Berta Piñán, junto a Víctor Ruisánchez, autor de las espectaculares fotografías del cementerio de Moreda de Aller, que ilustran la portada. Gil Torrijos recordó además las aportaciones iniciales de David Suarón y Rubén Rodríguez al proyecto.

Luisa María Benbenuty, que fue jefa superior de Policía de Asturias, subraya en el prólogo que el Principado es una de las comunidades autónomas con menor índice de criminalidad del país, "la segunda tras Extremadura". Una circunstancia que contrasta con la riqueza de la literatura negra asturiana. En palabras de Jesús Palacios, autor del epílogo, existe en Asturias un «humus especialmente fértil para el cultivo de las buenas letras criminales».

La tesis de Tolivar sobre cementerios

Leopoldo Tolivar Alas confesó que su incursión en la ficción criminal supone una experiencia novedosa, aunque reconoció su larga relación con el mundo de los cementerios, objeto de su tesis doctoral. Iván de Santiago reivindicó la libertad creativa concedida a los participantes. «Nadie nos ha dicho de qué teníamos que escribir», señaló, destacando la diversidad de enfoques y delitos que encontrará el lector en las páginas del libro.

Armando Murias explico que su relato, «Negro hullero», está ambientado en el universo minero asturiano. «El carbón es a Asturias lo que el alcohol fue a Chicago en los años de la Ley Seca», señaló el autor, que estableció un sugerente paralelismo entre dos elementos capaces de generar corrupción, adulteraciones, dinero negro, traiciones y personajes tan característicos del género como la «femme fatale». El encuentro confirmó la buena salud de la literatura «negra» hecha en Asturias, a través de una obra colectiva que convierte al Principado en un escenario privilegiado para el crimen…al menos en la ficción.

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