Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Javier Junceda: «Torcuato Fernández-Miranda tendió un puente, en vez de levantar un muro»

«Me preocupa y decepciona la confrontación social y política actual», lamenta Isidro Fernández-Rozada

Por la izquierda, Ramón García Cañal, Isidro Fernández-Rozada y Javier Junceda.

Por la izquierda, Ramón García Cañal, Isidro Fernández-Rozada y Javier Junceda. / Irma Collín

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
María José Iglesias

María José Iglesias

«Torcuato Fernández-Miranda tendió un puente en vez de levantar un muro; diseñó la voladura controlada del franquismo y fue el principal arquitecto de la reforma política, pero no compartió su evolución posterior, por ejemplo, en el empleo del término ‘nacionalidades’, en la Constitución del 78, que consideraba muy ambiguo». Lo explicó ayer en el Club LA NUEVA ESPAÑA Javier Junceda, académico de la Real Academia de Doctores, en una conferencia sobre la trascendencia histórica de la norma impulsada en 1976 por el jurista asturiano.

El acto, organizado por el Instituto del Conocimiento para el Avance de Asturias para analizar el papel desempeñado por los asturianos en los inicios de la Transición democrática española, coincidiendo con el cincuentenario de la aprobación de la Ley para la Reforma Política, contó también con las intervenciones de Isidro Fernández-Rozada, presidente del Instituto y Ramón García Cañal, secretario de la entidad. Fernández-Rozada evocó el espíritu de consenso que hizo posible la Transición y expresó su preocupación por la situación política actual, sin ocultar su decepción por el clima de confrontación presente en la vida pública.García Cañal destacó la relevancia de figuras asturianas menos conocidas en aquel periodo, como Noel Zapico, colaborador de Fernández-Miranda en los primeros pasos de la Transición.

Junceda definió a la Ley como la auténtica «clave de la Transición» y destacó que permitió la transformación pacífica de un sistema autocrático en una democracia parlamentaria mediante un procedimiento inédito. «De la ley a la ley, pasando por la ley», resumió, recuperando la célebre fórmula asociada a Fernández-Miranda. Reivindicó la figura del político y jurista gijonés como principal arquitecto de aquel proceso que permitió desmontar las estructuras del franquismo con los instrumentos jurídicos del régimen. Javier Junceda lamentó que su papel no haya sido suficientemente reconocido por la historiografía y por la memoria colectiva española. La aprobación de la Ley abrió el camino a las elecciones democráticas de 1977 y sentó las bases del sistema constitucional vigente.

Tracking Pixel Contents