Longoria Carbajal arropa a "Mavi", de regreso a esta plaza de Oviedo tras su restauración: "Es algo muy nuestro"
Los comerciantes y los vecinos de la zona aseguran que echaban de menos la obra: "Tiene que ser el icono de esta zona de la ciudad", dicen

Por la izquierda los comerciantes Ana Pérez, con su hija Ana Sofía Figueroa, Alberto Camero, José Luis Sánchez, Patricia Miranda, María José Fernández, Nieves Ania y Pelayo Gutiérrez junto a la estatua de «Mavi». / Mario Canteli
Todo el mundo echaba de menos a "Mavi" en Longoria Carbajal. Los vecinos y los comerciantes con negocios en la plaza y muchos de los ovetenses que la frecuentan han recibido con los brazos abiertos el regreso de la escultura de Santiago de Santiago, retirada durante las obras de remodelación de este espacio urbano del corazón de la ciudad. "Mavi es como algo nuestro y tiene que convertirse en un icono de Longoria. Antes estaba escondida en la fuente que retiraron, pero ahora luce muy bien y es muy bonita", defiende con orgullo Nieves Ania, que lleva 37 años trabajando en una floristería en la plaza, primero como empleada y después como propietaria del negocio.
Para quienes viven o trabajan en Longoria Carbajal la obra de Santiago de Santiago no se ve como un simple adorno urbano sino como una presencia casi familiar que forma parte de la memoria del lugar. En la nueva plaza, convertida ya en una explanada abierta a todo tipo de actividades, al paseo y a la vida ciudadana, la escultura de la joven sentada, con una mano sobre la cabeza y la otra sujetando una pierna, vuelve con vocación de emblema. "En Oviedo hay muchas estatuas, pero esta es la nuestra y nos gusta mucho. Creo que es perfecta para representarnos y vamos a cuidarla con todo el cariño", señala Alberto Camero, empleado de una tienda de moda de hombre.
"Mavi" se encuentra ahora ubicada en una de las esquinas de la plaza, en un rincón discreto, como esperando para recibir a todo aquel que se pase por Longoria Carbajal. "En el centro no se podía poner porque entonces no se podrían desarrollar todas las actividades que se pueden realizar en un espacio con estas condiciones. No obstante, es bien visible y no está escondida como lo estaba antes", explica María José Fernández, otra de las comerciantes de la zona. "Los turistas también la echaban de menos. Ahora cada vez que se pasa uno por aquí se hace una foto frente a la estatua. A todo el mundo le gusta, eso está claro", apunta a su lado Alberto Camero.
Aunque eso, como todo, es muy relativo. A Marcelina Menéndez, por ejemplo, le gusta "Mavi", pero tiene algún reproche. "La postura que tiene la chica –por la figura de la obra de Santiago de Santiago– es un poco triste. La escultura es bonita, pero a lo mejor podrían haberla hecho con una expresión más alegre. Para triste ya estoy yo", dice esta vecina de la zona entre risas.
Modernidad
Ana Izquierdo, que vende el cupón en la plaza desde hace tiempo y ha testado muchas opiniones acerca de la escultura dice que "las hay de todo tipo", aunque reconoce que "la gente de siempre" echaba mucho de menos a "Mavi". A su hija pequeña, por ejemplo, también le parece triste. "La llama la llorona porque siempre la ve agachada, como desolada, y le da pena de ella", señala con gracia. María Villar, sin embargo, opina todo lo contrario. "Es verdad que tiene la cabecina para abajo, pero es muy guapa y tiene que convertirse en la imagen de esta plaza. Nosotros vamos a conseguir que sea más alegre", asegura.
Otro debate se abre entorno al pelo de la escultura. Antes la obra era completamente de color negro, pero ahora la melena de "Mavi" luce teñida de una especie de verde, igual que la roca sobre la que se asienta. "A mí me gusta, me resulta muy moderna", dice María González, otra de las que pasa casi a diario por Longoria Carbajal. "Es tan moderna como lo es ahora la plaza, que ya es la mayor de Oviedo y se está convirtiendo en un escenario para todo tipo de actividades", remata Nieves Ania.
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