Muere el histórico Orlando Sanz, un periodista "con colmillo" que hizo de Oviedo su redacción permanente
El veterano cronista de LA NUEVA ESPAÑA, muy "querido y respetado" en la profesión por su "rigor y su exigente pluma", tenía 92 años de edad y era "todo un referente"

Orlando Sanz
Orlando Sanz siempre decía que había nacido a las tres de la tarde, a la hora del telediario, como si el periodismo ya le viniera de serie. El veterano periodista, un hombre querido y respetado que convirtió la ciudad de Oviedo en su redacción permanente, falleció al filo de la medianoche del pasado viernes, a los 92 años, dejando huérfana a la profesión de una de sus voces más influyentes y de referencia en la vida pública de la ciudad.
Sanz desarrolló la mayor parte de su extensa carrera en LA NUEVA ESPAÑA, donde entró en 1966, en la sección de Oviedo, con Luis Alberto Cepeda como director, sustituyendo a Diego Carcedo. Allí permaneció dos décadas. Antes había pasado por cabeceras como "La Hoja del Lunes", "Asturias Semanal", "La Voz de Asturias" o "El Comercio", tras formarse en la Escuela de Periodismo de Madrid. Entre 1987 y 1989 fue director de "El Correo de Asturias". En 1990 y hasta 1998 asumió la jefatura del gabinete de prensa de la Confederación Hidrográfica del Norte. Fue vicepresidente de la Asociación de la Prensa de Oviedo. Su trayectoria quedó estrechamente ligada a la capital asturiana, ciudad que convirtió en materia constante de trabajo y mirada crítica, hasta el punto de que, en 2014, el Ayuntamiento bautizó con su nombre una calle entre Las Campas y La Florida.
Uno de sus hijos, Miguel Sanz, lo define como un hombre extremadamente discreto, hasta el punto de no querer ni esquela ni funeral "por no molestar". Recuerda también la vida doméstica de un periodista siempre pendiente de la actualidad, con horarios irregulares, noches largas y la costumbre de vivir con el periódico como extensión natural de la casa. "La de veces que uno tiene que comer fuera de casa para que en casa se pueda comer", resumía el propio Sanz, una frase que retrata su forma de entender el oficio y su entrega absoluta a la información.
Quienes trabajaron con él coinciden en un rasgo común: el de un cronista de calle, volcado en la información municipal y en el pulso diario de la ciudad. Para Graciano García, periodista y director emérito de la Fundación Princesa de Asturias, "era un periodista íntegro, muy independiente, muy buen compañero y todo un amante de Oviedo". Juan de Lillo, compañero suyo, subraya su "dominio absoluto de la información de la ciudad, su colmillo informativo y su capacidad para no dejar escapar nada en la política municipal", una mezcla de oficio y conocimiento que marcó a varias generaciones de redacción.
José Manuel Vaquero, que fue director de LA NUEVA ESPAÑA antes que director general y consejero delegado de Prensa Ibérica, lo recuerda como "un excepcional cronista de Oviedo, una ciudad a la que amaba hasta el extremo de no tolerar en ella una sola mancha". Añade además que "cualquier fallo municipal desataba las iras de su exigente pluma", con la que discutía sin reparo con concejales y responsables públicos. Bajo la sección "El león riente", su ironía y su rigor "se mezclaban con un ovetensismo radical que convivía con un carácter generoso y siempre dispuesto a colaborar en las causas más nobles".
El alcalde de la ciudad, Alfredo Canteli, también tiene palabras de elogio para el fallecido. "Orlando fue toda su vida un ovetense de corazón y pasión que siempre estuvo al servicio de esta ciudad. Para mí fue un muy buen amigo y estoy convencido de que estará para siempre dentro del mejor patrimonio humano de Oviedo", dice.
El fotógrafo Santiago García lo recuerda como "un hombre insobornable y profundamente vinculado a Oviedo", al que atribuye incluso un papel clave en la traída de agua desde los Alfilorios a la ciudad. "No quería medallas", resume, como forma de entender una vida profesional alejada del reconocimiento y centrada en el servicio a la ciudad.
Esa independencia también la destaca Ceferino Vallina, exdecano del Colegio de Periodistas de Asturias y expresidente de la Asociación de la Prensa de Oviedo, que lo define como "una figura imprescindible en la defensa de la profesión", siempre fiel a la idea de escribir sin presiones.
La actual presidenta de la Asociación de la Prensa de Oviedo, Bárbara Alonso destaca su papel como impulsor de iniciativas culturales y formativas, así como su "compromiso constante con la profesión, a la que ayudó a mantener cohesionada en distintos momentos clave". Alonso subraya que Sanz fue una figura clave en la consolidación del tejido asociativo de la prensa en Oviedo, no solo por su cargo, sino por su "implicación constante en iniciativas que buscaban fortalecer la profesión y su prestigio público". Recuerda su capacidad para estar siempre disponible cuando se trataba de defender acuerdos, impulsar actividades o apoyar a los más jóvenes.
Serio y socarrón
En el aspecto más personal, la periodista Pilar Rubiera lo retrata como "un tipo serio y socarrón, de los que marcaban escuela en la redacción", respetado por su rigor y por su forma de entender el oficio desde la calle y desde el despacho. Rubiera recalca que pertenecía a una generación "muy respetada en Asturias por su forma de ejercer, por su compañerismo y por su conocimiento profundo de la ciudad", y recuerda que sus crónicas "eran, en muchos casos, temidas por los alcaldes, porque no admitían concesiones cuando detectaba fallos en la gestión municipal".
En su actividad privada, marcada por la muerte de su esposa María Rosa Ovies en 1994, Sanz mantuvo siempre una fuerte vinculación con Oviedo y con su Real Oviedo, del que fue socio durante casi seis décadas. En la memoria de su familia queda la imagen de un hombre entregado al trabajo, siempre pendiente de la ciudad y de la actualidad, incluso en los últimos días.
Se va así uno de los grandes cronistas de la vida local asturiana, un periodista que hizo de Oviedo su territorio informativo y de la información municipal una forma de mirar la ciudad, con una huella que se extiende más allá de la redacción.
Suscríbete para seguir leyendo
- Un rayo destroza la chimenea de un edificio de Oviedo y obliga a los bomberos a acordonar la acera por la caída de cascotes
- Revolución en el TUA de Oviedo: una nueva línea (P) unirá Ciudad Naranco y La Manjoya cada media hora
- Un ataque vandálico obliga a cerrar una piscina pública de Oviedo en plena temporada estival
- Están contentos, pero preocupados por la familia', dice la defensa de los padres que tuvieron a sus hijos confinados en un chalé de Oviedo tras ser absueltos por maltrato psicológico
- Expectación con los conciertos de San Mateo: uno de los grandes reclamos del programa agota entradas para su actuación en Oviedo
- La casa de Oviedo en la que tres menores permanecieron confinados cuatro años fue desvalijada cuando los padres estaban presos
- Residentes en la zona rural de Oviedo podrán requerir por teléfono o internet que un autobús los recoja en casa
- El lugar favorito de los paseantes de Oviedo ve la luz: 'Seguro que ahora viene mucha más gente
