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Cupeiro insufla vida con Pangea

El espectáculo del músico gallego, junto a la OSPA y al director Dimas Ruiz, cierra con un éxito rotundo la temporada de la orquesta

Abraham Cupeiro, a la derecha, acompañado de la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias, ayer, en el Auditorio.

Abraham Cupeiro, a la derecha, acompañado de la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias, ayer, en el Auditorio. / Irma Collín

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Jonathan Mallada Álvarez

Jonathan Mallada Álvarez

La Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias (OSPA) cerró anoche el curso a través de un concierto diferente protagonizado por el multiinstrumentista gallego Abraham Cupeiro, quien bajo el título «Pangea» propone once escenas musicales donde se repasan aerófonos ancestrales de distintas culturas musicales. Así, el primigenio continente sirve de pretexto para mostrar todas las posibilidades sonoras que ofrecen algunos instrumentos prácticamente en desuso, como el carnyx celta, el hulusi oriental, la flauta Peule o la gaita búlgara.

La cita, patrocinada por el diario LA NUEVA ESPAÑA, registró una gran entrada y dio comienzo en la lejana Oceanía, gracias al sonido evocador que Cupeiro extrajo de unas caracolas. Oriente y América fueron los siguientes destinos de la travesía musical que, durante algo menos de hora y media, mantuvo al público en vilo, premiando con aplausos los esfuerzos del artista para extraer un sonido siempre adecuado de los desconocidos instrumentos. Los números dedicados al continente africano dejaron momentos mágicos al contrastar la flauta de los Fulani (etnia nómada de la región de Níger) o el cuerno que sirve para evocar escalas orientales características del norte del Sáhara con una orquesta compacta, ensamblada oportunamente bajo la batuta de Dimas Ruiz, con una percusión y unos metales especialmente precisos y acertados a lo largo de la velada. La narración de Cupeiro para introducir las diferentes piezas, la atmósfera misteriosa gracias a la iluminación y la comunión que se vivió entre público y artista de principio a fin, fueron los ingredientes de una noche inolvidable que finalizaría con «Costa Atlántica», la primera pieza compuesta por Cupeiro para este espectáculo como homenaje «a todos los fallecidos que han dado su vida por vida porque la humanidad continúe avanzando».

El público despidió en pie al artista gallego que ofreció, como propina, «Lamento» y bisó «África», poniendo a los asistentes a dar palmas para sellar una noche mágica con un ovacionado «Puxa Asturias».

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