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Una joya del arte prerrománico asturiano

La nueva cara de Foncalada convence, la cubierta divide

Vecinos y turistas valoran positivamente la restauración de la fuente prerrománica: «Era una obra necesaria, el entorno estaba sucio»

Vecinos y turistas en el entorno de Foncalada, este sábado

Vecinos y turistas en el entorno de Foncalada, este sábado / Fernando Rodríguez

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Oviedo

La nueva cara de Foncalada gusta a vecinos y turistas, sin excepciones. Satisfacción sobre la restauración integral llevada a cabo por el Principado en la única obra civil pública del Prerrománico, que cuenta con el reconocimiento de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1998. En cambio, la propuesta de una cubierta que ayude a conservar la singular fuente del siglo IX, a resolver mediante un concurso de ideas, según anunció el presidente del Principado, Adrián Barbón, no concita el mismo consenso el mismo consenso y genera división de opiniones entre ovetenses y foráneos.

La fuente levantada durante el reinado de Alfonso III ha sido y es zona de trasiego. Antes para la gente que salía de lo que era la ciudad medieval de Oviedo, en torno a la Catedral, ahora para ovetenses que cruzan por el casco urbano ovetense y por los turistas que tenen en Foncalada una cita con la historia del arte prerrománico asturiano y de la propia ciudad. Son muchos los que se pasan para leer el panel informátivo colocado sobre el monumento, en uno de los extremos de la calle Gascona, o que se ilustran a través de la información que buscan en sus propios teléfonos móviles.

La Foncalada estuvo cubierta durante meses de andamios y plásticos para llevar a cabo una restauración integral, que ascendió a más de 105.000 euros financiados por el Principado. Desde hace semana y media luce con todo su esplendor, lista para satisfacer la curiosidad y el interés de los turistas en una campaña veraniega que ya se empieza a notar en los alrededores de la Gascona. Uno de ellos es Ismael Otero, madrileño que vive en Murcia y ya conocía la Foncalada de alguna visita anterior "Siempre que paso por aquí, nos gusta bajar a verla", comenta en compañía de su hijo. Es de los partidarios de que el entorno de la fuente prerrománica se conserve como ahora, sin ningún tipo de cubierta. "Me gusta más así, como está ahora mismo. Oviedo es una ciudad muy bonita, donde se ve una mezcla de distintos estilos, con arte antiguo y otros más recientes. La mezcla de los siglos es el color que tiene Oviedo", destaca Ismael Otero.

Ismael Otero ante la fuente recién restaurada.

Ismael Otero en la escalera de acceso a la fuente recién restaurada. / Fernando Rodríguez

Víctor Manuel González y María José Pascual, vecinos de Oviedo, se declaran satisfechos con el resultado de la restauración. "Es genial que se mejore y se rehabilite", afirman. Y coinciden en su preferencia por no tocar el entorno, con una nueva cubierta, "si ha llegado hasta ahora así, no parece necesaria una estructura de plástico, que a lo mejor ensucia más".

El ovetense Javier González ante la fuente prerrománica del siglo IX.

El ovetense Javier González ante la fuente prerrománica del siglo IX. / Fernando Rodríguez

Javier González, vecino de Ciudad Naranco, valora muy positivamente la intervención. "Era una obra muy necesaria porque el entorno de la fuente estaba muy abandonado y muy sucio. Ahora ha quedado muy bien". Es, igualmente, de los que prefiere evitar una cubierta: "Sinceramente creo que está mejor así. Poner una estructura estropea el entorno". Una opinión similar a la del matrimonio malagueño formado por Elena Alberto y Sergio Fortes, que se acercaron hasta la Foncalada este sábado con sus hijos, Diego y Julia. "Si lleva desde el siglo IX y se ha mantenido así, con un cuidado periódico podría ir bien, sin esperar tantos años a un deterioro mayor", apuntan Elena Alberto y Sergio Fortes. "No somos expertos, pero quizá los vecinos no estarán muy de acuerdo si les tapan la visión del monumento", abunda Sergio Fortes. Ambos destacan, en cambio, el buen resultado de la restauración: "Ha quedado muy bien, no podemos comparar porque no la conocíamos de antes, pero en Málaga con las obras del metro han aparecido restos y se los cargan". Un apunte no menor. El único acceso a Foncalada es de escaleras, no hay rampa de acceso para sillas.

Ironelis Arias y Melisa Martínez, junto al panel informativo de Foncalada.

Ironelis Arias y Melisa Martínez, junto al panel informativo de Foncalada. / Fernando Rodríguez

En cambio, Miriam Gracia y Pascual Huerta, de Zaragoza, se muestran favorables a una protección del monumento, similar a alguna que hay en su tierra. "En el anfiteatro romano de Zaragoza hay una pérgola, que lo cubre para proteger la construcción del agua", argumentan. "Si algún tipo de cubierta ayuda a preservar un monumento tan antiguo y con tanta historia, sería una buena opción", sostiene Ironelis Arias, de Santo Domingo (República Dominicana), que descubrió la Foncalada en compañía de su amiga Melisa Martínez de Manizales (Colombia) y aprovecharon para hacerse fotos de recuerdo en un sitio Patrimonio de la Humanidad.

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