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Juan Arnau, creador del festival de música electrónica elrow: "Oviedo será un nuevo reto, tenemos ganas de ver la reacción del público"

"Los jóvenes han olvidado a las grandes bandas que vendían tantas entradas, ahora van hacia la electrónica y lo urbano"

El empresario de la industria del ocio y creador de elrow, Juan Arnau.

El empresario de la industria del ocio y creador de elrow, Juan Arnau. / Toni Villén

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Juan Arnau, quinta generación de una saga dedicada al ocio y al entretenimiento desde 1870, es el cerebro detrás de elrow, la marca de fiestas de música electrónica más internacional de España. Arnau y su hermana Cruz, cuya familia fundó hitos como Florida 135 o el Monegros Desert Festival, ha convertido sus eventos en "mundos mágicos" donde la música es solo una parte de la experiencia. Con una herencia de 150 años en el sector del ocio y el entretenimiento, el catalán asegura que su objetivo no es solo vender entradas, sino que el público «forme parte activa» del espectáculo. La cita en la capital asturiana del 5 de septiembre en el recinto de La Ería será el primer contacto de la marca con el público asturiano, un reto que Arnau afronta con la intención de dejar una huella "especial" con un despliegue de color y surrealismo apenas cinco días antes del inicio de las fiestas de San Mateo.

¿A qué se debe que elrow haya tardado tanto tiempo en realizar su debut en el Principado?

Somos una marca itinerante que realiza espectáculos por todo el mundo. Tenemos muy controlada la península ibérica, pero vamos cambiando de ciudades cada año para acercar el show a clientes que quizá solo nos pueden ver en Ibiza o Monegros. Este año se dieron las coincidencias porque el recinto de Oviedo nos iba perfecto para replicar un evento la semana antes de las fiestas. Esto nos permite bajar costes al compartir infraestructuras y que los números salgan para ofrecer un espectáculo de este calibre a los clientes de toda la zona norte.

¿Cómo se fraguó la llegada de la marca a Oviedo?

La iniciativa vino de nuestros socios de Bring the Noise. Hace dos o tres años ya nos sentamos con el Ayuntamiento para intentar hacer algo importante en Carnavales, pero no salió. Al existir ya esa relación personal previa, cuando surgió la oportunidad ahora, lo vimos interesante y nos hemos tirado a la piscina.

Elrow se caracteriza por su gran despliegue visual.

La marca se enfoca y se preocupa mucho más por el espectáculo experiencial, inmersivo y decorativo que por tener grandísimos nombres. Buscamos artistas internacionales que entiendan que nuestro producto es festivo y experiencial. El objetivo es que los juegos, las actividades y el show estén al nivel. En cuanto a precio de las entradas, es un tema sensible en España e intentamos ajustarnos lo máximo posible porque la situación con la gente joven está como está.

¿Confirma aforo de 10.000 personas o puede habilitarse más?

Será el que marque Protección Civil y los ingenieros del Ayuntamiento. Al ser un recinto conocido, ya saben las limitaciones que tiene. Si no recuerdo mal, son esas 10.000 personas. Ya hemos realizado la visita técnica para evaluar el espacio y tenemos toda la información necesaria para que salga un show bonito para la ciudad.

Han elegido la temática «Delusionville». ¿Qué nos puede contar sobre esta estética?

Trabajamos con artistas contemporáneos y esta es una colaboración con Ron English. Es una de las estéticas más coloridas y de personajes que ha creado este artista. La lanzamos después de la pandemia y ha tenido muchísimo éxito en Ibiza. Es la primera vez que la traemos al norte, pues no ha estado nunca ni en Galicia ni en el País Vasco.

Detrás de una fiesta de elrow hay una logística inmensa. ¿Cómo se mueve toda esa maquinaria?

Fabricamos todo nosotros mismos, dentro de la casa, desde el mundo inmersivo hasta los vestuarios, en nuestros talleres. Nos movemos casi como un circo itinerante. De cada una de las temáticas de artistas contemporáneos tenemos diferentes sets para que puedan viajar por todo el mundo. Si tenemos «Delusionville» en Oviedo, igual tenemos otro ahora mismo en Asia que está viajando en contenedores por el mar. En Europa nos movemos por tierra, pero el resto del planeta lo cubrimos por mar.

¿De cuánto es el capital humano para montar un evento así?

Desde Barcelona nos desplazamos unas 25 o 30 personas de producción, pero contamos con el apoyo local para seguridad, barras y logística. Estaremos más de 400 personas trabajando en el show. Es un espectáculo que requiere un coste muy alto de personal y económico porque no se trata solo de poner a un dj, sino de mantener la interacción con el público toda la noche.

¿Por qué separar el evento de las fiestas de San Mateo?

Es una cosa que se barajó, pero es complicado porque en fiestas hay conciertos cada día. Nosotros necesitamos un mínimo de tres o cuatro días de montaje previo y uno de desmontaje. Por eso, sí o sí, nos teníamos que alejar cinco días de las fiestas para tener el tiempo necesario para crear el espectáculo como Dios manda.

¿Se plantean que esta cita tenga una continuidad anual en la ciudad?

Lo que tengo claro es que el año que viene seguro que no se hace. Nos gusta ir cambiando para que la gente lo vea como algo muy especial que solo pasa una vez. Si repitiéramos, quizás sería en un tercer año. Preferimos un show grande y único para que el público lo dé todo en una sesión.

Su familia más de un siglo en el negocio del ocio. ¿Cómo influye esa herencia?

Llevamos 150 años, desde mi tatarabuelo en 1870. Hemos vivido la evolución desde el gramófono, pasando por los cafés-teatros y los cines mudos, hasta la electrónica actual. Lo llevamos en la sangre. Vas a muchos mercados nuevos simplemente porque crees que es lo bueno para la marca, pero de la primera ocasión en un sitio siempre se aprende. Muchas veces no pensamos si el proyecto va a ser rentable a corto plazo, sino si el show es lo suficientemente bueno para seguir creciendo en el futuro.

¿Qué papel juega el público en sus fiestas?

El objetivo es que el público forme parte activa. No queremos que sea una parte pasiva que solo espera la sesión del dj. Queremos que vengan predispuestos a disfrazarse, a jugar y a interactuar para olvidarse de sus problemas del día a día, que hoy no son pocos.

¿Cómo valora el estado actual de la música electrónica frente a otros géneros?

Estoy muy contento de ver cómo la gente joven ha abrazado la electrónica. La verdad es que la gente joven se ha olvidado bastante ya de lo que es el pop y el rock y se está moviendo muchísimo hacia la electrónica, lo urbano y el reguetón. Es positivo ver cómo consumen estos géneros en diferentes formatos.

¿Qué mensaje le envía a los ovetenses y asturianos que acudirán a su primer elrow?

Que vengan con la mente abierta. Sé que muchos no habrán visto nunca el show, pero la idea es que vengan a pasarlo bien. Los cabezas de cartel acompañan a un espectáculo que está pensado por y para ellos. Queremos poder demostrar lo que sabemos hacer.

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