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El área rural de Oviedo, en pie de guerra por la falta de carteros: "No llegan ni las citas médicas"

Los vecinos de la zona de San Esteban de Las Cruces y La Manjoya aseguran que llevan semanas sin recibir correo: "El problema es muy grave"

Por la izquierda, Gonzalo Alonso, Ramón Alonso, Fermín Marrón, Paz Rey, María Josefa Fernández, Jorge Valle, Elisa Santos, Avelina Rodríguez, Vanessa García, Aguasanta Cruz y Celia García en representación de los vecinos de San Esteban de las Cruces y La Manjoya.

Por la izquierda, Gonzalo Alonso, Ramón Alonso, Fermín Marrón, Paz Rey, María Josefa Fernández, Jorge Valle, Elisa Santos, Avelina Rodríguez, Vanessa García, Aguasanta Cruz y Celia García en representación de los vecinos de San Esteban de las Cruces y La Manjoya. / LNE

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Félix Vallina

Félix Vallina

Hace ya tiempo que los vecinos de San Esteban de las Cruces y La Manjoya miran el buzón con más esperanza que costumbre. Lo abren, echan un vistazo y vuelven a cerrarlo casi siempre igual que lo encontraron: vacío. No porque ya nadie escriba cartas, sino porque, según denuncian, el correo tarda en llegar. Y eso cuando llega.

La «falta de carteros o la escasez de personal en el reparto», según denuncian los vecinos, está provocando una situación que los residentes califican de cada vez más preocupante. Aseguran que hay viviendas que acumulan semanas sin recibir correspondencia y que, en algunos casos, el retraso ronda ya los dos meses. El problema va mucho más allá de la publicidad o de las facturas. Entre la correspondencia que no aparece figuran cartas certificadas, notificaciones administrativas e incluso citas médicas. «Lo que más preocupa es que no estamos hablando de postales», explica la alcaldesa de barrio, Vanessa García. «Hay vecinos que esperan documentación importante o una cita sanitaria y no saben si está en camino, si se ha perdido o si sigue en una saca». Una incertidumbre que, añade, genera «muchísima inquietud», especialmente entre las personas mayores.

Según relata, los vecinos trasladaron la situación a Correos en busca de explicaciones. La respuesta que recibieron no terminó de convencerles. «Nos dicen que, si estamos esperando algo urgente y después de un mes no ha llegado, vayamos a preguntar a la oficina de San Claudio». Una recomendación que consideran insuficiente. «No puede recaer sobre el vecino la responsabilidad de averiguar dónde está su correspondencia. El problema es my grave», resume.

Vanessa García insiste en que entiende las dificultades que puede atravesar el servicio, pero cree que la solución no puede pasar por normalizar los retrasos. «Comprendemos que pueda haber falta de personal, pero eso no puede traducirse en que un barrio entero se quede semanas sin reparto». Y añade otra reflexión: «No es razonable que la rapidez con la que recibes una carta dependa de la carga de trabajo que tenga ese día un cartero». En las zonas afectadas aseguran que la situación no es puntual. Dicen que lleva tiempo repitiéndose y que la sensación es que el reparto se acumula hasta que alguien puede asumirlo. Mientras tanto, los buzones permanecen cerrados y las dudas se multiplican. n

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