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Jorge Juan Fernández Sangrador, nuevo párroco de San Isidoro el Real, en Oviedo: "El centro cultural de Santa Ana debería estar para 2031, tiene que estar y puede estar"

"San Isidoro es la parroquia de la Capitalidad de la Cultura, indiscutiblemente, dada su ubicación"

Juan Jorge Fernández Sangrador, en su despacho dell Arzobispado, junto a un retrato de San Felipe Neri

Juan Jorge Fernández Sangrador, en su despacho dell Arzobispado, junto a un retrato de San Felipe Neri

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Cuarenta y dos años después de su ordenación como sacerdote, acaba de recibir su primer nombramiento como párroco titular al frente de San Isidoro, un encargo del Arzobispo, Jesús Sanz Montes, que será efectivo en la primera quincena de septiembre. Jorge Juan Fernández Sangrador (Cangas de Onís, 1958) ya tiene proyectos madurados para ese nuevo destino, que compatibilizará con el cargo de vicario episcopal de Cultura y Relaciones institucionales.

¿Qué supone asumir la parroquia de San Isidoro, de tanto arraigo a Oviedo?

Implica ante todo una gran responsabilidad, pero también una gran ilusión. Es una parroquia de tradición histórica, con una gran labor realizada durante siglos y también bajo la dirección del párroco recientemente fallecido, José Luis Alonso Tuñón, que hizo un trabajo excelente. Deja una comunidad muy fraguada, con muchísima actividad y una participación eclesial notable y meritoria.

Su predecesor llevaba muchos años al frente de San Isidoro.

Nos unía una gran amistad y un aprecio mutuo. Yo conocía de cerca su trabajo, nos saludábamos en la calle y alguna vez comimos juntos. Me tenía al tanto de sus inquietudes siempre con ilusión y cariño. Un afecto que él también consiguió de su parroquia.

¿Esa cercanía le será de ayuda ante este relevo inesperado?

Sin duda. San Isidoro es una parroquia con la que he estado muy involucrado. Es la parroquia del Seminario, por tanto los años que fui seminarista estaba en esta circunscripción parroquial. Además he sido dieciocho años residente en el Seminario. Y he tenido relación por diferentes motivos, en clases, peregrinaciones y actividades de la diócesis a las que acudían feligreses de la parroquia, con quienes siempre ha habido sintonía y mucha cordialidad.

¿Le sorprendió el nombramiento?

Me cogió por sorpresa cuando me lo propuso el señor Arzobispo. En la reestructuración de parroquias diocesanas, me pidió que tenía particular interés en que asumiera esta parroquia y yo lo encontré como algo que va muy en consonancia con mi trayectoria personal.

¿Por qué?

Durante muchos años he sido profesor de Orígenes del Cristianismo en el Seminario y en la Universidad Pontificia de Salamanca y, curiosamente, esta parroquia se creó bajo el patrocinio de San Matías, el apóstol que sustituye a uno de los apóstoles que fallece, y es cuando la comunidad cristiana primitiva empieza a reorganizarse tras la Pascua. También fui profesor de Patrología y San Isidoro de Sevilla fue el último de los Padres de la Iglesia occidental y una figura cumbre de la tradición hispana. Siento que esta parroquia encaja perfectamente con lo que ha sido mi vida.

¿Está encantado con el encargo?

Estoy muy contento porque, además, en la parroquia de San Isidoro viven dos sacerdotes con los que he tenido vinculación personal: José Manuel Rodríguez Fueyo fue el que me llevó al Seminario y Javier Fernández Conde fue quien me recibió allí como rector. Prácticamente, entro en una familia con vínculos de gran fraternidad, cordialidad y lealtad. Estoy sumamente agradecido tanto al Arzobispo como a los feligreses, que ya me están manifestando una acogida conmovedora.

Es la primera vez en sus cuarenta y dos años de sacerdote que será párroco titular.

He sido vicario parroquial y he estado al cargo de comunidades de forma temporal, pero a San Isidoro voy con el entusiasmo de un recién ordenado. De hecho hay dos actividades que me gustaría poner en marcha de forma inmediata.

¿Cuáles?

La primera, un espacio de escucha y atención para aquellas personas que desean volver a la iglesia, con una línea telefónica y una página web donde, respetando el anonimato, se atiendan sus inquietudes espirituales desde cualquier parte del mundo, sería bilingüe, en español e inglés. La segunda iniciativa consiste en crear una asociación de Amigos del Barroco, un estilo que merece un referente de aprecio y admiración en nuestra ciudad y que serviría de puente para conectar con el espectacular barroco de la América Hispana..

Una de las espinas que le quedó a José Luis Alonso Tuñón fue la rampa de acceso a la iglesia de San Isidoro, necesaria para los fieles con dificultades para subir la escalinata. ¿Mantendrá esa reivindicación?

Nunca me dijo absolutamente nada. Emprender obras como una rampa en un edificio monumental no es labor fácil, pero, a la par, también entiendo que se trata de una necesidad para personas con movilidad reducida, que acuden en silla de ruedas o que necesitan apoyos para acceder. Es un factor muy importante a tener en cuenta en San Isidoro y en cualquier edificio público y es algo que ya me han trasladado estos días.

¿Supone una gran responsabilidad el cuidado de un templo con un legado de siglos aparte, por supuesto, de la acción pastoral?

San Isidoro presenta unas características extraordinarias; es un templo barroco jesuítico que forma parte de un conjunto repartido no solo por España, sino en todo el mundo. Soy un gran admirador del barroco. San Isidoro se encuentra en el epicentro político de Asturias; no es solo la parroquia del Ayuntamiento de Oviedo, sino también de la Presidencia del Gobierno y de la Junta General del Principado, y es la parroquia del mercado. Se podría decir «San Isidoro en el ágora» porque por ahí pasa todo el mundo y confluyen la vida política, ciudadana y cotidiana..

¿Simultaneará su nueva misión de párroco de San Isidoro con la vicaría de Cultura?

Sí, seguiré como vicario de Cultura. El Arzobispo me propuso precisamente esta parroquia porque la veía muy relacionada con esta tarea vicarial de cultura, debido a su dimensión artística, pública y pastoral. El ámbito de la cultura en la Iglesia no debe ser solo para élites, sino que debe tener una capilaridad social que las parroquias, y en este caso, SanIsidoro, aseguran de manera excelente.

Como vicario de Cultura está al frente de un proyecto vertebral en el Antiguo, el centro cultural de la iglesia en el martillo de Santa Ana. ¿Cómo está ese proyecto?

Llevamos mucho tiempo trabajando en el centro cultural Santa Ana, que ya viene del sínodo diocesano de 2011. Ya está hecho el proyecto básico y estamos pendientes de que el Ayuntamiento nos dé las licencias para iniciar el plan de ejecución. Mantenemos reuniones periódicas para avanzar y esperamos empezar cuanto antes.

¿El proyecto debe contar con el visto bueno del Consejo del Patrimonio Cultural del Principado?

Lo tratamos con los técnicos para presentar borradores casi definitivos y evitar respuestas negativas. Es un itinerario que ha sido muy trabajado. Tenemos muchísima ilusión porque se trata de un proyecto sumamente importante para la Iglesia y también para la ciudad, que se va a enriquecer. El centro cultural de Santa Ana contará con salas de exposiciones y funcionará como un hub para gestionar el patrimonio, el arte y la cultura de la diócesis con una metodología que tenga en cuenta criterios de tecnología y relaciones internacionales.

Recientemente se estrenó en una reunión del Consejo para la capital europea de la cultura de 2031. ¿Qué impresión se llevó y qué papel desempeña la Iglesia?

En la candidatura de capitalidad europea de la cultura entroncan muy bien el centro cultural Santa Ana y San Isidoro, que es la parroquia de la capitalidad indiscutiblemente, dada su ubicación. Esto se ha tenido en cuenta en estas últimas decisiones, que no son improvisadas. La Iglesia tenía que estar oficialmente en el Consejo de la Capitalidad por todo lo que aporta en bienes artísticos a Oviedo, que es muchísimo. La Iglesia proporciona una red internacional, siempre ha participado de la idea de centralidad del proyecto europeo y de contribuir a que Europa, de orígenes cristianos, siga siendo grande.

¿Estará el centro cultural de la iglesia de Santa Ana para 2031?

Debería estar, tiene que estar. Y puede estar, si el Ayuntamiento ayuda, que va a ayudar, estoy seguro.

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