Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Raquel Presumido: "En la tradición oral está toda la sabiduría de la humanidad"

La escritora publica "Lutano", una novela llena de maravilloso realismo rural asturleonés

Raquel Presumido.

Raquel Presumido. / Mario Canteli / LNE

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Chus Neira

Chus Neira

Oviedo

Raquel Presumido (Oviedo, 1992) pasó todos los fines de semana de su infancia y juventud en Rodiezmo de la Tercia. Ese territorio netamente asturleonés fue, piensa ahora, su principal lugar de juegos, el pueblo donde creció y, prácticamente, se crio. Lo hizo escuchando las historias de su güela, los cuentos de viejas que le narraban las vecinas, una tradición oral fantástica y truculenta que con los años regresaron a su cabeza en forma de nuevas ficciones, pero que ella rechazó durante algún tiempo como pensamientos intrusivos. Pensaba que, quizá, nada de aquello era importante, que las grandes historias tenían que suceder en otros lugares, con cierto rechazo condescendiente que emparenta a aquella Raquel Presumido con la protagonista de su último libro, "Lutano".

Afortunadamente para sus lectores, sus años madrileños como estudiante de guion fueron también los de aceptar su universo. Allí escribió el del hombre que se muda al cementerio cuando muere su mujer, al que siguieron otros relatos que acabaron por conformar "Ratones en la despensa", su debut en la ficción y en la editorial Pez de plata, el año pasado. De aquel maravilloso realismo rural asturleonés sale ahora "Lutano" como una planta cultivada en aquel semillero. Tiene también cierto carácter episódico, por la mezclan de varias historias bajo la mirada de una mujer que vuelve al pueblo. En esas ficciones hay algunas que no solo proceden de Rodiezmo, como la del Neñu Gela, uno de los casos más sonados de la crónica negra en Asturias en el pasado siglo y que aquí se reinterpreta como el Neñu Juana. Pero también la de Nemesio Castañón, minero silicótico de farias, vino y bombona de oxígeno al que al morir se le descubre una maqueta del pueblo. ¿Desde la que manejaba a todos? Esas sospechas espeluznantes, también relatos casi míticos de la Guerra Civil, cebado todo ello con la verdad de la mejor tradición de la literatura oral, dan forma a su primera novela.

Raquel Presumido describe el libro como "una novela sobre la frontera que hay entre lo que eres y lo que quieres ser". "Trata de la búsqueda de la identidad de la protagonista, pero también de la identidad de una cultura, la asturiana y también la leonesa, en ese límite, pero también de lo que ella es como vecina, profesional o amante. También es una novela sobre la vergüenza de clase de una chica ante las leyendas que le habían contado de pequeña y que creía eran algo menor hasta que se da cuenta en el valle de que esas historias tienen mucho más peso que cualquier producto elevado del cine".

En la tradición de los filandones de la zona, Presumido abraza en la ficción de "Lutano" la narración oral de las viejas contándose unas a otras en una cocina de carbón. "Ahí está concentrada toda la sabiduría de la humanidad; no son solo historias buenas a nivel textual, sino que la forma de contarlo, la teatralidad, el suspense… Son magníficas narradoras, y en la novela aparece eso, cuatro mujeres mayores que son las guardianas de la historia del valle, mujeres alrededor de la cocina de carbón, cocinando, seleccionando lentejas, contando historias, rememorando, masticando la historia de su comunidad para intentar entenderla a través de contársela a otro, esa forma de entender el mundo".

Raquel Presumido es hoy profesora de lengua de secundaria, pero su formación procede de la escritura audiovisual y eso se refleja en su escritura y en sus procesos de creación. "Suelo pensar primero en imágenes, imágenes muy potentes, y luego llega la narración. Puede que haya gente que trabaje más a partir de la frase, pero para mí es al revés, es la imagen y luego su traducción al lenguaje narrativo". Pese a esta proximidad, la autora no contempla, por ahora volver a cambiar la ficción narrativa por la audiovisual. En el cine, explica, hay mucha involucrada, un presupuesto, y una exigencia de que todo coincida y vaya a favor para que los proyectos salgan. Aquí está ella sola con su novela. Otra cosa es que "Lutano" sea fácilmente guionizable, pero eso es algo que también ve, por ahora, un poco lejos.

La novela acabó de escribirse en octubre y pensaba que tardaría más en llegar a las librerías, pero fue su propia editorial, Pez de plata, la que le animó a aprovechar el tirón que había supuesto ya "Ratones en la despensa". El primer recorrido de "Lutano" también está cumpliendo las expectativas. "Creo que está conectando con muchas generaciones", razona la autora. "Está la gente de mi edad que puede ser la de la protagonista, los que vivieron como un fracaso irse a Madrid y volver. Pero también están las personas mayores que se identifican con esa zona, con las palabras en asturiano, con las tradiciones de los pueblos. Creo que es una novela que puede leer alguien de cuarto de la Eso y de 90 años. Yo la he escrito también con esa voluntad intergeneracional y que apele a varias culturas. Al final, lo que vivimos todas las personas es universal: el miedo, el fracaso, la vergüenza".

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents