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Cuatro grandes inversiones transformarán edificios históricos del centro de Oviedo: desde un hotel de lujo hasta un Zara gigantesco

Zara, Barceló, el Grupo Paraguas y Víctor Madera impulsan la recuperación de inmuebles emblemáticos que llevaban años vacíos o infrautilizados

El antiguo hogar del pensionista.

El antiguo hogar del pensionista. / Luisma Murias / LNE

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Rosalía Agudín

Rosalía Agudín

Oviedo vive uno de los momentos de mayor dinamismo inversor de las últimas décadas y ese impulso empieza a reflejarse en algunos de los edificios más emblemáticos del centro de la ciudad. Hoteles, comercio, gastronomía y otros proyectos vinculados al crecimiento del turismo y del sector servicios devolverán la actividad a cuatro inmuebles históricos que llevaban años vacíos o infrautilizados.

El hotel de cinco estrellas gran lujo que promueven Blas Herrero y el Grupo Barceló en el antiguo Hogar del Pensionista; la futura gran tienda de Zara en la calle Melquíades Álvarez; el proyecto gastronómico del Grupo Paraguas en el antiguo Logos; y la compra de la sede histórica de Banesto por el empresario Víctor Madera dibujan un nuevo mapa de inversiones privadas en el corazón de la capital.

El mes de julio ha supuesto un punto de inflexión para dos de estas operaciones. La más reciente la anunció esta semana el alcalde, Alfredo Canteli, al confirmar la reactivación del proyecto para instalar una tienda Zara de gran formato en el número 15 de la calle Melquíades Álvarez. Una empresa asturiana impulsa la actuación, cuyas obras ejecutará Emilio Cueto, mientras que el gigante textil ocupará seis plantas del edificio mediante un contrato de arrendamiento de veinte años. Las dos superiores se destinarán a oficinas ajenas a la firma de Arteixo.

El proyecto no es nuevo. Antes incluso de la pandemia ya se había puesto sobre la mesa la posibilidad de que Zara se trasladara a este edificio de la calle Melquíades Álvarez, construido en 1932 según un diseño de Manuel del Busto y Juan Manuel del Busto, dos nombres fundamentales de la arquitectura asturiana del siglo XX.

La rehabilitación conservará la fachada histórica del inmueble y permitirá concentrar en un único espacio buena parte de la oferta que la firma mantiene hoy repartida entre la calle Uría y tres locales de la calle Pelayo.

Entre las cuatro operaciones que marcarán la transformación del centro de la ciudad, la que presenta un mayor grado de desarrollo es la del futuro hotel de cinco estrellas gran lujo de la plaza de la Catedral. El alcalde mantuvo esta misma semana una reunión con el empresario asturiano Blas Herrero, acompañado por su hijo, Blas Herrero Vallina, y por el presidente del Grupo Barceló, Simón Pedro Barceló Vadell, para abordar los próximos pasos de una inversión que transformará el antiguo Hogar del Pensionista en un establecimiento de alrededor de medio centenar de habitaciones.

Los promotores pretenden aprovechar parte del proyecto redactado por la anterior propietaria, Comamsa, especialmente la tramitación patrimonial, que ya está resuelta.

Además de las habitaciones, el futuro establecimiento reservará una parte importante del edificio para reuniones, eventos y grandes celebraciones. En el encuentro también participaron técnicos de la compañía con el objetivo de acelerar el inicio de la rehabilitación del inmueble, diseñado a finales de los años cuarenta por Enrique Rodríguez Bustelo.

De forma paralela, la promotora ha iniciado conversaciones con los aparcamientos del entorno para garantizar plazas destinadas a los futuros clientes.

La reconversión del antiguo Logos

El lujo gastronómico también llegará al centro de Oviedo de la mano del Grupo Paraguas, que el pasado enero adquirió el edificio del número 10 de la calle San Francisco, diseñado en 1935 por Vidal Sáiz Heres. El inmueble albergó hasta 2006 el popular restaurante Logos, una parrilla que marcó una época gracias, entre otras especialidades, a su conocido vermú solera.

Sandro Silva —nacido en Brasil, aunque criado y formado como cocinero en Oviedo— y Marta Seco preparan así un regreso a sus orígenes. Aunque la actuación se desarrollará a medio plazo, la idea inicial es implantar un establecimiento inspirado en Ultramarinos Quintín, uno de los proyectos de mayor éxito del grupo en Madrid.

La compañía, responsable también de restaurantes como El Paraguas o Amazónico, ha convertido la capital en uno de los referentes de la alta gastronomía y ha iniciado además su expansión internacional. El resto del edificio se destinará a apartamentos turísticos.

La antigua sede de Banesto, en el número 4 de la calle Marqués de Santa Cruz, también tendrá una nueva vida. El edificio, diseñado hace 110 años por Julio Galán Carvajal, fue adquirido a finales de la pasada década por el empresario ovetense Víctor Madera, que en los últimos años ha impulsado la recuperación de varios inmuebles históricos asturianos, muchos de ellos con destino hotelero.

El inmueble, de siete plantas y unos 3.500 metros cuadrados de superficie útil, permanece vacío desde que la entidad financiera trasladó su sede a La Jirafa en 2005. Aunque la rehabilitación todavía no ha comenzado, la propiedad ha abierto sus puertas en distintas ocasiones para acoger actividades culturales y sociales, como la Noche Blanca o el acto en el que el Real Oviedo anunció la renovación de Santi Cazorla tras el ascenso a Primera División.

El alcalde ya ha avanzado que en los próximos meses se anunciarán nuevas inversiones privadas para la ciudad, en una línea que, según defiende el equipo de gobierno, consolida el actual momento de dinamismo económico de Oviedo.

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