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La crisis que nunca termina en la AMSO, los recurrentes desencuentros entre el PSOE de Oviedo y la FSA dibujan la historia reciente del partido en la capital asturiana

La dimisión de Delia Losa apenas quince horas después de que Sergio Llera ganara las primarias y el posterior nombramiento de una gestora presidida por Guillermo Peláez, son el último capítulo de una historia de congresos ajustados, luchas internas e intervenciones de la dirección regional

Adriana Lastra felicita a Sergio Llera tras su triunfo en las primarias del PSOE de Oviedo.

Adriana Lastra felicita a Sergio Llera tras su triunfo en las primarias del PSOE de Oviedo. / Fernando Rodriguez

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Álvaro Faes

Álvaro Faes

Oviedo

"Voto por el cambio, por Wenceslao López, no por la FSA". La frase la pronunció la portavoz de Somos, Ana Taboada, durante el pleno de investidura de 2015. Dejaba claro que su apoyo era para el candidato socialista y no para la dirección regional del PSOE, cuya intervención había condicionado las negociaciones para formar el nuevo gobierno municipal. Sin la intervención de la FSA, ella habría sido alcaldesa. Once años después, la dimisión de Delia Losa y el desembarco de una gestora vuelven a situar a la Agrupación Municipal Socialista de Oviedo (AMSO) en un escenario conocido: el de los conflictos internos y los desencuentros con la Federación Socialista Asturiana (FSA).

La escena de entonces resume la compleja relación que la agrupación ovetense mantiene con la FSA. La dimisión de Delia Losa apenas quince horas después de que Sergio Llera ganara las primarias y el posterior nombramiento de una gestora presidida por Guillermo Peláez, son el último capítulo de una historia de congresos ajustados, luchas internas e intervenciones de la dirección regional para tratar de cerrar las crisis.

Los conflictos en la AMSO vienen de lejos. Hay que viajar hasta 2007 para encontrar uno de los más sonados. Fue en la antesala de las elecciones municipales. La designación de Paloma Sainz como candidata desató una fuerte contestación entre parte de la militancia. Reclamaban unas primarias para elegir al cabeza de lista. Aquella petición, hoy plenamente asumida, terminó con expedientes disciplinarios y la expulsión de catorce afiliados. El conflicto fue a los tribunales y el PSOE ovetense quedó señalado como un foco de tensión interna del socialismo asturiano.

El descalabro electoral de 2011 propició otra convulsión. Al entonces secretario general de la AMSO, Alfredo Carreño, le crecieron las críticas hasta el nacimiento de la plataforma “Otra AMSO es posible”, que reclamaba renovación y denunciaba la pérdida de influencia frente a la dirección regional. Los críticos lamentaban la falta de peso político de la AMSO ante la FSA, una queja que, catorce años después, vuelve a escucharse.

El enfrentamiento llevó al congreso de noviembre de 2012, uno de los más igualados de la historia de la agrupación. Wenceslao López derrotó a Carreño por cuatro votos —237 frente a 233—, un resultado que reflejaba la división en la militancia. Esa victoria tenía un valor simbólico. Wenceslao regresaba a la secretaría general veinte años después de haber dejado ese mismo cargo, tras el nombramiento de una gestora por parte de la FSA. El precedente cobra hoy especial actualidad.

La elección de Delia Losa como secretaria general en 2022 parecía abrir otra etapa. Su candidatura nació para evitar una nueva confrontación interna y cerrar las heridas abiertas entre las distintas sensibilidades socialistas. Durante un tiempo, el objetivo pareció cumplirse.

La paz, sin embargo, ha durado poco. La victoria de Sergio Llera en las primarias para elegir candidato a la Alcaldía ha provocado una nueva fractura, la dimisión de la secretaria general y la intervención de la dirección regional mediante el nombramiento de una gestora.

Cambian los protagonistas, pero el guion apenas varía. La historia reciente de la AMSO está marcada por liderazgos discutidos, congresos ajustados, enfrentamientos internos y una FSA que acaba interviniendo para intentar recomponer el partido.

La Agrupación Municipal Socialista de Oviedo inicia una nueva etapa con una comisión gestora que tendrá como principal misión devolver la normalidad orgánica al partido tras la dimisión de Delia Losa, precipitada por la victoria de Sergio Llera en las primarias para elegir al candidato socialista a la Alcaldía. La Ejecutiva de la Federación Socialista Asturiana (FSA) aprobó ayer la composición de este órgano provisional, cuya designación deberá ser ahora ratificada por la dirección federal del PSOE, tal y como establecen los estatutos del partido.

Al frente de la gestora estará el consejero de Hacienda y portavoz del Gobierno asturiano, Guillermo Peláez, que ejercerá la presidencia. Le acompañarán como vocales Mario Peláez Martínez, Teresa Fernández García, Iñaki Sánchez Santianes y Andrea Solís Rodríguez, a los que se sumará también Carlos Fernández Llaneza, portavoz del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Oviedo.

La composición busca combinar experiencia institucional, conocimiento orgánico y renovación generacional. Guillermo Peláez, uno de los dirigentes de mayor peso dentro de la FSA, asume así la responsabilidad de pilotar una de las agrupaciones locales más importantes del partido en Asturias. Carlos Fernández Llaneza aportará la conexión con el grupo municipal, mientras que entre los vocales figuran dirigentes con responsabilidades en la organización socialista y militantes con trayectoria en la agrupación ovetense. Entre ellos se encuentra Iñaki Sánchez Santianes, conocido además por su faceta como gaitero.

El mandato de la gestora será, en principio, de 90 días. Los estatutos federales establecen que estas direcciones provisionales tienen una duración máxima de tres meses y limitan sus funciones a la gestión ordinaria del partido y a la organización del proceso congresual que culminará con la elección de una nueva comisión ejecutiva. Además, deben actuar desde una posición de “neutralidad interna”, sin adoptar decisiones que condicionen el futuro político de la agrupación.

No obstante, ese límite temporal no es inamovible. La propia normativa contempla que la Comisión Ejecutiva Federal pueda acordar, de forma motivada, sucesivas prórrogas de otros 90 días cuando las circunstancias lo aconsejen.

Ese precedente ya existe en Asturias. La gestora del PSOE de Llanes, presidida por Gimena Llamedo tras la dimisión del entonces secretario general, permaneció al frente de la agrupación durante trece meses, desde finales de febrero de 2021 hasta finales de marzo de 2022, cuando el proceso congresual permitió elegir una nueva dirección.

En el caso de Oviedo, si se cumplen los plazos ordinarios, el mandato de la gestora expirará a finales de octubre. La previsión es que antes de esa fecha la FSA convoque el congreso de la Agrupación Municipal Socialista para elegir una nueva ejecutiva que afronte con estabilidad la preparación de las elecciones municipales de mayo de 2027.

La creación de la gestora supone el siguiente paso tras la dimisión de Delia Losa, quien anunció su marcha apenas quince horas después de que Sergio Llera se impusiera en las primarias socialistas frente a Enrique Rodríguez Nuño. Con el nuevo candidato ya designado para aspirar a la Alcaldía, el PSOE abre ahora una segunda fase: reconstruir su dirección orgánica y cerrar la fractura interna generada por las primarias antes de encarar la carrera electoral.

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