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Zaragoza ofreció el triple de espacio que Oviedo para lograr la Agencia de Salud Pública

El local ovetense no alcanzaba los 4.000 metros exigidos, necesitaba una reforma integral y carecía de sede provisional, mientras que la capital maña comprometió más de 20 millones y un plan de implantación inmediato

VÍDEO:  Oviedo quedó quinta en la carrera por la Agencia de Salud por las carencias del Calatrava: la falta de espacio, el principal inconveniente

LNE / Foto: Luisma Murias

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Rosalía Agudín

Rosalía Agudín

La candidatura de Oviedo convenció por su entorno universitario, científico y residencial, pero no por el edificio elegido para albergar la Agencia Estatal de Salud Pública. Esa combinación dejó a la capital asturiana en quinta posición entre las ocho ciudades aspirantes, por detrás de la sólida propuesta de Zaragoza, que resultó la ganadora. Granada fue segunda; seguida de León y Murcia. Oviedo superó, en cambio, a Lugo, Barcelona y Toledo. El dictamen publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) no incluye una puntuación numérica, pero sí un análisis de las candidaturas.

La propuesta carbayona encontró sus principales debilidades en las limitaciones del espacio ofrecido en el edificio de Calatrava, al incluir la planta superior de la antigua galería comercial, con 3.486 metros cuadrados útiles, por debajo de los 4.000 fijados como referencia mínima. Otra de las objeciones fue la reforma integral que aún necesita el espacio. Además, el Principado estimó en diez meses el plazo necesario entre el inicio de las obras y la incorporación de los 300 trabajadores.

Zaragoza, por el contrario, planteó una implantación en dos fases. Mientras se rehabilita el Pabellón de Aragón de la Expo 2008, la Agencia se instalará provisionalmente en unas oficinas cercanas con capacidad para 67 trabajadores. La diferencia de dimensiones fue determinante. La sede definitiva contará con 10.564 metros cuadrados útiles, prácticamente el triple de la superficie ofrecida por Oviedo, destinados íntegramente a la Agencia y con capacidad para 316 empleados. También recibió una valoración muy positiva la inversión prevista: 20,25 millones de euros para rehabilitar el edificio y otros 500.000 euros para habilitar la sede provisional. Asturias, por su parte, se comprometió a financiar el equipamiento, pero sin asumir inversiones adicionales.

De igual forma, el informe ensalza las fortalezas. Oviedo obtuvo la máxima consideración en aspectos directamente relacionados con la calidad de vida del futuro personal de la Agencia. El mercado inmobiliario fue calificado como «muy favorable» por sus precios moderados, la disponibilidad de vivienda y la ausencia de las tensiones especulativas existentes en otras grandes ciudades. La oferta hotelera y hostelera también recibió una valoración muy favorable. El expediente subraya que la capital dispone de variedad para atender visitas institucionales, congresos y reuniones de trabajo.

Oviedo también sacó pecho de su ecosistema sanitario, científico y universitario. El dictamen destaca expresamente la Universidad de Oviedo y el Instituto de Investigación Sanitaria del Principado de Asturias como dos de los principales activos de la candidatura, además de la presencia en el propio complejo de Buenavista de titulaciones vinculadas con las ciencias de la salud gracias a los estudios que comenzarán en septiembre de la mano de la Universidad Alfonso X el Sabio. Esa proximidad podía favorecer la colaboración con investigadores, docentes y profesionales sanitarios. Entre los puntos mejor valorados figura también la creación de una ventanilla única para facilitar la llegada de los trabajadores y sus familias, con orientación sobre vivienda, escolarización, empleo, sanidad y trámites administrativos.

Las otras propuestas

Granada fue la segunda candidata mejor valorada gracias a su especialización en salud pública. Ofreció una sede provisional en la Escuela Andaluza de Salud Pública y otra definitiva, de 6.662 metros cuadrados, en el edificio Doctor Olóriz. La Junta de Andalucía comprometió más de 15 millones, aunque existía una disputa sobre la titularidad del inmueble. León destacó por su contribución frente a la despoblación, la vivienda asequible y su ecosistema biofarmacéutico y tecnológico. Propuso el Complejo El Portillo, pero el edificio era privado y no constaba un compromiso firmado de su propietario.

Murcia, por su parte, presentó un inmueble operativo de 8.560 metros cuadrados en La Arrixaca, con centro de datos y salón de actos. Sus principales problemas fueron el traslado previo de servicios, la ubicación periférica y la falta de compromisos ambientales concretos. Mientras tanto, Lugo defendió su candidatura por el envejecimiento y la pérdida de población. Ofreció 4.105 metros cuadrados, aunque parte del espacio debía compartirse y sus comunicaciones eran más débiles.

Barcelona sobresalió por su conectividad y potencia biomédica, pero fue penalizada por la vivienda tensionada, el escaso efecto descentralizador y unas obras de más de cuatro años. En última posición quedó Toledo, que ofreció un edificio público, pero sin terminar, con documentación técnica y compromisos financieros insuficientemente desarrollados.

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