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El colegio de Oviedo que aprovecha las vacaciones escolares para acometer una gran obra

El centro aprovecha las vacaciones para sustituir las tejas y mejorar el sistema de evacuación del agua para evitar las filtraciones

Los trabajos en el colegio de las Dominicas.

Los trabajos en el colegio de las Dominicas. / Lucas Blanco

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Rosalía Agudín

Rosalía Agudín

El colegio de las Dominicas aprovecha las vacaciones escolares de verano para acometer una profunda mejora de sus instalaciones. La actuación se concentra en la cubierta del edificio y tiene como objetivo reforzar la seguridad, evitar las filtraciones de agua y mejorar el comportamiento energético de un inmueble que suma años viendo a diferentes generaciones de alumnos crecer entre sus pasillos y clases. La dirección del centro espera terminar los trabajos antes del comienzo de las clases en septiembre.

La intervención se divide en tres grandes apartados. El primero es la renovación integral de la cubierta, que incluye la sustitución de todas las tejas. Se trata de un cambio de gran envergadura y estos días una grúa ayuda a los operarios en la subida de los materiales. También permanece andamiada la fachada. De igual forma, se intervendrá en los canalones y en el sistema de evacuación del agua. Las obras permitirán renovar estos elementos para facilitar la salida de la lluvia y evitar filtraciones o acumulaciones de agua en las aulas, salas o despachos.

Por último, se mejorará el aislamiento térmico. La nueva cubierta ayudará a mantener una temperatura más estable en las aulas, tanto durante los meses fríos como en los periodos de mayor calor. Esta mejora incrementará el bienestar dentro del colegio y permitirá reducir el consumo energético, con el consiguiente ahorro en el funcionamiento diario del centro.

La obra supone una inversión importante que será sufragada por el propio colegio. Su ejecución fue planificada con antelación para concentrar el grueso de los trabajos durante los meses de julio y agosto, cuando no hay estudiantes en el edificio. Esta organización permite que los operarios puedan avanzar de forma más rápida y segura, sin tener que compatibilizar las tareas con la presencia de niños ni alterar el desarrollo habitual de las clases.

La mejora no solo resolverá necesidades actuales, sino que prolongará la vida útil del edificio y reforzará su conservación a largo plazo. Los alumnos podrán ver todos los cambios a partir del 9 de septiembre. Será entonces cuando comience el próximo curso escolar.

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