Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Los icónicos murales del bar Pick-Up pasan a manos de Oviedo tras una década sin exhibirse

El consistorio y el donante de las obras suscriben un acuerdo de comodato para que los icónicos murales puedan mostrarse a la ciudadanía en el edificio de Calatrava

Juan José Requejo (izquierda) y Mario Arias, firmando el contrato de comodato de los murales de Vivancos.

Juan José Requejo (izquierda) y Mario Arias, firmando el contrato de comodato de los murales de Vivancos.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

El alcalde en funciones de Oviedo, Mario Arias, y el particular Juan José Requejo suscribieron este miércoles un acuerdo de comodato para que los icónicos murales del bar Pick-Up pasen a manos del Ayuntamiento. El propietario de las piezas, que retratan a veinticinco personalidades de la Asturias de los años ochenta, decidió que el Consistorio sea el nuevo depositario de las obras porque en su casa "no pintan mucho" y considera que deben estar expuestas al público para su disfrute. De este modo, las creaciones del artista José Vivancos se trasladarán desde el domicilio del dueño, en Latores, hasta las dependencias municipales para ser exhibidas en el Palacio de Exposiciones y Congresos, previsiblemente a partir del mes de septiembre, tal como precisó el concejal de Cultura, David Álvarez, y adelantó LA NUEVA ESPAÑA.

Mario Arias mostró su gratitud por una entrega que permitirá que la ciudadanía y los turistas contemplen las tablas en una sede pública. Según manifestó el concejal, la incorporación de los murales supone un "atractivo más" para la capital asturiana y sirve para evocar el antiguo emplazamiento de las obras, un lugar donde "muchas generaciones de ovetenses pasaron buenos ratos".

El portavoz del Gobierno local incidió en la relevancia de esta alianza entre la administración y los vecinos para proteger la riqueza cultural de la ciudad. "Estamos muy contentos de que podamos colaborar entre los ciudadanos y la institución en conservar nuestro patrimonio", subrayó Arias tras la firma del contrato. Para el edil, la obra de Vivancos forma parte del legado artístico "de Oviedo y de los ovetenses".

Por su parte, el cedente de los cuadros argumentó que su voluntad principal es que las piezas recuperen su función social y decorativa fuera de su ámbito privado. "Prefiero que las vea la gente, como las vieron durante treinta y pico años en el bar", relató el propietario. Asimismo, Requejo adelantó que existe un interés añadido por la trayectoria de estas pinturas, ya que ha recibido contactos para participar en la elaboración de un documental o reportaje centrado exclusivamente en el relato histórico que esconden estas piezas.

La rúbrica del documento oficial otorga así al municipio la custodia de estos dos paneles, que fueron un encargo original del año 1983. Durante treinta y dos años, las pinturas permanecieron a la vista de los clientes en el emblemático establecimiento Pick-Up, donde se convirtieron en una seña de identidad del local hasta el momento de su clausura definitiva, en 2015.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents