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José Castellano, director artístico del festival Link de La Vega: "Es una cita para todos los públicos a la que se puede ir en familia

«La amabilidad de nuestra candidatura a la capitalidad europea de 2031 es transgresora, vista la realidad actual»

José Castellano,en la calle Pelayo ante un cartel de la candidatura de Oviedo a la capitalidad cultural europea.

José Castellano,en la calle Pelayo ante un cartel de la candidatura de Oviedo a la capitalidad cultural europea. / Mario Canteli

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Hace una década empezó a colaborar con la Noche Blanca de Oviedo y años después asumió la dirección artística del Festival Link, que el último fin de semana de agosto abrirá su séptima edición. José Castellano (Oviedo, 1972) está al frente de una de las citas culturales más vanguardistas de las que se celebran en Oviedo, punto de referencia del arte vinculado a las nuevas tecnologías, con la realidad extendida y la realidad virtual como herramientas más pujantes.

¿Ha cambiado mucho el festival Link desde la aparición de aquel pulpo espectacular, que llamaba poderosamente la atención al emerger sobre los muros de la antigua fábrica de armas de La Vega?

La concepción no ha cambiado mucho, pero al tratarse de un festival muy tecnológico, lo que sí ha avanzado mucho son las tecnologías con las que se expresan los artistas.

¿Por ejemplo?

Ahora encontramos herramientas, recursos que antes, sencillamente, no existían. La realidad aumentada avanzó mucho; la realidad virtual, también. Cuando nos planteamos por primera vez la apuesta por este festival, pensamos que era para un público de entre 18 y 35 años, pero ya en aquella primera edición nos dimos cuenta del interés que generaba para un público mucho más amplio. Es un festival para todos los públicos. Solo hay una edad mínima para ponerse las gafas, a partir de los doce o trece años, porque no están preparadas para una cabeza más pequeña. Pero, por ejemplo, tenemos a unas señoras de 85 años que vienen siempre y están las primeras en la cola para ver todas las experiencias. Con esta demanda nos dimos cuenta de que el Link es un festival más familiar de lo que pensábamos inicialmente.

¿Qué se va a encontrar el espectador en el festival Link de este año?

Nuestro concepto consiste en traer instalaciones audiovisuales de gran formato y piezas de realidad extendida que no hay en otros festivales de Asturias y en muy pocos de España. Intentamos renovar y acercar a la gente cosas que no puede ver el resto del año y que han sido premiadas en festivales internacionales. Ahora mismo festivales como Sundance, Cannes y Venecia ya tienen su sección de realidades extendidas, un sector muy potente que en España aún no está muy desarrollado, pero sí en el resto del mundo.

Una de las propuestas de esta edición cuenta con el atractivo de estar coproducida por Jean Michel Jarre. ¿En qué consiste?

Sí, es el autor de la banda sonora que acompaña a la realidad extendida «The Eye and I» del taiwanés Hsin-Chien Huang, una obra que aborda el control digital en nuestras vidas. El festival de este año aborda el impacto de las nuevas tecnologías en nuestra vida, la memoria. Son temas más serios de lo que podrán pensar. Mucha gente cree que la realidad virtual y extendida va de ponerse unas gafas para jugar, pero los artistas ahora ya hacen películas con un contenido social importante. Al final hay algunas obras más lúdicas o con temas más fáciles, pero también otras más reivindicativas. Por ejemplo, tendremos una obra en la que podrás experimentar sobre el envejecimiento y lo que le pasa a una persona que sufre pérdida de memoria.

De las siete propuestas de esta edición, seis son internacionales. ¿Cuáles son los criterios de selección?

El funcionamiento es similar al del cine. Las distribuidoras te mandan las piezas y nosotros tenemos que estar al corriente de lo que se ve en los grandes festivales y hacer una selección, pensando en que, como decía antes, nuestro público es bastante amplio. El Link es un festival al que se puede ir en familia y que la gente de 30, 40 o 70 años pueda encontrar contenidos de su interés.

¿Cómo será el acceso al festival? ¿Hay que sacar entrada para alguna de las exhibiciones?

El acceso es gratuito; las instalaciones se pueden ver cumpliendo los horarios que hay; simplemente llegas y entras. El único límite es para las piezas que requieren el uso de gafas. Tendremos un número limitado de gafas, por lo que para esas experiencias concretas habrá que sacar un ticket gratuito, que tendrá una hora concreta para el pase. En realidad, solo se forma una cola para sacar los tickets. Así, como hay tres experiencias que no son de gafas puedes moverte libremente por el resto de instalaciones del festival hasta que llegue la hora que requiere el uso de gafas. Es la manera, creo, más democrática, la cola de toda la vida, porque si se sacaran los tickets por internet, corres el riesgo de que la gente luego no vaya y daría mucha pena que personas interesadas se quedaran sin ver los pases.

Los temas de las piezas del Link tocan la demencia, el control digital sobre las personas, incluso los precios de los alquileres. Son asuntos muy pegados a la sociedad actual.

Como decía, aparte del avance tecnológico, también evolucionan los temas y las problemáticas que tocan los creadores. Es una manera más de llegar a la gente, más allá de un telediario o del periódico. Las piezas cambian en función de las preocupaciones de cada tiempo. El año pasado, sin ir más lejos, tuvimos una instalación en dos pantallas enormes, sobre el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca y la deriva que suponía.. Ante el atractivo de este tipo de instalaciones, era, sobre todo, visual, tecnológico, pero ahora ya hay mucha reivindicación; es un reflejo de la sociedad, con lenguajes más contemporáneos o avanzados.

¿Cómo valoran los artistas el escenario que supone La Vega para el desarrollo de este festival?

Cuando hablas con un artista y le explicas cómo es La Vega, no se niega nadie a venir. Están acostumbrados a entornos muy distintos, desde museos a teatros o salas de exposiciones, pero un espacio de dimensión industrial, tan grande, donde no hay ninguna limitación de altura o tamaño, entra por los ojos a la primera. La Vega ofrece unas posibilidades que no hay en ningún otro sitio.

¿Cómo cala la amabilidá de la candidatura de la capitalidad europea de la cultura en el festival más vanguardista de Oviedo?

Todo lo que se haga en Oviedo tiene que identificarse con la candidatura e ir en la misma línea. Por eso en Link trabajamos mucho en intercambios con otros festivales, talleres, residencias artísticas y en mostrar obras que favorezcan intercambios, traer piezas y que luego puedan ir artistas de aquí a otros festivales. La amabilidad que proclama nuestra candidatura va a contracorriente, es un poco transgresora vista la realidad actual. n

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