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Miguel Ríos vuelve a Oviedo con un último vals que todavía no suena a despedida

El rockero granadino actuará el 31 de octubre en el Auditorio dentro de una gira que repasa 65 años de carrera y que él mismo se resiste a considerar un adiós

Concierto de Miguel Ríos en el Teatro de La Laboral

Concierto de Miguel Ríos en el Teatro de La Laboral / Luisma Murias

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Lucas Blanco

Lucas Blanco

Miguel Ríos regresará a Oviedo el próximo 31 de octubre, más de cuatro décadas después de aquella accidentada actuación de «Rock and Ríos» que terminó con el cantante detenido tras suspender su concierto de las fiestas de San Mateo. El veterano rockero, que a sus 82 años continúa recorriendo los escenarios con la gira «El último vals», actuará a las 20.00 horas en el Auditorio Príncipe Felipe, donde presentará su último trabajo acompañado por cuatro músicos multinstrumentistas en un formato electroacústico que mezcla rock y country. Las entradas ya están a la venta por internet, con precios que oscilan entre los 50 y los 68 euros. Será, por tanto, un regreso a una ciudad con la que mantiene una relación marcada por una de las noches más controvertidas de su carrera.

Han pasado 44 años desde aquella noche del 21 de septiembre de 1982. Miguel Ríos era entonces una de las grandes estrellas del rock español y «Rock and Ríos» acababa de convertirse en un fenómeno. Para las fiestas de San Mateo había vendido 13.000 entradas a 450 pesetas para actuar en la plaza de toros de Buenavista. Pero la lluvia convirtió el escenario en un lugar que el cantante consideró peligroso y decidió suspender el concierto.

Un notario, José Antonio Caicoya, dejó constancia de las deficiencias de la instalación: un escenario que se reblandecía con el agua, una viga deteriorada, huecos en una balda y una instalación eléctrica sin la protección suficiente. La suspensión, sin embargo, desencadenó una protesta que terminó con siete heridos, coches volcados, lunas rotas y cargas policiales. Miguel Ríos fue detenido y permaneció 32 horas en los calabozos antes de comparecer ante el juez.

Aquel episodio forma parte de la memoria ovetense del cantante, pero el regreso de octubre tendrá poco que ver con aquella noche. El Miguel Ríos que llegará al Auditorio lo hará como un músico veterano que, después de 65 años sobre los escenarios, sigue defendiendo el directo y reivindicando el oficio de rockero. La gira arrancó en octubre de 2025 y recorre algunos de los teatros más importantes del país, entre ellos el Liceu de Barcelona, el Centro Niemeyer de Avilés, el Teatro Colón de A Coruña o el Circo Price de Madrid.

En marzo, la gira pasó por Gijón, donde el artista ofreció un concierto en un Teatro de la Laboral lleno. Allí dejó claro que «El último vals» tiene más de ironía que de despedida definitiva. «Yo agoté hace 16 años el comodín de la despedida y me veré obligado a despedirme a la francesa», bromeó en una entrevista antes de la actuación. Sobre el escenario, desde «Bienvenidos» hasta «Himno de la alegría», el público volvió a encontrarse con algunas de las canciones que han acompañado varias generaciones.

El repertorio combina los temas de su nuevo disco con clásicos como «El blues del autobús», «Mientras el cuerpo aguante», «Vuelvo a Granada», «Los viejos rockeros», «Santa Lucía» o «En la rampa de salida». El nuevo espectáculo incorpora además un formato electroacústico junto a los Black Betty Boys, banda integrada por José Nortes, Luis Prado, Jorge Ruiz y Samu Terroso, músicos que intercambian instrumentos durante el recital.

El último trabajo de Ríos aporta canciones como «Oro irlandés» o «No es la tierra, estúpido. Eres tú», pero el título que da nombre a la gira resume también una trayectoria en la que las despedidas nunca han terminado de ser definitivas. La gira concluirá el 8 de diciembre en Madrid. Antes, el 31 de octubre, Miguel Ríos volverá a subirse al escenario en Oviedo. Esta vez, previsiblemente, sin lluvia, sin plaza de toros y, sobre todo, sin calabozo.

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