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El túnel del HUCA convence a los mayores seis meses después de entrar en funcionamiento, pero "se estropea mucho"

Los usuarios creen se debería de cubrir todo el itinerario entre la nueva parada del autobús y Consultas para evitar mojarse los días de lluvia

Los pasillos rodantes del HUCA cumplen seis meses: así funciona el equipamiento que mejora la movilidad en el centro sanitario

Mario Canteli

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Alba G. Villanueva

Los tapices rodantes, una gran marquesina y nuevas paradas del autobús llegaron a La Cadellada en febrero para revolucionar la movilidad en el entorno del HUCA. Tras seis meses de funcionamiento, los usuarios se muestran divididos sobre la efectividad de estas infraestructuras promovidas por el Principado con una inversión total de casi cuatro millones de euros. Pese a esta disparidad de opiniones, la mayoría coincide en que "el túnel" que transporta a los pacientes del autobús a la puerta de Consultas es un gran acierto "para los mayores", aunque matizan que "se estropea demasiado" y lamentan que no haya un pasillo cubierto durante todo el trayecto.

Este lunes, los pasillos registraban una notable actividad, sobre todo en los momentos en que los autobuses dejaban pasajeros. A pesar de ello, algunas personas subieron caminando paralelamente a la cinta y, durante unos minutos, el pasillo de subida más cercano al hospital dejó de funcionar. Por otro lado, la marquesina presentada por el Principado como "intercambiador" permaneció prácticamente vacía. En ese preciso lugar solo se encontraba esperando Rosana Ferrería. En su opinión, la estructura "está muy bien, sobre todo para la gente más mayor que pueda necesitar sentarse para descansar". Sobre los tapices rodantes, considera que "están fenomenal" y cree que han mejorado la accesibilidad del hospital, "no solo para los mayores, también para la gente joven que tenga limitación de movilidad y ande con muletas, por ejemplo".

Víctor González también opina que para quienes tienen alguna dificultad para caminar, especialmente personas mayores, sí cumple su función, pero asegura que "tal y como está ahora" no resulta práctico cuando llueve: "Debería estar todo conectado, te mojas de la parada al tapiz y del tapiz al hospital". Además, considera que la altura de la marquesina impide protegerse del agua con eficacia: "En Asturias llueve de costado". Asimismo, afirma no entender su utilidad: "Allí no para ningún bus". Esperando en la parada de autobús se encontraba Manuela Rodríguez; ella, en cambio, ve la infraestructura "muy guapa y muy cómoda". Cuenta que no estaba al tanto de las obras y el día de la inauguración pasó de casualidad por el lugar. "Cuando lo vi me gustó mucho", recuerda, y opina que ha mejorado la accesibilidad en torno al área de Consultas del complejo hospitalario.

Al contrario que Tina Ania, quien señala que la obra no ha supuesto una mejora y prefería la disposición anterior: "Antes teníamos el bus más cerca". También alega que las marquesinas, cuyos asientos "son muy pequeños", apenas resguardan de la lluvia. Mientras señalaba el tapiz, detenido en ese momento, afirmó que es algo que ocurre a menudo: "Muchas veces no funcionan". Lo mismo asegura Julio Alberto Cueto: "De los más cercanos al hospital, siempre suele haber uno parado; a veces, los dos". A su lado, Jennifer Salado, que se encuentra en silla de ruedas, expone que no suele usar los pasillos. "La nueva instalación me ha limitado mucho porque tengo que subir cuesta arriba y me canso más; ahora necesito que me acompañen. Me gustaba más antes, cuando el bus te dejaba al lado del hospital", explica. Ambos coinciden en que no usan la gran marquesina y en que los techos que cubren los tapices generan mucho calor en verano.

Las hermanas Emilia y María Elena Cabeza, sin embargo, usaron los pasillos este lunes por primera vez. "Considero que están bien", expuso la primera. Por su parte, Teodora Martínez bajaba por él desde el hospital en dirección a la parada de autobús; lo hacía con ayuda de un bastón. "Para mí está estupendo", declaró.

Paralelo a la estructura caminaba Alejandro Fernández. Bajo su perspectiva, la obra fue "un gasto innecesario; si lo hubieran hecho desde la parada hasta la puerta del hospital, estaría mejor". A su vez, aseguró que la cinta va "demasiado lenta" y que "se tarda mucho en subir". En cuanto a la marquesina, expone que no suele ver a gente sentada y, aunque prefiere la localización de la antigua parada de autobús, reconoce que los pasillos pueden ser de utilidad para la gente más mayor. "Para los que no tengan prisa", concluye.

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