Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Nuevo paso para la recuperación de un agujero negro urbanístico en Oviedo: el Centro de Sangre y Tejidos se irá en dos meses del viejo HUCA a Llanera

La mudanza a la nueva sede de 2.000 metros en el Parque Tecnológico acelerará las labores de derribo reactivadas hace un mes en El Cristo

Operarios colocando casetas de obra en el viejo HUCA.

Operarios colocando casetas de obra en el viejo HUCA.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Lucas Blanco

Lucas Blanco

El Centro Comunitario de Sangre y Tejidos de Asturias estrenará a mediados de octubre su nueva sede en el Parque Tecnológico de Asturias, en Llanera, y su traslado despejará uno de los principales obstáculos para avanzar en las demoliciones del viejo HUCA. Mientras llega ese momento, los trabajos preparatorios para el derribo, iniciados hace un mes en El Cristo, empiezan a cambiar el paisaje del recinto: varias zonas verdes han sido desbrozadas y podadas, se han realizado diferentes preparativos, los aparcamientos que rodean el antiguo Hospital General han quedado desalojados de vehículos y este mismo jueves, varios operarios trabajaban en la instalación de las casetas de obra.

La fecha del traslado fue anunciada durante una visita del viceconsejero de Política Sanitaria, Pablo García, a las obras de las nuevas dependencias de Llanera esta semana. Un movimiento que llega en un momento decisivo para el futuro del antiguo HUCA. El recinto sanitario, cerrado desde que la actividad asistencial se trasladó a La Cadellada en 2014, afronta una operación de demolición que incluye el Hospital General, los edificios anexos, Policlínicas y los denominados Hongos. La presencia del Centro Comunitario de Sangre y Tejidos había condicionado hasta ahora el avance de los trabajos en una parte de la parcela.

En el viejo complejo hospitalario, los primeros pasos de la intervención ya son visibles. El perímetro de seguridad se ha ido preparando y el desbroce de las zonas ajardinadas ha comenzado a despejar un recinto que durante años permaneció en buena parte abandonado. También se han ejecutado labores preparatorias para la futura intervención y se han instalado elementos vinculados a la organización de la obra. Ayer, varios trabajadores se afanaban precisamente en colocar las casetas que servirán de apoyo a los operarios durante los próximos meses.

Otro de los cambios más evidentes se encuentra en los espacios de estacionamiento. Los aparcamientos situados en el entorno del Hospital General ya están vacíos de vehículos, después de que el Principado haya cerrado y preparado estas zonas para garantizar las condiciones de seguridad necesarias durante los trabajos. Es uno de los primeros efectos visibles de una actuación largamente esperada por los vecinos de El Cristo y Buenavista que se culminará en primavera.

La nueva sede del Centro de Sangre en Llanera surge de la necesidad de encontrar una alternativa al emplazamiento de Oviedo. Según recordó la Consejería de Salud, ante la imposibilidad de ubicar las nuevas dependencias en la capital, el Principado adquirió una nave del Parque Tecnológico de Llaera y puso en marcha los trámites urbanísticos necesarios para adaptar el edificio a las exigencias de un servicio sanitario esencial.

El inmueble dispone de 2.000 metros cuadrados distribuidos entre un sótano y dos plantas. En el exterior se ha reservado espacio para cuatro unidades móviles, además de contemplar la instalación de un montacargas y de un contenedor destinado a albergar una sala blanca portátil. La configuración busca reunir en un mismo edificio los servicios vinculados a la actividad del centro y mejorar las condiciones de trabajo.

En la planta baja se concentrará buena parte de la actividad asistencial y técnica. Allí estarán los laboratorios, la sala de criobiología y la sala de donación, además de otras dependencias. La primera planta acogerá la sala blanca, el servicio de informática, el laboratorio de calidad y varios despachos. En el sótano se situarán el archivo, la cámara de frío y el almacén de farmacia.

La actuación supone una inversión superior a los siete millones de euros. De esa cantidad, alrededor de tres millones se destinaron a la adquisición del inmueble de Llanera, mientras que el resto corresponde a las obras y a la adecuación del edificio para convertirlo en la nueva sede del Centro Comunitario de Sangre y Tejidos de Asturias.

Durante su visita, Pablo García destacó el trabajo conjunto desarrollado durante esta legislatura por la Consejería de Salud del Principado y la Cruz Roja para sacar adelante el proyecto. El viceconsejero puso en valor una colaboración que permitirá dotar al servicio de unas instalaciones modernas, seguras y adaptadas a sus necesidades técnicas.

La nueva sede tendrá además una consecuencia directa sobre el calendario de transformación del viejo HUCA. Con el traslado previsto para mediados de octubre, el Principado podrá avanzar con mayor libertad en las demoliciones de los edificios que permanecen en pie.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents