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Astérix y Obélix, la pócima secreta contra la lluvia de Tudela Veguín

Decenas de irreductibles vecinos desafían a la lluvia con disfraces y mucho humor para despedir las celebraciones de San Julián de Box y San Sebastián de Los Puentes en la clásica jira campestre del prao Parnés

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Nicolás Silva García

El mal tiempo no les quitó la buena cara a los vecinos de Tudela Veguín. Las fiestas de San Julián de Box y San Sebastián de Los Puentes echaban el cierre con su jira campestre, en la que cerca de un centenar de vecinos se reunieron en el prao del Parnés. Allí, el calimocho se unió al agua en una lluvia que no dejó seco a ninguno de los asistentes. A esto se sumó un grupo de vecinos disfrazados de los personajes de Astérix y Obélix, que hicieron de la jornada un evento difícil de olvidar. «Nos van a mojar igual, así que hay que tener buena actitud», indicaban.

Diego Jiménez, Vanessa Antón y Laura Antón calentaban motores en el parque cercano al recinto de la fiesta y, pese a que la lluvia no ayudaba al ambiente festivo, no perdían las ganas de pasarlo en grande. «El mal tiempo no nos afecta. Han sido cuatro días de fiesta geniales. Ya estamos esperando a que llegue el año que viene», señalaban. «Las fiestas son intensas, pero el que venga va a pasarlo muy bien; son unos días muy guapos», explicaba Roberto Peralta junto a sus amigos Judith Suárez, Gilberto Suárez y Vanessa González. El grupo se instaló con sus bien cargadas provisiones de calimocho, alejándose del resto de jóvenes con el objetivo de que lo único que les mojase fuese el agua caída del cielo.

Los principales animadores del prao de las fiestas eran «Los Cerilla», fácilmente reconocibles por las manchas de color granate que cubrían sus camisetas debido a las lluvias de calimocho que provocaron. Casi parecía que habían lanzado más que bebido esta mezcla. «Estoy un poco malo, pero no me pierdo por nada; las fiestas están siendo geniales. El que no viene aquí no sabe lo que se está perdiendo», comentaba José Vargas Valdés, uno de los miembros del grupo, mientras el resto de sus amigos lo bañaban con el contenido de sus garrafas.

«Los Cerilla» no solo lanzaban las bebidas al aire, sino que también contagiaban su risa a todos los asistentes, ya fuese acogiendo a cualquiera que quisiera unirse a ellos o con sus no muy buenas ideas, como transportarse en la carretilla con la que habían subido toda la bebida hasta lo alto del prado.

Una fiesta de cómic

Los que también llamaban la atención nada más verlos eran los integrantes del grupo formado por Alfonso Vázquez, Desiré Naves, Celso Naves, Yanic Vázquez, Samuel Robolledo, Elvira Ortiz, Lorena Medina y Alejandro Pascual Muñoz, todos disfrazados de los personajes del popular cómic francés Astérix y Obélix. Estos cargaron hasta el lugar de la jira con la mítica marmita de la aldea, aunque con otro tipo de pócima mágica en su interior.

«Cada año intentamos prepararnos algo para la jira. Esta vez lo planeamos con tiempo, pero como siempre terminamos todo a última hora. Pero bueno, ya está hecho y creo que no nos ha quedado mal», explicaba, caracterizado de Esautomátix, el herrero de la aldea, Samuel Robolledo. Él es el promotor de esta idea que, año tras año, saca sonrisas a todos los tudelanos.

Tudela Veguín cerró la última jornada de sus cuatro días de fiesta con una jira que, pese al mal tiempo, ninguno de los asistentes podrá olvidar, ya sea por los recuerdos que se lleven o por las manchas de calimocho que aún quedaban en la ropa.

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