Nacho Baruque, el informático ovetense de 29 años que quiere ser cura: "Que renuncies a formar una familia o a una carrera profesional choca mucho hoy en día"
"La idea estaba ahí, pero la fui posponiendo", confiesa el joven, que se forma en el Seminario Metropolitano de Oviedo

Nacho Baruque, segundo por la izquierda, junto a otros jóvenes seminaristas y José Antonio Bande, rector del Seminario. / Guillermo García / LNE
Era informático, trabajaba en el sector, pero lo dejó todo para ser cura. Nacho Baruque, ovetense de 29 años, es uno de los jóvenes que caminan hacia el sacerdocio en el Seminario Metropolitano de Oviedo, que ha registrado "un ligero repunte vocacional". En la actualidad, son 17 los menores de 30 años aspirantes a sacerdote. Muchos son de América Latina, pero también los hay de Asturias o de la vecina Cantabria.
Este es el caso de Nacho, que no entró en el seminario hasta hace dos años, pese a haber sentido la inquietud desde los 17. "La idea estaba ahí, pero la fui posponiendo", reconoce. ¿Qué cambió? La vivencia de una experiencia personal única. "En un retiro tuve un encuentro muy fuerte con Dios; ahí empecé a tomarme en serio algo que antes rechazaba", explica. La reacción de su entorno no se basó tanto en el rechazo como en la sorpresa. "Que renuncies a formar una familia o a una carrera profesional choca mucho hoy en día, porque la gente tiene miedo al compromiso", afirma.
Estudio, oración y vida en comunidad
La vida en el seminario se organiza en torno a tres pilares: el estudio, la oración y la vida en comunidad. A ellos se suma la dimensión pastoral, que les lleva a trabajar con distintos colectivos, desde personas mayores hasta jóvenes o personas en situación de vulnerabilidad. "No es una vida aislada; estamos en contacto con la realidad social", explica Nacho y otros jóvenes.

Los alumnos del Seminario, en los espacios en los que conviven habitualmente. A la izquierda, jugando al futbolín, y a la derecha, en el aula. | Guillermo García / LNE
Es precisamente en ese contacto donde muchos encuentran confirmación a su decisión. "El servicio a los demás te ayuda a ver que este camino merece la pena", señalan. La vocación no se plantea solo como una experiencia personal, sino como una forma de entrega que cobra sentido en relación con otros.
Estudió Ciencias Política y cambió de vida
Jorge Calandra, cántabro de 28 años, vivió un recorrido paralelo al ovetense. Estudió Ciencias Políticas y probó otros caminos antes de tomar la decisión definitiva. "Llega un momento en que ves que hay algo que no encaja y esa pregunta sigue ahí". A partir de ese momento, el proceso fue gradual, con acompañamiento, implicación en grupos jóvenes y una decisión final que implicaba un cambio de vida profundo. ¿Cómo reaccionó su entorno? "No diría que hay prejuicio, sino desconocimiento", responde Jorge.
- Tremenda tormenta en Oviedo: granizos como canicas y árboles tirados por el viento en la ronda exterior
- El colectivo 'Fiestes Populares' denuncia una agresión 'fascista' en su caseta de la Catedral de Oviedo: uno de los heridos es el exconcejal de Somos Rubén Rosón
- Bertín Osborne visita a los policías y bomberos de Oviedo antes de su concierto en La Ería: 'Quedó contento y sorprendido con las instalaciones
- El pueblo de Oviedo que exige el traslado de la parada del bus al Instituto, que está a 1,6 kilómetros de las casas: 'Luego se habla de conciliación
- La Audiencia deja en libertad provisional condicionada a la madre de la niña sustraída de un punto de encuentro familiar, en Oviedo
- Fallece en Oviedo a los 56 años Enrique Blanco, arquitecto que diseñó la reforma de Trascorrales
- El clásico de la hostelería de Oviedo que pasa el relevo: 'Triunfamos gracias a nuestros clientes
- El exconcejal de Oviedo Rubén Rosón y el militante de izquierdas Jorge Fernández denuncian una grave agresión 'fascista' en San Mateo: 'Nos gritaban rojos de mierda y arriba España