Oviedo sale a "farmear aura": 500 jóvenes llenan el Campo San Francisco dispuestos a desplegar bailes, poses, cabriolas, saltos y gestos nacidos en las redes sociales
Dieciséis participantes compiten con bailes, memes, una guitarra, una espada de «Star Wars» y hasta un libro de Marx

Amor Domínguez
Alba G. Villanueva
Lo de este domingo en el Campo San Francisco fue uno de esos acontecimientos que muestran sin piedad la brecha generacional y la nueva realidad que se abre paso desde las pantallas. Quien no frecuente TikTok ni tenga un mínimo contacto con adolescentes habrá tenido dificultades para identificar lo que sucedía en torno al estanque de Covadonga. Cerca de 500 personas formaron un enorme corro por cuyo centro, como en un coliseo, desfilaron participantes dispuestos a desplegar bailes, poses, cabriolas, saltos y gestos nacidos en las redes sociales y videojuegos. El objetivo era ganarse el aplauso del público, derrotar al rival y acumular algo tan difícil de medir como el «aura».
«¿Adónde vais?», preguntó Félix Barrena a varios jóvenes que atravesaban el parque. Estaba sentado con su mujer, terminando un helado, cuando vio pasar a la multitud. «A farmear aura», le respondieron. La explicación no aclaraba demasiado las cosas, pero el plan le pareció suficientemente interesante como para levantarse y seguirlos. Había visto algo en Instagram sobre esta nueva moda, aunque nunca una batalla en directo.
La convocatoria estaba fijada inicialmente junto a la estatua de Mafalda. Poco antes de las cinco de la tarde comenzaron a llegar los primeros participantes, algunos derrapando con sus patinetes eléctricos, mientras el resto se miraba con cierta incredulidad. Nadie sabía muy bien qué debía suceder a continuación. A la hora señalada, la concentración se puso en marcha y avanzó en manada hasta el estanque de Covadonga, donde el desnivel del terreno terminó creando un anfiteatro improvisado.
El público ocupó en varias filas todo el perímetro y dejó libre una pista central, con un altavoz colocado en el suelo. Había niños de unos doce años, adolescentes mayores, padres que acompañaban a sus hijos y algún adulto dispuesto a participar. Entre camisetas de fútbol y baloncesto, disfraces y complementos rescatados para la ocasión, Oviedo reprodujo el patrón de las quedadas que durante las últimas semanas han proliferado por numerosas ciudades españolas.
Al frente del asunto estaba David Méndez, de 16 años, que terminó convertido en organizador casi por accidente. El adolescente compartió en sus redes sociales una publicación anónima que anunciaba la primera batalla de aura de Oviedo y comenzó a recibir mensajes de personas interesadas en participar. Acabó responsabilizándose de la cita, informó de lo que iban a hacer y, según explica, obtuvo autorización verbal para permanecer allí hasta las diez de la noche. Alrededor de dieciséis personas se inscribieron en la competición.
«Es una quedada en la que los participantes salen a bailar, moverse y hacer gestos que aumentan su imagen o su reputación», resumía Méndez. La mayoría de los movimientos procede de vídeos virales, tendencias de TikTok, memes o celebraciones de futbolistas. No existen puntuaciones oficiales ni un jurado profesional. Tras cada duelo, el organizador levanta la mano de uno de los contrincantes y después la del otro. El volumen de los gritos del público dicta el veredicto.
Entre quienes ganaron una de las rondas estaba Guillebs, de 17 años, que acudió provisto de una guitarra, una espada de «Star Wars» y un libro de Marx. Eran objetos que tenía por casa y que decidió incorporar a una actuación difícil de encajar en cualquier disciplina artística conocida. «Yo hago esto todos los días», afirmaba con naturalidad. Para él, estas batallas son «una manera que tenemos los jóvenes de expresarnos» y el aura consiste en lograr «que tu voz resuene más que la de los demás, tener presencia». Todo aquello, sentenció, equivale a «un título universitario de ciencias de la calle».
No todos los aspirantes pertenecían a su generación. Noemí Iglesias, de 39 años y apodada «Tormenta», también se impuso en una de las rondas. Se había enterado de la convocatoria por LA NUEVA ESPAÑA y sintió curiosidad ante el primer campeonato organizado en la ciudad. «Habrá que participar y llevarse ese trofeo a casa», pensó. Su propósito era demostrar que una milenial podía competir en terreno adolescente. Y aportó una definición bastante menos digital que la de sus rivales: «Para mí, tener aura es tener alma».
Cada participante interpretó el concepto a su manera. Hubo poses solemnes, bailes, carreras, camisetas que salieron volando y movimientos que solo una parte del público era capaz de reconocer. Algunos espectadores grababan con el teléfono; otros se limitaban a mirar, tratando de averiguar por qué un determinado gesto provocaba una ovación y otro condenaba a su autor a abandonar la pista.
Félix Barrena, que solo había salido a tomar un helado con su mujer, terminó contemplando desde el corro aquella exhibición de códigos desconocidos. Quizá siguiera sin tener demasiado claro qué significa farmear aura, pero ya podía decir que lo había visto en directo. Y durante unas horas, en el estanque de Covadonga, varios centenares de personas parecieron entenderse perfectamente sin necesidad de que nadie les explicara las reglas. A las ocho de la tarde, no había rastro de todo aquello. Todos se habían ido y el parque vivía su rutina de un domingo veraniego de finales de agosto.
Suscríbete para seguir leyendo
- Tremenda tormenta en Oviedo: granizos como canicas y árboles tirados por el viento en la ronda exterior
- Ojalá abra pronto, se echa de menos', aplauden los vecinos y usuarios sobre la ampliación de la oferta en un parque de Oviedo
- La Audiencia deja en libertad provisional condicionada a la madre de la niña sustraída de un punto de encuentro familiar, en Oviedo
- Una conductora bajo los efectos del alcohol provoca un choque en cadena con tres coches en Oviedo
- Oviedo alquilará una pista a una empresa especializada para que el OCB inicie la temporada en el Palacio de los Deportes
- Herido grave un hombre apuñalado tras una discusión en un domicilio de La Argañosa en Oviedo
- El piso de La Florida (Oviedo) que el Gobierno regional sopesa para acoger a menores tiene seis embargos, y deudas con la Seguridad Social y con el Principado
- El alcalde de Oviedo confirma que habrá que cambiar la pista del Palacio de los Deportes tras la inundación del complejo