Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Teatinos, en Oviedo, reparte 700 bollos y confía en superar los 160 kilos de su recogida de alimentos

Las fiestas populares reunieron a los vecinos en las antiguas escuelas: «Es uno de los mejores días del año», afirma el presidente de la asociación «Paulino Vicente»

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Alba G. Villanueva

Las antiguas escuelas de Teatinos acogieron en la tarde de este lunes la entrega anual de bollos y vino a los socios y una nueva edición de la «operación kilo» en colaboración con el Banco de Alimentos. La cita, amenizada por la banda de gaitas «Ciudad de Oviedo», formó parte del programa de las fiestas populares del barrio, que organiza desde hace más de treinta años la asociación de vecinos «Paulino Vicente».

Al otro lado de la mesa, Laura Camporro repartía los 700 bollos mientras organizaba en cajas los alimentos entregados por los asistentes. «En un momento en el que las asociaciones están muriendo, presta mucho ver cómo la gente aquí está implicada y colabora. Me llena mucho este espíritu vecinal», explicaba. De un lado para otro se movía su padre, Santiago Camporro, que lleva «toda la vida» vinculado a la asociación y la preside desde hace 15 años. Los saludos y las conversaciones se sucedían a su paso. «Es uno de los mejores días del año, porque es el momento de encuentro vecinal», resumía.

Camporro recordó que el año anterior a la pandemia llegaron a reunir 300 kilos de alimentos. Las aportaciones descendieron después y desde entonces han ido recuperándose poco a poco. «El año pasado fueron alrededor de 160 kilos y confiamos en superarlos este año», señaló.

Los primeros vecinos comenzaron a llegar sobre las 17.00 horas y, cuarenta minutos después, la banda de gaitas «Ciudad de Oviedo» puso música a la tarde. Entre los asistentes estaba Elena Molaguero, vecina del barrio, que acudió a las antiguas escuelas para recoger su ración de bollo y vino. Socia de la asociación y colaboradora desde hace «muchos años», espera seguir siéndolo «muchos más», porque este tipo de actividades, aseguró, «son muy buenas para el barrio».

Tampoco faltó Enrique García, habitual de la cita porque, según explicó, «le gusta colaborar y es una tradición que no se debe perder». Como él, Miguel Ángel Blanco, «nacido en el barrio», recordó con una sonrisa aquellos años en los que las fiestas de Teatinos eran «lo más grande». Ahora, aunque los festejos se hayan reducido a un único día, considera importante conservar una celebración que forma parte de la historia del barrio.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents