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El festival de música electrónica más "surrealista" llega a Oviedo: elrow hace su única parada en el norte y se esperan 11.000 personas

El evento desembarca este sábado con una puesta en escena marcada por los personajes, los globos y el surrealismo

Uno de los eventos pasados de elrow.

Uno de los eventos pasados de elrow. / Toni Villén

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Comienza la preparación de un universo difícil de explicar: criaturas fantásticas, colores, globos, confeti, personajes y una puesta en escena pensada para viajar a otro mundo. Elrow, festival de música electrónica, desembarca por primera vez en Oviedo, en el recinto de La Ería, con su propuesta de música, espectáculo y surrealismo este sábado.

Artistas internacionales como Patrick Topping, Marco Faraone, Wade, Olive F, el asturiano Héctor Llamazares y Rendher y Malóne Morez; personajes, confeti y globos de colores forman parte de una misma experiencia. "Se caracteriza por el surrealismo, por generar universos surrealistas que te llevan desde selvas tropicales a escenarios de fantasía, dibujos animados", resume Esteban Girón, responsable de la organización en Oviedo.

Este sábado, ese universo tendrá un nombre concreto: "Delusionville 2.0", una de las temáticas más icónicas y visualmente impactantes. Delusionville es un universo pop art y street art donde la realidad se distorsiona en un carnaval urbano de colores vibrantes, personajes cartoonish y una atmósfera de libertad creativa absoluta. Esta temática ha sido un éxito global, presente en múltiples ciudades y eventos, y representa perfectamente la esencia de elrow: provocar, transgredir, sorprender y crear una experiencia donde el público es protagonista absoluto.

La organización calcula que alrededor de 250 personas habrán trabajado en la preparación y desarrollo del espectáculo, desde los equipos técnicos y de producción hasta los artistas y actores que interactuarán con los asistentes durante la fiesta. "Hay un montón de trabajadores", explica Girón.

El recinto tiene un aforo aproximado de 11.000 personas, y la organización asegura que la respuesta a la venta de entradas está siendo muy buena, aunque no facilita por el momento una cifra concreta de localidades vendidas. La cita comenzará a las cinco de la tarde del sábado y se prolongará hasta las dos y media de la madrugada, nueve horas y media en las que la música será solo una parte del espectáculo.

Ese es precisamente uno de los rasgos que distinguen a elrow de una sesión convencional de música electrónica. La marca, nacida en Barcelona de la mano de la familia Arnau hace más de 150 años y convertida en una de las grandes referencias internacionales del ocio electrónico, ha construido su identidad alrededor de la creación de universos visuales en los que la pista de baile se convierte en un escenario.

Aunque elrow recorre habitualmente distintos países y grandes escenarios internacionales, Oviedo será este año su única parada en el norte de España, dentro de una gira que también pasa por otros puntos nacionales como Madrid, Barcelona y Sevilla. “Para nosotros es un orgullo”, asegura la concejala de Festejos, Covadonga Díaz.

Para el Ayuntamiento, la cita funciona también como una especie de prólogo de las fiestas de la ciudad. Elrow llega apenas unos días antes de que San Mateo dé oficialmente el pistoletazo de salida, el 10 de septiembre, y se incorpora así al calendario festivo de Oviedo como uno de sus grandes acontecimientos musicales.

El estreno llega después de que el anuncio de elrow despertase una notable expectación entre sus seguidores. Cuando se comunicó la llegada del festival a Oviedo a finales de junio, miles de personas se registraron en la página oficial para recibir información sobre la cita, todavía entonces sin conocer siquiera el cartel completo. La fórmula de la marca juega precisamente con esa capacidad para generar expectación alrededor de una experiencia que sus seguidores reconocen antes incluso de conocer todos sus detalles.

La espectacularidad que percibe el público durante unas horas tiene detrás un despliegue que comienza mucho antes de que se abran las puertas. En este caso, la infraestructura básica del recinto de La Ería ya estaba preparada, lo que reduce parte del trabajo respecto a levantar un espacio desde cero.

La llegada de elrow a Oviedo tiene, además, un componente poco habitual: la organización no plantea el festival como una cita que vaya necesariamente a repetirse cada año.

La marca decide de forma muy medida dónde y cuándo celebra sus eventos, explica Girón, que advierte de que la próxima visita a Oviedo podría no producirse en mucho tiempo. «Estamos seguros de que esto pasará en años hasta que elrow pase por Oviedo», asegura. Por eso, la recomendación es clara: disfrutar de esta primera edición. "Son eventos que creemos muy exclusivos", apunta.

La exclusividad forma parte, de hecho, de la propia estrategia de la marca. Elrow no pretende convertirse simplemente en otro festival dentro del calendario de cada ciudad, sino llevar consigo una experiencia reconocible y convertir cada parada en un acontecimiento. Cuando se vaya, dejará una ciudad agotada después de tantas horas de baile, pero también con la duda de cuánto tardará en volver.

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