Tatuajes solidarios en La Corredoria (Oviedo): Una buena causa marcada en la piel

Cientos de personas ponen tinta en su cuerpo y recaudan fondos para ayudar a Uriel, el bebé gijonés de 17 meses que padece una enfermedad rara

Tatuajes benéficos en La Corredoria para ayudar a Uriel, un pequeño de 17 meses con una enfermedad rara

VÍDEO: Víctor Delgado/ FOTO: Luisma Murias

Un estudio de tatuajes del populoso barrio de La Corredoria se convirtió ayer en el epicentro de la solidaridad. Y aquellos que participaron de esta solidaridad se la llevaron, literalmente, marcada en la piel. Cientos de personas se tatuaron por una causa noble: recaudar fondos para ayudar a Uriel Díez, un niño gijonés de solo 17 meses que sufre una enfermedad rara de la que solo se conocen 60 casos en el mundo. Se trata de una encefalopatía epiléptica por la mutación de un gen, lo que le provoca problemas de movilidad y falta de masa muscular. Como consecuencia, el pequeño necesita de un tratamiento que sus padres, con otros tres hijos, no se pueden permitir.

La abuela de Uriel, Mónica Rodríguez, fue la ideóloga de la maratón de tatuajes. Uno de los siete tatuadores que participaron de forma altruista fue Enol López, nieto de una íntima amiga de Rodríguez. Entre abuelas se fraguó la idea y la acogida fue mejor de lo esperado. A 30 euros el tatuaje, en torno a un centenar de personas pasaron por el estudio a lo largo del día, lo que supone una gran ayuda económica para el pequeño. "Estamos a tope. Tatuando a unas 14 personas por hora", coincidían en el estudio mientras en la puerta se pedía vez para ponerse a la cola. Los tatuajes ofrecidos eran de pequeñas dimensiones. Además del amplio catálogo expuesto en un tablón, los clientes también podían traer sus diseños de casa. 

Uriel necesita de una silla de ruedas para poder desplazarse a los centros donde recibe cuidados y rehabilitación, que son imprescindibles para ganar en calidad de vida. La familia necesita una furgoneta adaptada en la que poder llevar esa silla y para ello, la abuela ha lanzado una iniciativa de recaudación de fondos. La campaña está activa en la plataforma de crowdfunding GoFundMe y su petición ya cuenta con 4.645 euros recaudados de los 20.000 fijados como objetivo para hacerse con una furgoneta de segunda mano.

"Necesitamos aún mucho más dinero, pero en la familia estamos muy emocionados con la solidaridad de la gente", explica la abuela de Uriel, que se pasó por el estudio de tatuajes para dejar allí mucha comida en señal de agradecimiento. Al llamamiento respondieron sobre todo jóvenes, que se enteraron de la iniciativa solidaria a través de las redes sociales. Alejandra Londoño tenía claro que se iba a decantar por una mariposa. A su lado, en otra camilla, Victoria Álvarez adorna su piel con la firma de su abuelo. Por su parte, Alba Díaz, Irene Peteira, Paula Feito y Melanie Caicedo contemplan los diferentes diseños antes de entrar. "Nos enteramos por Instagram y vinimos para ayudar", remarcan. 

La iniciativa también convenció a habituales de este estudio, como Sandra Valdés. Mientras Alba Alonso dibuja la interacción entre cerebro y corazón en su brazo, la joven señala que "nunca es mal momento para tatuarse y más aún si es por una buena causa".