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Olga López de Zubiria, presidenta del Club Deportivo Rítmica La Corredoria: "Ojalá poder regalarle una medalla a Oviedo en una competición importante"

"El secreto de la buena racha de resultados está en el trabajo de las entrenadoras", confiesa

"Contamos con una coach que trabaja con ellas el aspecto emocional, es fundamental no solo para la competición, sino también para su desarrollo personal", explica

Olga López de Zubiria con el Corredoria Arena en el fondo.

Olga López de Zubiria con el Corredoria Arena en el fondo. / Pelayo Méndez

La Corredoria

Olga López de Zubiria (Oviedo, 1978) nunca practicó gimnasia rítmica, pero el interés de su hija por esta disciplina le involucró en el Club Deportivo Rítmica La Corredoria. Empezó como vicepresidenta y, poco después, asumió la presidencia. Durante sus casi siete años al frente del equipo, el crecimiento de la institución está siendo notable y los resultados les están acompañando, de hecho, llevan una racha impecable en las últimas competiciones. No se quiere poner fecha de caducidad y reconoce que su cargo le "quita mucho tiempo", no obstante, los frutos de la dedicación de su junta directiva le animan a seguir esforzándose por sus gimnastas.

-¿Cuándo empieza su relación con el club? ¿Y cómo llega a la presidencia?

-Mi relación con el club comenzó en 2016, cuando apunté a mi hija, y desde entonces llevo ya unos diez años vinculada. En 2018 entré como vicepresidenta y, a los seis meses, el presidente dimitió, por lo que asumí la presidencia. Decidí dar ese paso porque veía que el club necesitaba muchas mejoras y había muchas necesidades por cubrir; además, como suele ocurrir, no había mucha gente dispuesta a implicarse, así que me animé a intentarlo para ayudar y aportar mi granito de arena.

-¿Cómo era el club cuando apuntó a su hija?

-El club era bastante más pequeño y tenía una estructura muy limitada. A nivel técnico, solo estaba la directora deportiva, Ana Isabel Corte, junto con dos entrenadoras a media jornada. Con el tiempo, el crecimiento ha sido notable: ahora contamos con unas ocho entrenadoras y seguimos ampliando el equipo. Desde que asumimos la gestión, el club empezó a moverse mucho más y a crecer en todos los aspectos. También se ha consolidado una junta directiva muy comprometida, lo que ha sido clave para el desarrollo. Además, antes no se gestionaban subvenciones, pero ahora, gracias al apoyo del Ayuntamiento de Oviedo, hemos podido dar un salto importante, competir en la Liga Iberdrola y desarrollar muchas más actividades con mayores recursos.

-Poco después de asumir la presidencia llegó la pandemia, ¿qué hicieron aquellos meses?

-Fueron meses complicados en los que daban ganas de dejarlo todo. Sin embargo, como la situación afectaba a todo el mundo, decidimos reaccionar y ponernos en marcha. Tanto la junta como las entrenadoras se implicaron muchísimo, organizando clases en formato online para mantener a las niñas activas y conectadas con el club. La respuesta fue muy positiva y apenas hubo bajas. Más adelante, cuando empezaron a relajarse las restricciones, nos esforzamos en buscar espacios donde poder entrenar, llegando incluso a utilizar una sala en un gimnasio de La Corredoria.

-¿Cuánto tiempo dedica al club?

-Muchísimo tiempo, aunque todo es de forma altruista por parte de la junta directiva. Es una implicación constante: desde primera hora del día siempre hay cosas que revisar, decisiones que tomar o temas que gestionar, y al final una tarea se enlaza con otra. En casa incluso me llaman la atención por el tiempo que le dedico, pero es algo que engancha y en lo que estás siempre metida.

-¿Qué métodos utilizan para captar nuevos gimnastas?

-Principalmente utilizamos el boca a boca, que sigue siendo una de las vías más efectivas. Además, participamos en la Semana del Deporte que organiza el Ayuntamiento de Oviedo en septiembre, donde realizamos acciones de captación. También organizamos jornadas de puertas abiertas para que las niñas puedan venir a probar, y la mayoría de las que asisten acaban quedándose. Este año, de hecho, hemos incorporado a muchas nuevas gimnastas.

-Trabajan con niñas entre los cuatro y los veintidós años, ¿cómo cambian las clases con el paso del tiempo?

-Las clases evolucionan mucho según la edad y el nivel. En las primeras etapas están más enfocadas al juego y suelen entrenar solo dos días a la semana. A medida que avanzan, aumentan la frecuencia a tres días y el trabajo se vuelve más técnico. Cuando ya alcanzan el nivel de competición, entrenan prácticamente todos los días y, además, los fines de semana compiten, lo que implica una dedicación muy alta por su parte.

-Vienen en una muy buena racha de resultados, ¿cuál es el secreto?

-El secreto de la buena racha de resultados está en el trabajo de las entrenadoras. De cara a lo que viene, afrontamos con ilusión la segunda fase de la Liga Iberdrola, que se celebrará a principios de junio en Oviedo, y también el Campeonato de España a finales de abril. Las expectativas son altas, pero también somos conscientes de la exigencia, porque detrás de un ejercicio de apenas un minuto y medio hay muchísimo trabajo que no siempre se ve. Por eso intentamos no meter presión a las gimnastas, aunque ellas mismas son muy competitivas y tienen muchas ganas de obtener buenos resultados.

-¿Se trabaja la parte emocional de las gimnastas?

-De hecho, le damos bastante importancia. Contamos con una entrenadora especializada en coaching que trabaja con ellas este aspecto, algo que es fundamental no solo para la competición, sino también para su desarrollo personal. Este trabajo les ayuda a gestionar mejor la presión, organizarse y crecer en todos los ámbitos; de hecho, muchas lo aplican también en sus estudios, donde, a pesar de tener poco tiempo, consiguen organizarse mejor y obtener buenos resultados.

-¿Qué objetivo se marca como presidenta?

-Mi objetivo como presidenta es seguir haciendo crecer el club. Aunque hay momentos en los que, por la dedicación que requiere, pienso en dejarlo, lo cierto es que ver los resultados y la evolución compensa mucho y te empuja a seguir adelante con más ambición. Me ilusiona ver cómo ha crecido todo y me daría pena dejarlo, especialmente mientras mi hija siga en el club. Aun así, no me marco una fecha; si en algún momento llega otra persona con ganas de asumir el proyecto, estaré encantada de dar paso.

-¿Un sueño por cumplir?

-Conseguir una medalla en una competición importante celebrada en Oviedo. Ahora que tenemos varias citas aquí, nos haría especial ilusión poder regalarle a la ciudad un logro así.

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